De Mestalla al Nou Mestalla: interés particular, especulación y ninguneo a la afición del Valencia

De Mestalla al Nou Mestalla: interés particular, especulación y ninguneo a la afición del Valencia

Futeros habla con Libertad VCF, una asociación de socios del Valencia que lucha por la «democratización» del club, en las garras de Peter Lim, aunque en esta primera entrega hablamos de su lucha contra el Nou Mestalla y la denuncia de todas las irregularidades y despropositos cometidos desde comienzos de siglo para el enriquecimientos de tan solo unos cuantos a costa del valencianismo

El pasado 10 de enero de 2025 se reanudaron las obras del Nou Mestalla después de casi 16 años paralizadas. Poco a poco, el estadio que comenzó a construirse hace ya casi 20 años (la fecha oficial es el 1 de agosto de 2007), esa enorme mole de hormigón empieza a vislumbrar el estadio que va a llegar a ser, o esa es la intención, en verano de 2027.

Sin embargo, nadie, o prácticamente nadie en Valencia está de acuerdo con la mudanza del actual estadio, sito en la Avenida de Suecia, en pleno centro de la ciudad, a la Avenida de las Cortes Valencianas, a cinco kilométros de distancia y en las afueras de la ciudad del Turia, y decimos casi nadie, porque evidentemente hay unos cuentos que sí quieren.

Y en esa dirección es donde apunta José Pérez, presidente de la Asociación Libertad VCF, quien lleva años luchando no solamente por no salir del actual Mestalla sino también por «democratizar» al club, algo que se perdió con la llegada de Peter Lim a la presidencia en octubre de 2014, aunque desde mucho antes ya había demasiados intereses particulares por los pasillos de Mestalla y muy pocos generales.

El origen del Nou Mestalla: Rita Barberá, Francisco Camps, Juan Soler…

Pero vamos a comenzar por el principio. ¿Por qué y, sobre todo, quién, decide que es una buena idea hacer un nuevo estadio para el Valencia en lugar de, por ejemplo, reformar el que ya está o incluso hacerlo nuevo pero en el mismo sitio?

«En aquella época los políticos estaban muy encima de Valencia Club Fútbol, justo antes de que pasara lo de la fundación (creada por Rita Barberá y Francisco Camps para evitar la venta del Valencia a inversores extranjeros), unos años antes, hay un plan promotor aquí en Valencia, el promotor que más promociones inmobiliarias maneja aquí en Valencia. Éste quiere comprarle las acciones al que era el máximo accionista en aquel momento, Paco Roig, y le hace una oferta de compra de esas acciones, Paco Roig en principio no las acepta, simplemente quiere comprarle las acciones para hacer negocio inmobiliario con el Valencia. Estamos hablando de principios de los 2000. Aquí vuelven a aparecer los políticos. Francisco Camps se reúne con Paco Roig y le obliga a que le venda las acciones a este empresario que era Juan Soler».

Como queda claro, el traspaso de poderes al frente del Valencia a manos de Soler no fue más que un interés inmobiliario, por el que el nuevo presidente pretendía vender la parcela del actual Mestalla y hacer un estadio nuevo: «Soler compra las acciones con el objetivo de hacer negocios inmobiliarios, su objetivo es hacer un nuevo estadio, sobre todo porque ellos ven el gran negocio teniendo en cuenta que la parcela donde está Mestalla es una parcela que hoy en día está en pleno centro de Valencia. Valencia no tiene mucho terreno para construir, es un municipio que tiene mucha huerta protegida alrededor, con lo cual no puede crecer mucho ya, y esta parcela muy golosa».

Del Nou Mestalla original a Nou Mestalla ‘low cost’

Más tarde, la crisis económica e inmobiliaria dio al traste con las obras del Nou Mestalla y con ello, aquella original cubierta diseñada por Fenwick Iribarren Architects. Desde entonces, el proyecto ha ido disminuyendo en inversión y consecuentemente en estética, hasta llega a no parecerse en nada a la idea original. De una inversión de 350 millones de euros, al actual de 160 millones, en teoría.

«Ese es el gran negocio y esto lo pacta con Rita Barberá, que era la alcaldesa en aquel momento, con Camps, de forma que van a construir un estadio que va a ser un hito arquitectónico. Acuérdate, para hacer un poco la foto, que era el momento de la Fórmula 1 en Valencia, eran todos los grandes proyectos, la Copa América… Era como otro gran proyecto que tenía la difunta Rita Barberá en mente, que era traerse a la final de la Champions, hacer un gran estadio, que fuera un hito arquitectónico», rememora José Pérez.

«Querían hacer un proyecto de estadio que era realmente una pasada, estaba todo cubierto de madera, supuestamente con el plano de lo que era la ciudad de Valencia, era lo que cubría todo el estadio. Pues de aquel proyecto, el objetivo era explotar esa parcela de Mestalla. Aquí babeaban por el colmillo por la parcela de Mestalla», añade, para dejar claro que además este proyecto en nada tiene que ver con el anterior: «El actual Valencia no es el Valencia que proyectó aquel estadio pero es que el estadio que se proyectó tampoco es el que se va a construir. Ahora el estadio es la mitad de la mitad de aquel. Coomo lo dejaron en el 2012 cuando separaron las obras, es como se va a quedar. Lo único que están haciendo es ponerle una cubierta arriba. Están construyendo un estadio en una realidad deportiva y sobre todo económica del Valencia, donde no puede hacer frente a un… No es la de cuando se proyectó este estadio. El estadio donde te vas a ir no es el estadio que te prometieron que te ibas a ir. Además es que en estos 20 años que han pasado ha cambiado la realidad del fútbol».

Libertad VCF demuestra que Mestalla puede seguir en su sitio

La propio asociación llevo a cabó un proyecto para demostrar que la reforma de Mestalla era posible en el mismo sitio donde todavía hoy miles de aficionados acuden a ver a su equipo. «Ahora los clubes no están yéndose fuera, están reformando sus estadios. Vamos a inaugurar un estadio que por aspecto, por condiciones, porque se va fuera… No es ya fuera de la ciudad, pero se deslocaliza también. Es justo lo contrario de lo que se hace hoy en día, de lo que hacen hoy en día los clubes. Pero el negocio inmobiliario, esa parcela tan gruesa, manda mucho. Con ese proyecto solo queríamos demostrarle a la opinión pública por qué se nos está engañando», arguyé el presidente de Libertad VCF, que tiene claro que Mestalla puede sobrevivir donde está.

«Claro que se puede reformar el nuevo Mestalla. No hay una sentencia de derribo. Hay espacio suficiente. Se podría hacer un proyecto arquitectónico como hacen tantísimos clubes, de reformar tu estadio y quedarte donde estás. Además, como sabéis, Mestalla es un estadio centenario. Es el estadio más antiguo de Primera división y el segundo del fútbol profesional detrás de El Molinón, que también lo van a reformar, por cierto, pero es un estadio que además es una obra arquitectónica de la ciudad. Y lo van a derribar sin preguntarle nada a nadie», zanja.

El gran engaño a la afición del Valencia sale a la luz

«Este es el negocio, es dinero directo. Todo esto tira hacia adelante, de hecho, con el engaño a todo el valencianismo», recuerda el presidente de Libertad VCF, poniendo de manifiesto como el propio Ayuntamiento de Valencia mintió al valencianismo, mentira que hoy día siguen manteniendo en su discurso. «Aquí hay otro engaño, dicen que hay una sentencia por la cual una grada de la última ampliación (del actual Mestalla) que hizo Paco Roig se tiene que derribar porque la denunciaron unos vecinos porque estaba muy cerca de los edificios. Y todo el valencianismo piensa que hay una sentencia de derribo sobre una grada de Mestalla. Ademas venimos de un equipo que ha jugado dos finales de Champions, ha ganado en Europa y te vas a un estadio de 70.000 personas…».

Una época, como bien define José Pérez, en la que todos en Valencia y en el Valencia eran «guapos y bonitos y querían más». Todo invitaba a hacer el cambio de estadio, pero llega la crisis del ladrillo, se paran las obras y Soler se arruina porque su negocio inmobiliario se viene abajo.

Libertad VCF presentó una demanda contra supuesta orden de derribo que aireó el Ayuntamiento de Valencia, pero ¿Cuál fue la sorpresa para ellos? «El juez le pide documentación al Ayuntamiento y el Ayuntamiento manda un escrito, de esto hace ahora en verano dos años, donde manifiesta que no hay ninguna sentencia de derribo sobre ninguna grada de Mestalla. Esto ha sido una gran mentira que han mantenido para forzar a la opinión pública a pensar, es que nos tenemos que ir sí o sí», reclama José Pérez.

La paralización de un proyecto y la desidia de Peter Lim

Las obras del Nou Mestalla se detienen. Desaparece la maquinaría y los trabajadores, y durante más de 15 años queda al descubierto un estadio a medio terminar o medio empezar, como quieran verlo. Pero siempre rondaba la idea de volver a retomarlas, obviamente, pues el interés particular no había desaparecido, hasta que aparece Peter LimRita Barberá siempre tenía en la cabeza que ella quiere inaugurar ese estadio. Entonces también por eso ella fuerza la venta (a Lim), o sea, la venta del Valencia. No solo por el problema que tiene la Generalitat, sino que ella está alineada porque quiere a alguien que vaya a retomar las obras, pero luego pierde la alcaldía, fallece y todo aquello se queda en nada. Y además quien viene no tiene ningún interés inmobiliario, Peter Lim no tiene ningún interés inmobiliario pero él se comprometió a retomar las obras», aclara José Pérez.

Pero ese contrato de compraventa del club a Peter Lim es otra de las vergüenzas para el valencianismo: «Ahí se dicen muchas cosas, una de ellas es que él retomará las obras para el año del centenario. Él compra el club en el 2015 y se compromete que para el año del centenario el estadio estará acabado, que eso era en 2019».

El auge del sector inmobiliario revive el Nou Mestalla

Desde hace unos años el sector de la construcción e inmobiliario ha vuelto a ganar músculo y vuelve a ser un filón para empresarios, de ahí el interés por retomar las obras: «Hoy en día en Valencia ya están más caras las parcelas que en el momento antes de la crisis inmobiliaria del 2008, es decir, ya se paga el terreno a más de lo que se pagaba en el 2006 o 2007. Hay intereses locales. ¿Quiénes son esos dos intereses locales? Pues la nueva Rita Barberá que tenemos, que es la nueva alcaldesa del PP, María José Catalá, que vuelve a interesarle este pelotazo».Y aquí aparece también la figura de Juan Roig, empresario valenciano conocido por ser el dueño de Mercadona entre otras muchas empresas. «Sobre todo a quien interesa, pues al que es dueño y señor de la ciudad de Valencia, a Juan Roig, que como sabes ha hecho el negocio ya con su pabellón, que es una pasada, es una pasada como servicio para la ciudad, pero es una pasada como negocio para él también», expresa José Pérez, siendo su objetivo la parcela del actual Mestalla, que en la época de Soler fue tasada en 300 millones de euros y ahora tan sólo en 100, aunque «se han cubierto un poco las vergüenzas y dicen que igual la pueden vender por 160».

Todo sube, menos el suelo de Mestalla

Otra de los asuntos que denuncia Libertad VCF en la supuesta especulación con el actual suelo del estadio de Mestalla. «Todo ha subido en Valencia. Todo ha subido, y la parcela de Mestalla no ha subido. ¿Por qué? Pues porque la parcela de Mestalla lo que pretenden es quedársela a bajo coste, evidentemente. Entonces, en el momento en el que aparece en escena Juan Roig, evidentemente no nominalmente, no ha dicho que esté interesado, no tiene negocios inmobiliarios, él lo que tiene es un fondo de inversión que es propiedad de su yerno. De hecho, ese fondo de inversión ya ha comprado el terciario donde se puede hacer un hotel del nuevo estadio. Atitlán ha comprado esos terrenos a bajo coste», explica Pérez.

Ahora, con la reanudación de la construcción del Nou Mestalla, las dudas sobre la especulación siguen más en el aire que nunca. «Los proyectos para acabar el nuevo estadio han oscilado entre los 100 millones de euros que dijeron que les costaría acabar el nuevo estadio hasta los 160 millones de euros, que es el proyecto que aprobaron los partidos políticos, el que gobierna, el Partido Popular, pero también el Partido Socialista y Compromís, que es la izquierda nacionalista, votaron a favor de concederle de nuevo estas licencias y los beneficios urbanísticos, sobre todo, beneficios urbanísticos que a ti no te darían, y a mí tampoco. A ti no te van a recalificar para que puedas construir más de lo que se puede construir en tu casa», aclara.

«¿Y por qué votan a favor tres partidos tan ideológicamente tan separados? Pues volvemos otra vez a quién está detrás de todo esto. Hay un señor que está detrás de todo esto, que tiene puesto huevos en todas las formaciones políticas. El proyecto que se presenta en el Ayuntamiento para acabar el nuevo Mestalla es de 160 millones de euros. Nosotros ya decimos que eso es mentira. Lo decíamos con 100 y lo decimos con 160. Hace falta más dinero para acabar el estadio en condiciones. Otra cosa es que estos son capaces de decirte el estadio esto ya ha acabado», denuncia Libertad VCF, acabando una vez más con una incongruencia de este Valencia: «En la Junta General de Accionistas preguntamos sobre el acuerdo con Goldman Sachs para que se expidan en Estados Unidos 350 millones en bonos y nos dicen que son íntegros para la construcción del estadio. Y esto te explotará la cabeza, pero esto es así. Hay un proyecto que dice que se van a gastar 160 millones, de los cuales 90 ya tienen del CVC y además han pedido 350 que ya los tienen».

Scroll al inicio