Carlos Sastre, campeón del Tour 2008: “Perico Delgado corría mejor que Miguel Indurain, aunque éste sea el mejor ciclista español de la historia por palmarés»

Carlos Sastre, campeón del Tour 2008: “Perico Delgado corría mejor que Miguel Indurain, aunque éste sea el mejor ciclista español de la historia por palmarés»

El ciclista madrileño recuerda cómo Perico e Indurain le aficionaron al ciclismo, habla de Lance Armstrong, que le ninguneó en su libro, o de cómo ganó el Tour de Francia en 2008 cuando pocos se lo esperaban

Aunque Lance Armstrong lo ninguneó en su libro de memorias, Carlos Sastre es uno de los grandes del ciclismo español y mundial. Ganó un Tour de Francia (2008) e hizo podio en las otras dos grandes vueltas, algo que muy pocos ciclistas pueden decir.

El madrileño formó parte de la llamada época dorada del ciclismo español y coincidió, entre otros, con Alberto Contador, Purito Rodríguez, Samuel Sánchez, Valverde, Pereiro o un Chaba Jiménez con el que compartió muchos entrenamientos, ya que era su cuñado y vivían en el mismo pueblo, El Barraco.

Formar parte de esa generación le permitió disfrutar de un momento cumbre, pero también tener edad para valorar los triunfos de Miguel Indurain en el Tour y el Giro o disfrutar con Perico Delgado, uno de sus referentes.

Y eso también le permite valorar lo que ha aportado cada uno al ciclismo español. Sobre eso, sobre el Chaba Jiménez y sobre cómo disfruta ahora el ciclismo habla en una extensa entrevista en El Confidencial, donde explica cómo un corredor que no estaba llamado a ser el líder en una prueba como el Tour llegó a ganarlo.

“Después de muchos años de entrenamiento, de trabajo y de experiencia. Llegó un momento en el que los corredores importantes que había en mi equipo (Team CSC) se fueron a otros o pasaron a un segundo plano. Y yo tuve la oportunidad. El equipo confió en mí desde el principio e hicimos unos entrenamientos encaminados a llegar a ese Tour en las mejores condiciones. Y salió todo como esperábamos. Luego en la competición teníamos un gran equipo que destacó de principio a fin”, señala uno de los seis españoles que ha ganado el Tour de Francia a lo largo de la historia.

Sastre se toma a broma las críticas de Lance Armstrong

Un triunfo que, supuestamente, tuvo una reacción de Lance Armstrong. El siete veces campeón del Tour -luego eliminados- aseguró en sus memorias que regresó al ciclismo porque veía que ciclistas «mediocres» como Sastre ganaban el Tour. El madrileño se toma a broma esas palabras ofensivas y, de hecho, no le molestaron en su día y ahora menos. “Siempre me ha dado igual lo que pueda decir el resto del mundo. Estábamos empezando el Giro de Italia y dijo algo así como que era una bailarina. Me alegré porque tuvo el detalle de acordarse de mí y de ponerme en su libro. Mi vida se basa en mi felicidad y en la de las personas que están a mi alrededor», indica.

Sastre, no obstante, sí da importancia a lo logrado y sabe que se ganó el respeto de todos los demás ciclistas. «Ganar una carrera, aunque sea de pueblo, siempre es complicado. Y cuando es una prueba de 21 días seguidos, con los mejores ciclistas del momento, pues no es para nada sencillo”, añade sobre ese Tour de 2008.

Pese a esa ofensa y a que Armstrong perdió todos los Tour que ganó por estar dopado, Sastre sí tiene palabras de reconocimiento para el norteamericano. “Siempre ha sido un referente, porque ha sido innovador en muchísimas cosas. Abrió una puerta a la innovación importante, como hizo Manolo Saiz anteriormente. Siempre que he corrido con él lo he tratado con respeto. Yo sabía que, en aquel momento, tenía más posibilidades de ganar el Tour que yo. Fue un gran corredor, con independencia de que él reconociera lo que reconoció. Innovó e hizo cosas a las que no estábamos habituados. Hizo grande a este deporte en muchas cosas, aunque luego las tirara por tierra”, afirma.

Su hijo, por el mismo camino que él

A sus 51 años, Sastre se dedica ahora a regentar una tienda de deportes y a ayudar a su hijo en sus inicios en este mismo deporte. «Me dedico a muchas cosas. Tengo una tienda de bicicletas, cuya gestión me ocupa prácticamente todo el tiempo, y me gusta la competición. Los fines de semana acompaña a mi hijo a sus carreras. De alguna manera, estoy haciendo lo mismo que hicieron mis padres conmigo. Gran parte del tiempo se la dedico a mi hijo, que tiene nuestro apoyo y nuestra ayuda para llevarlo a todos los sitios», señala sobre un chaval al que no quiere meterle presión, sólo que «disfrute».

«Todavía es un chaval, está empezando… Tiene que estar en un equipo en el que haya un buen entorno y disfrute. Los padres estamos contentos porque está apartado de otras historias a nivel social. Y porque tiene una vida ordenada. Me conformo y me siento feliz como padre», añade el madrileño.

El exciclista español se enamoró de este deporte con los triunfos de Indurain, Perico Delgado, Lejarreta o Álvaro Pino, los referentes del ciclismo español en las dos últimas décadas del siglo pasado. Y, tras haber vivido luego su época, es una voz autorizada para entrar en el debate sobre quien es el mejor ciclista español de la historia.

La elección entre Miguel Indurain y Perico Delgado

Carlos Sastre, ahí, se centra en esa etapa que vivió como aficionado y admite que, con el que más disfrutó, fue con Perico Delgado. «Siempre es complicado decir uno -como el mejor de la historia-. Por palmarés, diría que Indurain. Es difícil elegir porque para uno será el de mejor palmarés, para otro el que mejor corría, el que más clase tiene. El que mejor corría era Perico y el que tenía más clase era el Chava. Fue súper bonito ver correr a Delgado porque no sabíamos qué iba a pasar en la carrera; por la incertidumbre que mostraba. El Chava, en cambio, era explosividad, raza, cambios de ritmo…», explica. Con el Chaba compartió muchos entrenamientos y tuvo que lamentar su fallecimiento.

A los demás, los vivió y disfrutó de pequeño. Fueron sus referentes antes de dedicarse profesionalmente a ello. «Perico primero -como ídolo-, y más tarde Indurain. También Laurent Jalabert. Fueron tres corredores que, a pesar de ser muy diferentes, marcaron mi historia ciclista», recuerda.

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