El Real Oviedo se juega buena parte de la permanencia en el Ciutat de València y su técnico, Guillermo Almada, no esconde la trascendencia del duelo ante el Levante, aunque insiste en mantener la calma y la fe en el equipo pese a la presión
El Real Oviedo afronta uno de los partidos más decisivos de la temporada y su entrenador, Guillermo Almada, ha querido rebajar la ansiedad sin perder el foco competitivo. El técnico uruguayo compareció en la previa del duelo ante el Levante con un mensaje claro: el equipo debe competir con ambición, pero sin caer en el dramatismo.
“Creo que es una final para los dos”, aseguró Almada, consciente de lo que hay en juego en el Ciutat de València. Aun así, insistió en que el equipo no puede vivir condicionado por un solo resultado. “Cualquier resultado no nos va a asegurar nada. Quedan muchos partidos y tenemos que seguir con la llama prendida”, añadió.
Un partido clave, pero sin dramatismos
El técnico del Oviedo no esquiva la importancia del encuentro, pero rechaza la idea de que todo se decida en este choque. Su discurso combina exigencia y serenidad en un momento crítico.
“Cada partido es más importante que el anterior y hay que tomárselo de la misma manera”, explicó, dejando claro que el equipo debe centrarse en el proceso y no solo en el resultado inmediato.
Almada tiene claro cuál es el camino para competir. “Tratar de jugar mejor que el rival nos abre un abanico de posibilidades para llevarnos el partido”, señaló, poniendo el foco en el rendimiento colectivo.
El Levante, un rival con virtudes y dudas
Sobre el rival, el entrenador destacó tanto sus fortalezas como sus debilidades. Almada reconoce el potencial del Levante, pero también detecta aspectos que su equipo puede aprovechar.
“Tienen muy buenos jugadores y un entrenador con mucha capacidad”, apuntó, aunque añadió que “les cuesta cerrar los partidos, como a nosotros”, en una comparación que refleja la igualdad del duelo.

El técnico quiere que su equipo sea protagonista desde el inicio. “No vamos a esperar al final. Queremos buscar el partido desde el primer minuto”, afirmó, subrayando la necesidad de mantener el nivel mostrado durante el choque ante el Valencia.
Problemas físicos que condicionan
El Oviedo llega al partido con varias bajas importantes, una situación que preocupa al cuerpo técnico por la falta de profundidad de la plantilla.
“Ilic estaba en línea ascendente y ahora es baja, eso nos afecta”, lamentó Almada, que también enumeró otros nombres en proceso de recuperación como Dendoncker, Borbas o Lucas.
Pese a ello, el técnico confía en recuperar efectivos en las próximas semanas. “Esperemos que la mayoría estén integrados la semana que viene”, señaló, pensando ya en el tramo final del campeonato.

Confianza pese a la presión
A nivel mental, Almada se muestra firme. El entrenador insiste en que el equipo debe mantener la confianza incluso en escenarios adversos. “No pienso que no ganar el sábado signifique descender”, afirmó con rotundidad, reforzando su discurso optimista. “Soy optimista por naturaleza y solo pienso en ganar”, añadió.
El técnico también evitó hacer cálculos sobre la permanencia. “Prefiero no pensar en los puntos. Voy partido a partido”, explicó, centrando toda la atención en el presente inmediato.
Claves tácticas y gestión del grupo
En el plano futbolístico, Almada dejó entrever algunas ideas, aunque sin desvelar su plan. No descartó cambios en el sistema, incluida la opción de jugar con tres centrales. “No descarto nada en el fútbol, depende de las características de los jugadores”, comentó, dejando abierta la puerta a ajustes tácticos.
También habló de nombres propios como Fede Viñas, al que defendió públicamente. “Es muy importante para nosotros. Creo que los árbitros son injustos con él”, aseguró.
El técnico también valoró la situación de los jóvenes, destacando la posibilidad de ver algunos canteranos en el primer equipo. “Pablo Agudín está mucho más cerca que otros. Si tenemos que tirar de ellos, seguro que ayudarán”, explicó, mostrando confianza en la base del club.
Todo pasa por competir mejor
El mensaje final del entrenador es claro: más allá de la presión y las circunstancias, el Oviedo debe centrarse en su rendimiento. “Sostener lo que hicimos durante muchos minutos ante el Valencia nos acercará a la victoria”, concluyó, convencido de que el equipo tiene argumentos para pelear hasta el final.
El Oviedo se juega mucho en Valencia. Pero, como insiste su técnico, la clave no está solo en el resultado, sino en cómo se compite. Con diez jornadas para el final de la competición, este sábado se dará la primera final para los carbayones.





