El histórico portero italiano analiza el posible efecto del técnico español en la Azzurra, mientras que el ex del Manchester City seguirá de retiro moméntaneo para estar con su familia
Gianluigi Buffon ha analizado la profunda reconstrucción emprendida por la Federación Italiana de Fútbol después de que la selección quedara fuera del Mundial por tercera edición consecutiva. El antiguo capitán de la Azzurra respalda el regreso de Roberto Mancini, pero admite que su candidato era Antonio Conte.
El campeón mundial en 2006 también relativiza el impacto que habría tenido la contratación de Pep Guardiola. A su juicio, ni siquiera el técnico catalán podía garantizar una recuperación inmediata en un contexto tan diferente al de los grandes clubes europeos.
Buffon respalda a Mancini, pero su elegido era Conte
Buffon considera que la vuelta de Roberto Mancini constituye una decisión coherente desde un punto de vista futbolístico. El seleccionador ya demostró durante su primera etapa, desarrollada entre 2018 y 2023, que puede construir un equipo reconocible alrededor de una idea colectiva.
Aquel proceso culminó con la conquista de la Eurocopa en Wembley en 2021, aunque posteriormente Italia no logró clasificarse para el Mundial de Qatar. Mancini abandonó el cargo en agosto de 2023 y poco después aceptó la propuesta de Arabia Saudí, una salida que deterioró su relación con una parte del fútbol italiano.
Buffon entiende, pese a esos antecedentes, que el entrenador posee cualidades suficientes para liderar un nuevo proyecto e incluso para dirigir a entidades como Real Madrid, Bayern de Múnich, PSG o Juventus. Sin embargo, su primera elección para el banquillo de la Azzurra habría sido Antonio Conte.
“Sobre esta base, habría elegido a Conte”, reconoció el exportero en una entrevista concedida a La Gazzetta dello Sport. Su criterio parte de una prioridad concreta: clasificar a Italia para el Mundial de 2030 después de tres ausencias consecutivas.
Para Buffon, Guardiola habría dado prestigio, pero no certezas
Pep Guardiola fue la opción más ambiciosa estudiada por la nueva dirección federativa. Paolo Maldini y Leonardo llegaron a reunirse con el técnico en Barcelona para presentarle un proyecto de reconstrucción con vistas a la Eurocopa de 2028 y el Mundial de 2030.
Buffon admite que la llegada del catalán habría generado ilusión y devuelto parte del prestigio perdido por la selección. No obstante, rechaza la idea de que su contratación hubiera resuelto por sí sola los problemas estructurales del fútbol italiano.
“Ni siquiera con él habría habido certeza de los resultados”, señaló el antiguo guardameta, antes de recordar que Guardiola ha desarrollado toda su trayectoria como entrenador en clubes. “La selección nacional es otra cosa”, añadió.
Italia tampoco dispone actualmente de la superioridad técnica, física o económica que Guardiola encontró en varios de sus anteriores proyectos. Su posible nombramiento habría aportado una metodología reconocible, pero no podía corregir de manera inmediata la escasez de oportunidades para los jóvenes italianos ni el retroceso competitivo de la Serie A.
La familia explica el rechazo de Pep Guardiola
La Federación italiana estaba dispuesta a realizar un esfuerzo económico excepcional para convencer a Guardiola. El presidente Giovanni Malagò confirmó públicamente los contactos, pero el entrenador mantuvo su decisión de alejarse temporalmente de los banquillos después de cerrar una etapa de diez temporadas en el Manchester City.
Su negativa no respondió únicamente a motivos deportivos. Guardiola ha explicado que necesita descubrir una vida menos condicionada por el fútbol y dedicar mayor atención a su entorno personal. Su intención es pasar más tiempo con sus hijos y con su padre, que tiene 95 años.
El técnico no ha descartado regresar en el futuro, pero pretende hacerlo únicamente cuando recupere la necesidad de entrenar. Esa posición resultaba incompatible con la urgencia de una Federación obligada a cerrar cuanto antes el nombramiento de un seleccionador.
Buffon señala el verdadero problema del fútbol italiano
Más allá del debate entre Conte, Mancini o Guardiola, Buffon sitúa la crisis en un plano estructural. Italia ha dejado de ser el principal campeonato europeo, los entrenadores trabajan sometidos a una presión permanente y los grandes clubes extranjeros utilizan la Serie A como plataforma de crecimiento para sus futbolistas.
La contradicción, según su diagnóstico, es que esa función formativa no se traduce en mayores oportunidades para los jóvenes italianos. El país conserva jugadores de nivel y una historia difícilmente comparable, pero ya no puede confiar únicamente en el peso de sus cuatro títulos mundiales.
Mancini deberá reconstruir una selección que no participa en una Copa del Mundo desde Brasil 2014. Su conocimiento del entorno y el recuerdo de la Eurocopa de 2021 ofrecen un punto de partida, aunque Buffon deja una advertencia aplicable a cualquier candidato: ningún nombre, ni siquiera el de Guardiola, puede sustituir una reforma profunda del sistema.





