El futuro de Jon Pérez Bolo en el banquillo de la SD Huesca queda en el aire tras la dura derrota ante el Málaga CF que mantiene al equipo en puestos de descenso
La situación deportiva de la SD Huesca se ha complicado tras la dura derrota por 5-3 ante el Málaga CF en La Rosaleda. El resultado ha dejado al equipo aragonés en una posición delicada en la tabla de Segunda División de España, todavía en puestos de descenso y a tres puntos de la zona de permanencia. En medio de este contexto, el entrenador Jon Pérez Bolo atraviesa uno de los momentos más complicados desde su llegada al club esta temporada.
El técnico azulgrana compareció tras el encuentro con un mensaje de resistencia, defendiendo su capacidad para revertir la dinámica del equipo. “Estoy fuerte y me siento preparado para darle la vuelta a la situación”, explicó el entrenador, dejando claro que mantiene la confianza en el trabajo que se está realizando.
Una racha de resultados que aumenta la presión
Los números recientes del conjunto oscense no ayudan a aliviar la tensión que rodea al banquillo. Desde que Bolo asumió el cargo en sustitución de Antonio Hidalgo, el equipo ha sumado 16 puntos en 17 partidos, un registro inferior al punto por encuentro.
La dinámica reciente tampoco invita al optimismo. El Huesca solo ha conseguido un punto en los últimos cuatro compromisos, una estadística que ha agravado la preocupación dentro del club y entre la afición. Mientras varios rivales directos han logrado sumar victorias importantes, el conjunto altoaragonés continúa sin encontrar la regularidad necesaria para salir de la zona roja de la clasificación.
Un futuro incierto en el banquillo
A pesar de la presión creciente, el entrenador quiso recordar que su continuidad no depende de él. “Esa decisión no me corresponde a mí, hay otras personas que deben tomarla”, señaló durante su comparecencia ante los medios. No obstante, el técnico insistió en que mantiene su compromiso con la plantilla y con el objetivo de revertir la situación. “Tengo 27 jugadores a los que levantar y debemos centrarnos en preparar el próximo partido”, añadió, en referencia al encuentro que el equipo disputará esta semana.
Mientras tanto, el club ha tomado una decisión poco habitual durante la temporada: retrasar el entrenamiento previsto para este lunes, fijándolo finalmente a las 17:00 horas.
El club estudia un posible relevo
La derrota en La Rosaleda ha acelerado los acontecimientos dentro de la entidad. Según diversas informaciones, la SD Huesca estaría valorando seriamente un cambio en el banquillo para intentar provocar una reacción inmediata en el equipo. La urgencia viene marcada también por el calendario. El próximo compromiso del conjunto oscense será ante la UD Almería este viernes en el estadio de Estadio El Alcoraz, un duelo clave para sus aspiraciones de permanencia.
Con 36 puntos todavía en juego, el objetivo del equipo pasa por alcanzar aproximadamente los 50 puntos, una cifra que históricamente suele asegurar la permanencia en la categoría.
Un equipo sin reacción en el tramo decisivo
Más allá del debate sobre el entrenador, el rendimiento colectivo también ha sido objeto de críticas. El equipo ha mostrado dificultades para mantener la competitividad durante los partidos, algo que quedó reflejado en el encuentro ante el Málaga, donde el conjunto encajó cinco goles.

En ese partido, el guardameta Dani Jiménez volvió a destacar con varias intervenciones, pese a que el marcador final reflejó la fragilidad defensiva del equipo.
El tiempo corre en contra del Huesca, que necesita reaccionar cuanto antes si quiere mantenerse en el fútbol profesional. Sin una mejora inmediata en los resultados, el riesgo de descenso hacia la Primera Federación empieza a convertirse en una amenaza cada vez más real para el club altoaragonés.





