Aston Martin se ríe de Fernando Alonso una vez más

Aston Martin se ríe de Fernando Alonso una vez más

El equipo británico lucirá una decoración especial para el Gran Premio de Mónaco, mientras el asturiano sigue sin ver mejoras en la manejabilidad del AMR26. El megaproyecto de Adrian Newey y compañía va camino de ser el mayor ridículo de la historia de la Formula 1

¿A qué están jugando en Aston Martin esta temporada? ¡Fernando Alonso, vete ya! Después del ridículo que han firmado hasta la fecha con el AMR26, se ponen a jugar ahora a ‘pinta y colorea’.

Teniendo a un bicampeón del mundo en sus filas que, a día de hoy, está siendo deshonrado ocupando el farolillo rojo de la tabla, y lo único que se les ocurre en Silverstone es coger los rotuladores. ¿Con los colores se gana?

«De la roca a la pista de carreras», así ha definido Aston Martin a su nueva decoración para el GP de Mónaco, en unión con su patrocinador Maaden. Un diseño para el AMR26 de Fernando Alonso y Lance Stroll, añaden, «inspirada en la transformación, los materiales y la artesanía». Ea, pues los dos van a estrenar su casillero de puntos esta semana, asegurado.

En Canadá, Fernando Alonso tuvo que decir basta tanto en la carrera corta, por no dañar a su monoplaza para el domingo, y en la carrera larga para no dañar su salud, porque el asiento no cumplía con sus requisitos para aliviar sus molestias de espalda.

«Por desgracia, tuvimos un problema con el asiento durante la carrera, por lo que decidimos abandonar», confirmó Alonso en tierras canadienses. Un problema que amplió Pedro de la Rosa y que desveló que venía desde el día anterior: «No estaba cómodo con el asiento. El equipo trabajó para hacer modificaciones desde el sábado, pero no fue suficiente».

En Aston Martin ya se lo dejaron claro a Fernando, al menos en sinceridad sí van adelantados. «Necesitamos esperar a que lleguen las mejoras de rendimiento durante el parón veraniego, pero intentaremos seguir optimizando este paquete hasta ese momento», subrayó el asturiano. Así que hasta entonces, seguirá siendo el colista del Mundial.

Por suerte, ahora llega Mónaco, donde los adelantamientos son muy contados y hacer una buena ‘Qualy’ suele resultar decisiva para puntuar. Pero sí suma será un puro espejismo, porque ni Honda confía en llegar bien a tierras monegascas.

Shintaro Orihara, el jefe de la firma japonesa en la F1, ya ha avisado: «Yo diría que, desde el punto de vista de la gestión de la energía, todo el tema del par del motor va a suponer un reto. Tenemos que optimizar nuestros ajustes de gestión de la energía para cada circuito y para éste todavía más. En todos los circuitos tenemos que optimizar nuestros ajustes. Así que quizá el punto más complicado para Mónaco sea la manejabilidad».

Hasta el hijo del propietario de Aston Martin, Lance Stroll, no ha podido morderse la lengua más. En Canadá lo dijo bien claro por la radio, que no había abandonado por no hacerle un feo a los mecánicos y a su padre, pero que ganas no le habían faltado.

Ya el año pasado se puso de fango hasta arriba Fernando Alonso soportando las condiciones de un proyecto con el fin de poder disfrutar este año, cuando el trabajo de Adrian Newey saliera a relucir. Todos pensaban que el cambio de reglamento sería una ventaja por la experiencia del asturiano al volante. Pero claro, no hace milagros.

Yo no entiendo de mecánica, pero considero que cuando uno promete algo, si no es capaz de cumplirlo, debe reconocerlo y agachar la cabeza. Porque Fernando Alonso no merece despedirse de la Fórmula 1 por la puerta de atrás. Y está camino de ello. Después del verano llegarán las mejoras, supuestamente, y también la decisión del español de retirarse del Gran Circo o no. Hasta entonces, sigan coloreando el monoplaza. Lo próximo será un alerón nuevo de plastilina.

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