Carlos Corberán asumió el empate ante el Celta y la falta de pegada del Valencia, en un estreno liguero que terminó con protestas en Mestalla. El técnico defendió el trabajo de su equipo, pidió refuerzos y aseguró estar dispuesto a asumir las críticas: “Soy el primero que levanta la mano”
El Valencia no pudo pasar del empate sin goles ante el Celta en Mestalla (0-0) en su estreno liguero. Un resultado que no terminó de convencer a la grada y que provocó que un sector de la afición llegara a entonar el “Corberán, dimisión”, pese a que se trataba del primer encuentro de la temporada. El técnico valencianista, lejos de esquivar la presión, asumió su parte de responsabilidad.
Corberán reconoció que el encuentro estuvo marcado por la igualdad y por el buen trabajo defensivo de ambos equipos. “Ha sido muy equilibrado”, explicó el entrenador, que consideró que el Valencia fue superior durante buena parte de la primera mitad, aunque perdió terreno después del descanso.
Un partido con pocas ocasiones
El técnico destacó que ninguno de los dos equipos consiguió generar demasiadas oportunidades claras. El Valencia tuvo sus mejores opciones al contragolpe, especialmente con un disparo de Ugrinic en la primera parte y otro de Danjuma tras el descanso.
Precisamente el segundo acto fue el momento que más preocupó a Corberán. El Celta consiguió hacerse con el control durante los primeros 15-20 minutos y obligó al Valencia a replegarse más de lo previsto. “Hubo un tramo del partido en el que hemos defendido más de lo que debíamos y de lo que queremos defender”, admitió.
Con el paso de los minutos y la entrada de los cambios, el conjunto valencianista recuperó velocidad y encontró más espacios para salir al contragolpe. Sin embargo, le faltó precisión para transformar esas transiciones en ocasiones realmente peligrosas. “En los ataques posicionales nos ha costado dañar y ha habido un tramo del partido en el que hemos defendido más de lo que debíamos”, insistió el entrenador.
Danjuma, titular y con trabajo por hacer
Una de las decisiones de Corberán fue apostar de inicio por Danjuma. El técnico explicó que buscaba un futbolista capaz de aprovechar los espacios y ofrecer una amenaza al contragolpe. “Queríamos tener un punta que nos diera opciones para atacar los espacios y correr con libertad”, señaló.
El entrenador valencianista valoró además el esfuerzo del atacante neerlandés, aunque reconoció que al equipo le faltó acierto en los metros finales. “He visto entrega. Es verdad que, como equipo, en general no hemos tenido el acierto ofensivo que queríamos, pero me parece que se ha esforzado mucho por el equipo”, afirmó.
De Haas, sustituido por un golpe y Corberán defendiendo cinco
La sustitución de De Haas al descanso no respondió a una decisión táctica. El defensa sufrió un golpe en el tobillo que le impidió continuar sobre el terreno de juego. “Ha tenido un golpe en el tobillo y no podía continuar jugando. No sabemos todavía el alcance de la lesión”, explicó Corberán. El Valencia queda ahora pendiente de la evolución del futbolista para conocer si podrá estar disponible en los próximos compromisos.El técnico también explicó su apuesta por una defensa de cinco, una fórmula que considera necesaria en este momento debido a las circunstancias de la plantilla, especialmente por la lesión de Foulquier y la ausencia de un lateral derecho específico. “Durante la pretemporada, con la lesión y sin haber incorporado un lateral derecho específico, porque Foulquier sigue en proceso de recuperación, la mejor alternativa para ser un equipo competitivo entiendo que es la línea de cinco”, justificó. Eso no significa, sin embargo, que Corberán quiera renunciar a otras estructuras. Su intención es que el Valencia tenga capacidad para cambiar durante los partidos y alternar entre cuatro y cinco defensas dependiendo de las necesidades. “El equipo debe tener versatilidad”, resumió.
“Respeto a Mestalla y acepto las críticas”
Uno de los momentos más destacados de la comparecencia llegó cuando fue preguntado por los cánticos contra su persona. Corberán no quiso entrar en polémicas y aseguró entender la exigencia de la afición valencianista. “Yo siempre respeto a Mestalla. Mi respeto por este campo, por esta afición y por mi club no puede ser más alto”, afirmó. El entrenador incluso se definió como un defensor de esa exigencia y aseguró que acepta las críticas cuando los resultados no acompañan. “Soy un aliado de la exigencia, me comprometo con ella y acepto todas las críticas hacia mí cuando el equipo no consigue la victoria. Soy el primero que levanta la mano y asume la responsabilidad, porque es la forma de cambiar las cosas”, aseguró.
Corberán es consciente de que la paciencia en Mestalla no es infinita, pero también recordó que el proyecto acaba de comenzar: “Sé la exigencia que tengo, sé la exigencia de este club y trabajamos para mejorar los resultados y darles alegrías”.
El cambio de Jesús Vázquez y la apuesta por Sadiq
El técnico también explicó otra de sus decisiones tácticas: desplazar a Jesús Vázquez a la izquierda tras la entrada de Pablo Maffeo y dar entrada a Sadiq. La intención era potenciar las salidas rápidas y aprovechar las características del delantero. “Sadiq es un jugador que, si jugamos directo, nos puede ayudar mucho a prolongar esos balones y a tener un jugador de velocidad”, señaló.
Corberán considera que ese recurso debe tener mayor presencia durante la temporada y explicó que, al terminar con dos delanteros, buscó también disponer de un carrilero de pierna natural en cada banda para mejorar las opciones de centro.
El Valencia arranca así la temporada con un punto, pero también con varios deberes sobre la mesa: mejorar en ataque, completar la plantilla y encontrar cuanto antes una identidad capaz de convencer a una afición que ya ha dejado claro que la exigencia será máxima desde el primer día.




