El entrenador de la Real Sociedad en la temporada 2018/2019, fue el que le dio la alternativa al extremo y otros muchos canteranos que ahora triunfan en Primera división. Un paso que dio en su día y del que se siente orgulloso. El técnico, que actualmente está sin equipo, sólo tiene buenas palabras para el club txuri urdin
Asier Garitano, entrenador de fútbol y que comandó el banquillo de la Real Sociedad en la temporada 2018/2019, ha concedido una extensa entrevista a Futeros en donde ha repasado y analizado cómo fue aquel proyecto del club txuri urdin que terminó de manera abrupta en el mes de diciembre de 2018 cuando la entidad decidió prescindir de sus servicios. El técnico, qué solo tiene buenas palabras para la Real Sociedad, se siente muy orgulloso, sobre todo, de haberle dado minutos a jóvenes que ahora son estrellas como Ander Barrenetxea o Robin Le Normand.
– ¿Qué salió mal en la Real Sociedad? Porque los resultados no terminaron de darse…
Bueno, todo un poco, porque… el ir a la Real Sociedad era el primer año del estadio nuevo, donde la Real se gasta mucho dinero en el estadio, y no hay posibilidades de poder firmar gente en medio de un cambio generacional, de grandes jugadores que ya se retiran de los años de Eusebio, y que había que dar oportunidades a gente muy joven… y jugando en Primera división, eso no es sencillo, y ahí ya la Real quería tener el objetivo de ir peleando por la Copa del Rey, ¿no? Entonces, tuvimos 17 jornadas, en las cuales alternamos muchas situaciones. Creo que fue de los equipos que más partidos ganamos fuera de casa. En casa nos costó mucho ganar, y todavía me acuerdo de una frase que me dijo Toshack: ‘Asier, cuando se estrena o todavía estás jugando en un campo que no está acabado, se sufre mucho, que está en obras’. Me acuerdo del Zaragoza de este año, he estado viendo esto y ha bajado. Cada vez que veo a un equipo que está jugando en un estadio así, me acuerdo de esa situación de la Real Sociedad. Pero los objetivos de sacar gente joven, de atreverte a poner a jugadores que ahora mismo son muy importantes, que estamos hablando de hace seis u ocho años, eso no era nada tan sencillo. Luego pasamos una eliminatoria de Copa con el Celta, y en Navidad deciden, por diferentes situaciones, la destitución, pero yo estoy contento de haber estado allí, creo que los objetivos marcados se hicieron. Sí que hay que pensar qué cosas se hicieron mal, y sí que aquel equipo tuvo altibajos, pero es un club excelente, profesional, y que al final fue un año que fue difícil por muchas situaciones».
– Si no me equivoco le das la alternativa, haces debutar a Ander Barrenetxea… ¿Qué le viste?
Ya lo tenía, era un chico muy formado para su edad, muscularmente estaba preparado para para los ritmos que podían venir en Primera división, muy explosivo, y luego también se dio una situación en la que nosotros, jugadores de banda, desde el principio teníamos pocos… Mikel Oyarzabal, estaba Januzaj, pero vino fastidiado del Mundial, y creo que su primer partido fue en el mes de noviembre o así, teníamos a Juanmi, que es un jugador, pues bueno, un delantero adaptado a banda, y tampoco teníamos muchas situaciones, luego tuvimos que hacer debutar a, me acuerdo, a Lucas Sangalli y a Barrenetxea, pero nos pasaba en muchas situaciones, ¿no? Estamos hablando de hace seis, ocho años, con Gorosabel que está ahora en el Atheltic… con Robin Le Normand también, que le hicimos debutar y ahora está Atlético de Madrid, pero estás hablando de hace ocho años, con gente muy joven, y yo estoy contento de ese paso y del atrevimiento de sacar a gente que bueno, que tarde o temprano iban a jugar en Primera división, porque lo más importante era el talento, no que yo lo sacase… si no fuese yo, lo hubiese sacado seguramente el siguiente entrenador o el siguiente, porque es cuestión de tiempo.
– Tras la Real Sociedad, llega la oportunidad en el Alavés…
«Me vino lo del Alavés, otra vez que ahí estuvimos francamente bien, muy bien, diría yo, hasta que pasó lo que pasó en el mundo, el tema de la pandemia del coronavirus, que nos encerraron, y a partir de ahí, para el club, fueron muy difíciles los últimos dos meses de competición, pero estamos hablando de un equipo que iba muy bien antes de la pandemia. En el mes de febrero estábamos más cerca, bastante más cerca de poder jugar en Europa, que bajar, creo que a 12 puntos de la salvación. Y eso es mucho, pero luego nos pilló la pandemia esa, y ahí el club, yo como entrenador, los jugadores, sufrimos mucho por muchas situaciones, y yo creo que la temporada siguiente el Alavés bajó. Yo creo que un poco también por todo lo que arrastraba, seguramente de los últimos meses, pero un club también increíble, con gente muy profesional, que trabaja muy bien, que sabe lo que quieren, y que lo están demostrando. Y bueno, con un mérito terrible, porque una ciudad como Vitoria, tener el equipo en Primera división, el baloncesto también en Primera, es una pasada.





