Condicionante y residual a conveniencia, como la cantidad de cambios que debe hacer Pellegrini

Condicionante y residual a conveniencia, como la cantidad de cambios que debe hacer Pellegrini

Se miente descaradamente sobre una falta en la que Diego Llorente encoge la pierna y se dirigen, como siempre, los disparos al que tiene el mejor paraguas

Dos apuntes en clave Real Betis. Es innegable que el equipo atraviesa por un bache de juego, sobre todo, y también de resultados. Son dos empates consecutivos ante el Rayo Vallecano y el Sevilla FC en el El Gran Derbi, más dos derrotas, también ahora seguidas, en Getafe y Atenas, ante el Panathinaikos. Dos partidos estos últimos en los que ni siquiera llegó a ver vuelta. Tiene que trabajar Manuel Pellegrini sobre el asunto, pero quería detenerme en el detalle del penalti de Diego Llorente sobre Karol Swidewski, que los analistas que pululan por las redes sociales consideran de libro, indiscutible por, según dicen, el uso de fuerza excesiva del central madrileño sobre el delantero polaco a la hora de convertir eso que ahora llaman los especialistas faltas residuales en una pena máxima clarísima.

Estamos confundiendo dos cosas: que el Betis esté mal, que desperdiciara 30 minutos con uno más y no fuera capaz de marcarle un gol al Panathinaikos, a un equipo que decía Manu Fajardo en la previa que se asemejaba en cierta forma al Getafe, aunque yo creo que el Getafe tiene muchísima más calidad y muchísima más maldad en las contras que el equipo de Rafa Benítez. Otras veces también decimos que un penalti o una expulsión condicionan todo un partido y, bueno, sí es cierto si pierdes 3-0 y eso ocurre con 0-0 o con 1-0, pero realmente esto sí condiciona el encuentro: un equipo que no tiró a puerta en 85 minutos y la primera es ese intento forzado de Swiderski que detiene Pau López.

Después del lanzamiento llega el contacto entre la planta del pie derecho de Diego Llorente y la tibia de Karol Swiderski. Los especialistas, como digo, sostienen que sí, que fue fuerza excesiva, que hubo posible daño, pero eso es reírse de la gente. Da igual que en este caso el Betis hubiese hecho igualmente un mal partido si no ocurre esa acción, pero en las repeticiones se ve claramente que la pierna no está estirada, sino que la encoge; tiene la rodilla flexionada, así que el contacto no es para esa, como dicen, fuerza excesiva. Ahora, pierdes un futbolista para la vuelta; un 0-0, que ya era un buen resultado, se convierte en un pésimo resultado, pues antes valía con ganar simplemente y ahora hay que hacerlo por dos goles de diferencia ante un equipo que se encierra, que es lo peor que le puede venir el Betis ahora.

Eso sí es condicionante. Me niego a pensar que alguien objetivo, que no tiene nada en juego, opine que ahí no hay una falta residual, como también pudo ser la de Valentín Gómez a Andrei Ratiu contra el Rayo Vallecano, sino que hay un uso de fuerza excesiva. Muchas veces se utilizan cosas que algunos llevan dentro, contra equipos que te caen mejor o te caen peor, o por corporativismo de los colectivos arbitrales en este caso, pero Marciniak, que es un árbitro con muchísima experiencia, debió revisar el monitor y decirle al inglés del VAR que había habido un contacto posterior al lanzamiento que no influye en absoluto, ni en el tiro ni en el posible rebote para el delantero, porque lo había detenido el portero, Pau López. Yo creo que esa jugada no tiene otra lectura.

Pero hay que pasar página y centrarse ya en esta doble oportunidad que tiene el Betis para olvidar y dar un golpetazo a la mesa, ante el RC Celta, para distanciarlo seis puntos y hacerse fuerte en una quinta plaza que ahora es de Champions, y el jueves que viene, de nuevo, ante el Panathinaikos en casa, al que debe ganar, porque es un equipo bastante malo, la verdad, resolver de paso sus problemas con el gol y ganar fácil para pasar a la eliminatoria.

De vuelta al sistema de siempre y las rotaciones, pero otra derrota

Luego, quería detenerme unos instantes en el tema de Pellegrini, que tampoco veo yo que haya que defenderlo a muerte, haga lo que haga, lo cual no es la función de este medio de comunicación ni de este periodista en concreto. Pero pedían al chileno cambios, porque se quedó muy corto en el derbi, con sólo dos sustituciones. Hizo siete de golpe en Getafe, el equipo jugó como jugó y las cosas salieron como salieron; hizo ocho en Grecia respecto al Coliseum, volviendo el nuevo al once de gala y al 1-4-2-3-1, olvidándose de ese 1-4-3-3 y sentando a Álvaro Fidalgo, aunque el resultado fue el mismo.

Hay que ser conscientes del cansancio mental y físico del plantel, con tres bajas capitales aún

A lo mejor lo que hay en el banquillo no es para hacer tantos cambios. Ayer hizo los cinco por obligación, por la expulsión de Diego Llorente el quinto, aunque puede que el que la lleve, la entienda y no da para rotaciones, ni masivas ni no masivas. El Betis tiene tres bajas muy importantes; a ver si recupera pronto a Sofyan Amrabat y, después del parón, a Isco Alarcón y a Giovani Lo Celso, pero hay que ser conscientes de que hay tramos de temporada en los que el cansancio mental y físico, más el propio nivel y actitud de los futbolistas sale a flote. El Betis se ha mantenido durante un buen periodo de la temporada por el excelente nivel, sobresaliente nivel, de Pablo Fornals, por ejemplo, o de Ez Abde; cuando los futbolistas diferenciales no están, el resto se ve que da para lo que da.

Dudar es una pérdida de tiempo: el chileno ha sabido siempre reinventarse y salir a flote

Ahora mismo hay muchos futbolistas por debajo de su verdadero rendimiento y la situación es la que es. Yo creo que mirar al banquillo con cinco años consecutivos clasificándose para Europa, cuatro de ellos para el la UEL, y un título, es, aparte de injusto, totalmente una pérdida de tiempo, porque está acostumbrado el ‘Ingeniero‘ a demostrar temporada tras temporada que sabe reinventarse y salir a flote. Esperemos que lo haga en estos dos próximos partidos.

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