El CEO de la F1 responde a las valoraciones negativas de los pilotos tras el Gran Premio de Australia
No hay mal que por bien no venga, dice el refrán, pero por ahora algunos de los pilotos de la Fórmula 1 parece que aún no le ven lo positivo a la nueva normativa. Y mientras se adaptan y no, como suele ser normal en el ser humano, rechazan lo nuevo e idolatran el pasado. Stefano Domenicali, CEO de la F1, ha adoptado su tradicional postura de intentar mantener contento a todo el mundo más allá de intentar solucionar de los problemas que ha presentado la nueva normativa de la FIA.
Renovarse o morir
»Creo que está mal hablar mal de un mundo increíble que nos permite crecer a todos. Eso es lo que diría que no está bien.Pero ya sabes, siempre escucho. Hay una evolución en la forma de pilotar, lo que significa que el mejor piloto será capaz de ser más rápido», comentaba Domenicali a la televisión británica cuando le preguntaron sobre las palabras de Verstappen y Hamilton en las que hablaban sobre esta nueva Fórmula 1. El CEO vive en una realidad paralela, ya que lo que es cierto es que ni a los pilotos ni a una parte de la afición le ha gustado esta renovación de los monoplazas en pos del espectáculo.

»Me siento bien porque tenemos el deber de aportar positividad en estos momentos […] Creo que la posibilidad de desarrollar este coche, tanto desde el punto de vista de la ingeniería como desde el piloto, nos permitirá ver muy pronto un coche más rápido», pero el problema llega cuando los encargados de dar el espectáculo no disfrutan…
Verstappen y Hamilton, muy críticos
»Ya sean pilotos o aficionados, sólo queremos lo mejor para el deporte. No es que seamos críticos sólo por serlo. Somos críticos por una razón. Queríamos que fuera Fórmula 1, Fórmula 1 de verdad, sin esteroides. Hoy, por supuesto, de nuevo, ése no fue el caso», decía Max Verstappen tras la carrera del domingo. El neerlandés ya comentó que la nueva F1 era como la Fórmula E pero con esteroides.

»Ninguno de los aficionados lo va a entender. Es muy complejo. Es ridículamente complejo. El otro día estaba en una reunión y nos lo estaban explicando, y es como si se necesitara un título universitario para entenderlo todo», explicaba Lewis Hamilton en unas declaraciones recogidas por SoyMotor.com, hablando abiertamente sobre lo enrevesado que se ha vuelto este mundillo a golpe de coches más pequeños, con combustible ecológico y dependiendo de una batería para adelantar. »El coche es más corto, más ligero, en realidad es más fácil de controlar. Así que es bastante divertido, como hacer un rally. Creo que ahora mismo somos más lentos que la GP2, ¿no? Esa es la sensación. En Barcelona, por ejemplo, 600 metros de ‘lift and coast’ y se circula en punto muerto en una vuelta de clasificación. Eso no es lo que se entiende por competir», sentenciaba crítico el británico. Pero por ahora, esto es lo que hay y los pilotos no tienen más remedio que adaptarse a esta nueva realidad.
