Daniel Moro, exojeador del Atlético de Madrid que detectó a Nico Williams: «La cantera no se cuida»

Daniel Moro, exojeador del Atlético de Madrid que detectó a Nico Williams: «La cantera no se cuida»

Daniel Moro Sáenz, exojeador del Atlético de Madrid y antiguo scout del San Fernando, analiza en Futeros qué diferencia a un talento prometedor de un futbolista de élite, la importancia del contexto, la mentalidad y la captación

Encontrar al próximo gran talento del fútbol no consiste únicamente en detectar quién tiene más calidad con el balón. Detrás de cada fichaje hay horas de seguimiento, análisis, informes y, sobre todo, una valoración que va mucho más allá de lo que ocurre durante los 90 minutos de un partido.Daniel Moro Sáenz conoce bien ese proceso después de haber trabajado como ojeador en el fútbol base del Atlético de Madrid y como scout en el San Fernando de Primera RFEF.

Daniel ha pasado años siguiendo a jóvenes futbolistas y observando su evolución desde categorías inferiores. Por sus datos han pasado jugadores como Pablo Torre, Kang-in Lee, Germán Varela, Lucas Romero o Nico Williams. En una entrevista para Futeros, explica qué busca un scout cuando ve por primera vez a un jugador, cuánto pesa el talento frente al contexto, cómo se puede detectar a los futuros profesionales y qué importancia tienen la personalidad y el entorno.

– ¿Cuáles son los errores más habituales que cometen los ojeadores?

– «Sobrevalorar el físico. Al final, en categorías inferiores el físico es una cosa que destaca y es superior, pero cuando la altura y el físico se igualan aparecen muchas carencias. Eso se comete mucho históricamente y se valora en determinadas categorías cuando no debería ser así.

También está el contexto. No puedo poner a firmar a un futbolista si trabajo para el Alavés, Real Madrid o Betis simplemente porque sea bueno. Al final hay que tener en cuenta el contexto, el sistema de juego y conocer lo que hay en el equipo, porque todo lo que quiera fichar tiene que ser mejor que lo que hay en casa».

– ¿Es más sencillo detectar a un jugador bueno o saber si realmente va a llegar al fútbol profesional?

– «Yo creo que detectar a un jugador bueno. Al final lo vemos todos. Los jugadores con talento, los jugadores top y los diferenciales los vemos todos. Siempre he dicho que trabajar de scouting para un club importante es mucho más fácil que hacerlo para un club de media tabla, donde tienes que buscar un perfil un pelín más bajo, con los medios que tienes, sabiendo que no vas a llegar primero a firmarlo y que te tienes que adelantar en el tiempo. Saber si va a llegar o no, tiene más que ver con la personalidad o el entorno».

– ¿Qué jugador joven le sorprendió especialmente durante su etapa como ojeador?

– «Muchísimos. Yo estuve trabajando en el Atlético de Madrid en el fútbol base y era scouting de zona en Asturias y Cantabria, entonces teníamos un poco más visto durante muchos años a los futbolista de la zona. El futbolista que más me impresionó fue Pablo Torres. Empecé a verlo en el Infantil B y era un jugador técnicamente superior al resto, competitivo, muy centrado y muy sobrado a la hora de competir con chicos de su edad. Tenía controles orientados, sabía interpretar la presión, tenía conducción… Era un futbolista muy bueno. Siempre he creído que tiene condiciones para hacer más de lo que ha hecho hasta ahora. Es verdad que ha llegado lejos, pero es un futbolista que, en el momento en que coja confianza y encuentre un sitio donde tenga confianza, es un jugador interesante.

Después he visto muchos. Por suerte, los detectamos y llegaron, como Kang-in Lee, actual jugador del Atlético de Madrid, que con la selección valenciana jugó en categorías inferiores; Germán Varela, del Elche, que vino con la Valenciana siendo cadete y tenía cosas diferentes; Lucas Romero, que luego fue el jugador más joven que debutó en Primera; y muchos otros que han llegado a la élite como Nico Williams. Obviamente, también he visto otros cuya progresión no vi venir».

– ¿En qué se fija un ojeador cuando ve por primera vez a un futbolista?

– «Hay una cosa en la que te fijas primero y luego otra que es la que más te llama la atención. Lo primero es el físico. Al final vas a ver un partido y lo primero que piensas es: «Mira qué planta, mira qué altura, mira qué trend inferior…». Creo que lo primero es la altura y la constitución fuerte o atlética. Una vez que rueda el balón, lo más importante o lo que llama la atención a los ojeadores es el trato con el balón: que tenga buenos recursos técnicos, el control, el pase, el remate, el uno contra uno, la salida de balón…»

– ¿Qué característica valoran los scouts que quizá los aficionados no tienen tanto en cuenta?

– «Los aficionados valoran más la técnica, el uno contra uno, el desborde, que sea diferencial. Los scouts vemos más el tema mental y el aspecto táctico. El aficionado se queda con los futbolistas de regates, de gambeta o de disparos porque llaman más la atención, pero a lo mejor después tácticamente es un desastre, no vuelve a defender o no hace un esfuerzo».

– ¿Qué pesa más a la hora de valorar a un futbolista: el talento o el contexto?

– «Pesa más el contexto que el talento porque, a la hora de firmar por un club, tienes que tener en cuenta muchos factores. Uno de ellos es el contexto en el que vas a jugar, el sistema de juego y si encajas o no. Muchas veces el error es elegir contextos que no son apropiados para tu estilo o tu forma de juego. Tenemos muchos ejemplos en el fútbol profesional en los que creo que se equivocan».

– ¿Qué importancia tienen la mentalidad, la personalidad y la capacidad de aprender?

– «Yo lo que más valoro son esas tres cosas. Ser fuerte mentalmente es muy importante, sobre todo en el fútbol base, y es un factor que se debería trabajar desde edades tempranas».

– ¿Se puede detectar con 14 o 15 años quién puede llegar al fútbol profesional?

– «Sí, pero con matices. Creo que tienes un porcentaje alto de detectarlo, pero luego hay muchos factores que no se controlan o que son muy difíciles de controlar y que pueden ocasionar que no llegue al fútbol profesional. Puede ser un mal entorno, que no te cuides, que no seas profesional o que no sepas reponerte ante las adversidades. Yo esto último lo veo fundamental. He tenido discusiones con directores deportivos a la hora de valorar qué es lo más importante en un futbolista: si lo técnico, lo físico o lo mental. A mí me parece que lo mental es fundamental, lo primero. Puedes ser muy bueno físicamente, puedes ser el mejor técnicamente, pero si la cabeza no te da o no tienes un buen entorno, no te cuidas…

También puede ocurrir que seas juvenil y hayas sido titular toda tu vida en la cantera del Real Madrid, llegues a juvenil, haya jugadores mejores y te toque ser suplente. Si no eres capaz de darle la vuelta a la situación, seguir peleando, seguir compitiendo y resolver ese problema, no puedes llegar al fútbol profesional. Por eso creo que sí se puede detectar a esas edades, pero con esos matices. Los jugadores que he nombrado antes llegaron al fútbol profesional, pero está claro que me habré confundido en muchos también. Creo que los futbolistas que tienen algo especial y que tú crees que van a llegar al fútbol profesional se pueden detectar a esa edad. A edades más tempranas es algo más complicado.»

– ¿Qué le diría a un futbolista joven que ahora no está participando o no está destacando?

– «Que tenga paciencia. Al final esto es cuestión de trabajo. Es una carrera de larga distancia. Lo importante no es que seas el jugador más destacado del Infantil B de tu club, sino que llegues al filial, que puedas jugar en el primer equipo o que estés más cerca del fútbol profesional. Esto es un aprendizaje, una formación y una carrera de larga distancia. Le diría que tuviera paciencia, porque hay malos momentos y buenos momentos. Cuando el entrenador no te pone, tienes una lesión o tienes dificultades, creo que ahí es cuando tienes que crecer, estar tranquilo y confiar en tus posibilidades. Hay que tener la mente enfocada en revertir la situación. Creo que la paciencia es muy importante y actualmente es más complicada en las nuevas generaciones porque son generaciones de la inmediatez que quieren conseguir todo ya. Quieren llegar al primer equipo ya, ascender de categoría ya… Es muy importante trabajar el ir pasito a pasito.»

– ¿Qué haría si mañana tuviera que empezar de cero en el mundo del scouting?

– «Me formaría, como hice en su día. Estudiaría e intentaría mantener los máximos contactos posibles. Hablaría con scouts de otros clubes, conocería su metodología y cómo trabajan. Creo que también es importante que, si no tienes experiencia y ningún club te va a contratar, puedas acercarte al club más cercano de tu casa o de tu localidad, o hacer algo online y, de alguna manera, estar inmerso en el día a día y en el trabajo. Al final así es como se aprende: viendo futbolistas, viendo partidos y ampliando tu base de datos. Es un trabajo que haces para ti. Yo veo futbolistas para muchos equipos, pero mi base de datos es mía. Cuando cambie de equipo, seguiré con mi base de datos, que es muy amplia y con muchísimos futbolistas, y eso siempre va a quedar para mí.»

– ¿Qué aprendió durante su etapa en el departamento del Atlético de Madrid?

– «A trabajar como un scouting real. Yo me había formado, había estudiado y había hecho cursos, pero hasta que no estás en el día a día, no te mueves en un departamento, no intercambias información y no sigues unas directrices, creo que no te formas realmente. Es imprescindible trabajar y, si no eres capaz de hacerlo en un departamento, colaborar de alguna manera, pero estar lo más cerca posible del mundo real: la captación, un departamento, una secretaría técnica o una dirección deportiva. Acercarse a ese mundo es importante. Si estás formado y no encuentras club, puedes hacer una colaboración con un club cercano, porque al final estar en el día a día te permite aprender la organización, saber qué tienes que mirar, cómo detectar talento y, sobre todo, conocer el prisma que te rodea para saber qué futbolista puede ser interesante y cuál no. Para mí, trabajar en un departamento tan importante como el del Atlético de Madrid me hizo formarme como scouting, mejorar y tener unos conocimientos sobre el trabajo que no hubiera tenido si no hubiera trabajado allí.»

– ¿Qué jugador joven de la actualidad considera que puede llegar a ser muy importante?

– «Entiendo que, con el nivel de exigencia y competitividad que tiene la Liga española, si eres joven y estás jugando en Primera creo que ya tienes algo diferente. Eres un futbolista de calidad y garantía. Es verdad que hay futbolistas cuya maduración es un poco más tardía. Puede ser que estén ahora entrando en el equipo, teniendo sus primeros minutos en Primera y después den un salto, evolucionen bien y se conviertan en jugadores de selección nacional. No sabría decirte un jugador en concreto. Creo que hay muchos que todavía se están asentando en la categoría. Hay jugadores del Málaga, del Deportivo, del Athletic de Bilbao… No sabría decir un nombre concreto, pero si estás en Primera siendo joven, con lo difícil que es llegar, es que ya tienes algo diferente.»

– ¿Cómo cambia el trabajo de scouting cuando se trabaja para un club como el Atlético de Madrid?

– «Cambia un poco y tiene una parte buena y otra mala. En la parte buena están los medios que tienes, la información y la comunicación. También saber que estás en un club muy importante y que, si llegas a un futbolista, posiblemente tengas más tirón que otros clubes. Después hay un nivel de exigencia que creo que es importante para mejorar como scouting y como profesional. Los clubes más importantes, en este caso el Atlético de Madrid, tienen un nivel de exigencia alto, pero creo que no te perjudica. Te beneficias de ello, intentas estar más preparado, más formado y trabajar mejor.»

– ¿Qué jugador considera que puede tener una evolución especialmente positiva?

– «No es joven, pero creo que su evolución va a ser positiva. Es un futbolista interesante. Creo que David Larrubia, del Málaga, es uno de los futbolistas que le gusta al público: vistoso, con desborde, uno contra uno y cierto desequilibrio. Es verdad que tiene 24 años, pero creo que es un futbolista interesante y que hace una evolución positiva.»

– ¿Considera que los clubes apuestan verdaderamente por la cantera?

– «Yo creo que no, realmente no. Cuando se apuesta por la cantera hay dos opciones. Una es como filosofía de club, que cada vez es menos, y otra es que los jugadores jóvenes asciendan al primer equipo y después hagan una futura venta para generar ingresos. Creo que esta última es la más común cuando la situación económica no es buena y tienes que subir chicos del filial porque no tienes dinero para comprar otro futbolista. El fútbol profesional también es inmediatez. Sobre todo en los clubes de alto nivel tenemos que competir y no podemos tener uno o dos años de paciencia con un futbolista del filial hasta que empiece a competir y rendir. Tiene que rendir ya. Si tienes medios, suelen ir al mercado aunque la cantera tenga posibilidades.»

– ¿Los clubes tienen equipos vinculados a los que recurren para detectar talento?

– Yo creo que no. Es verdad que hay clubes conveniados que, si un jugador recibe una oferta de otro club, te lo notifican. Si se enteran, claro. Pero realmente no creo que haya ningún equipo vinculado que te dé una filtración. Puede existir algún contacto con un club hermano o conveniado, o algún entrenador que conozcas, pero realmente no creo que funcione de esa manera.

– ¿Qué vio un scout en un jugador como Cuti Romero?

– «Sin dudarlo te diría que competitividad. Lo que hablábamos antes: una persona competitiva, que quiere ganar, ganador de duelos. Pero creo que mentalmente, estoy seguro de que debe ser así desde siempre: un tío ganador, jerárquico, una persona que tiene que alentar a sus compañeros, que los anima, que tiene que ordenar al equipo y decirle a otro futbolista que tiene que bajar. Creo que, sobre todo, ese gen competitivo y ese liderazgo son muy importantes en un futbolista.»

– ¿Cuántas veces suele ver un ojeador a un futbolista antes de recomendarlo?

– «Depende. Ver un futbolista una vez y recomendar ficharlo tiene que ser algo muy diferencial, muy top, algo que te llame muchísimo la atención y que digas: «Este futbolista tiene algo que no tenemos allí, tiene algo especial y va a llegar». Pero como mínimo te diría entre tres y cinco veces. Tienes que verlo en diferentes entornos, jugando fuera y en casa, con resultados adversos y en determinados contextos. Incluso con lluvia. Cuantas más veces puedas verlo, mucho mejor. Lo que pasa es que ahora mismo, en el mundo del fútbol, hay mucho scouting, muchos ojeadores y tienes que anticiparte a eso. Al final es verdad que vas con un poco de prisa.»

– ¿Qué diferencia existe entre detectar un talento y convencer al club de que merece la pena apostar por él?

– «Hay una diferencia bastante grande. Al final volvemos al mismo tema de los contextos y de las necesidades de un equipo. Puedes detectar un talento, un jugador que te llame la atención, que tenga talento, que sea diferencial y que creas que, por ejemplo en jóvenes, puede llegar al fútbol profesional y tener recorrido. Pero si no es compatible con el contexto de tu club, con el sistema de juego, el modelo de juego y las necesidades del club, no lo puedes firmar.»

– ¿Cómo se compagina la opinión del scout con la del entrenador y la dirección deportiva?

– «Realmente el scout tiene poca relación con el entrenador. Creo que la relación la tiene más la dirección deportiva con el entrenador. La opinión del scout sí tiene que estar coordinada por la dirección deportiva porque, al final, tú puedes ver futbolistas, pero es la dirección deportiva la que te va a dar los matices y las directrices. La relación con la dirección deportiva tiene que ser muy estrecha. Estás trabajando para la dirección deportiva y tienes que seguir sus directrices. Tienes que estar en constante comunicación, recibir feedback y saber si vas bien con lo que estás viendo, si los futbolistas que estás siguiendo se adaptan a lo que te están pidiendo o no. Realmente creo que la comunicación estrecha es con la dirección deportiva.»

– ¿Qué importancia tiene conocer personalmente al jugador?

– «Mucha. Una de las cosas que valoro es precisamente eso. Por eso creo que los scouts de zona o los que están fuera de la comunidad donde juega el club son importantes. Si estoy trabajando en Madrid y quiero fichar a un chico de Cádiz, me puede parecer bueno, puedo verlo en vídeo o en el campo, pero realmente no conozco el contexto, la familia o cómo es él personalmente. No te voy a decir que sea crucial, pero sí muy importante. Conocer al chico, el entorno y la familia es necesario en el fútbol actual, y más si tienes que hacer un desembolso económico. Intentamos conocer los máximos detalles posibles: si es buen profesional, si es aplicado en los estudios, si se lo toma en serio, su mentalidad, la familia e incluso la agencia de representación. También me he fijado muchas veces en malos gestos con compañeros, entrenadores o árbitros. Creo que todo es influenciable.»

– ¿Los datos están haciendo que los scouts busquen jugadores cada vez más parecidos?

– «Yo creo que no. Considero que lo primero en un scout, a la hora de detectar talento, es el ojo clínico, el ojo entrenado. Pero creo que hay que acompañarlo también de datos. Tiene que haber una parte objetiva y otra subjetiva. El fútbol es subjetivo muchas veces. Tú puedes ver que un jugador es bueno y el que está al lado de la grada puede pensar que no. Creo que los datos son interesantes y no rehuiría de ellos. Hay que darles importancia porque pueden ayudarte a hacer un primer filtrado. Por ejemplo, hace unos años hice un filtrado de jugadores sub-23 de Segunda RFEF a través de una serie de métricas. Me salieron varios nombres. Fui a ver alguno, algunos me gustaron y otros no, pero el que más me llamó la atención terminó firmando por un Segunda División y ahora está jugando en Primera. Si no hubiera hecho ese filtrado de datos, me hubiera costado más llegar a verlo. Lo hubiera visto y destacado igualmente, pero fui a ver ese equipo y ese partido porque el filtrado de datos me había dado una serie de nombres. Y no se equivocó.»

– ¿Qué tipo de jugador en activo puede ser especialmente difícil de detectar para un ojeador?

– «Los jugadores que son inteligentes tácticamente. Si es un ojeador experimentado, con buen ojo clínico y demás, seguro que los ve, pero creo que a todos nos llama más la atención lo que se hace con la pelota que sin ella. Y sin pelota es muy importante. Un futbolista que dé equilibrio, que en una transición sea el primero que pueda defenderla colocado y que dé orden a su equipo puede ser de lo más difícil de detectar. Posiblemente el ojo siempre se te va a la pelota y después vuelvo a decir lo mismo: el tema mental también es muy importante.»

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