Alessio Lisci, entrenador de Osasuna, avisa antes de visitar al Celta: “Parece que estamos arriba, pero el descenso sigue cerca”

Alessio Lisci, entrenador de Osasuna, avisa antes de visitar al Celta: “Parece que estamos arriba, pero el descenso sigue cerca”

El CA Osasuna afronta este viernes una exigente salida ante el RC Celta en Balaídos, correspondiente a la jornada 23 de LaLiga. El buen momento de resultados no relaja al cuerpo técnico rojillo, y su entrenador, Alessio Lisci, quiso lanzar un mensaje de prudencia y ambición en la rueda de prensa previa al encuentro

El contexto con el que Osasuna llega a Vigo para enfrentar al Celta en Balaídos es positivo. El equipo rojillo encadena varias semanas de buenos resultados y ha logrado cierta estabilidad competitiva tras un inicio irregular de temporada. Sin embargo, Lisci no quiere que el vestuario caiga en la complacencia.

“Llevamos un par de meses muy bien y estamos en un buen momento, pero hay que trabajar mucho para que esto siga”, explicó el técnico italiano. El mensaje fue claro desde el primer momento: la clasificación puede engañar. “Parece que estamos muy arriba, pero no lo estamos tanto, porque lo que valen son los puntos y no estamos tan lejos del descenso”, insistió.

El entrenador rojillo recordó que el calendario se endurece ahora, con muchas salidas consecutivas, y subrayó que Balaídos es uno de los escenarios más complejos del campeonato, en un momento donde cada partido añade un extra de dificultad.

Las bajas y el rompecabezas del centro del campo

Uno de los focos de la comparecencia estuvo en el centro del campo, condicionado por molestias y ausencias. Lisci reconoció que las decisiones no son sencillas, pero valoró la respuesta del grupo.

“Hay muchas opciones en el medio porque últimamente todo el mundo da un paso adelante”, afirmó, dejando abierta la incógnita sobre el once inicial. Sobre los nombres propios, tranquilizó al entorno: “Aimar está bien y está para jugar de titular; el descanso le vino muy bien”, mientras que sobre Moncayola fue más prudente: “Se está recuperando y esperamos tenerlo para el Elche”.

También aclaró que el golpe sufrido por Iker Muñoz no reviste gravedad: “Es un golpe fuerte, pero es un golpe”, dijo con naturalidad, mostrando su posible participación en el encuentro.

Autocrítica con el balón parado

Uno de los aspectos que más preocupa al cuerpo técnico es el rendimiento defensivo en acciones a balón parado, especialmente en los últimos partidos. Lisci no rehuyó la autocrítica. “Estamos mal actualmente defendiendo córners, no hay otra palabra”, reconoció. Y añadió: “Hasta hace cuatro semanas éramos de los equipos que menos goles encajaban y ahora hemos recibido cuatro en poco tiempo, que son muchísimos”.

Aun así, matizó algunos detalles técnicos: “En el segundo gol del otro día hay mucho acierto del rival; el centro y el remate son increíbles”, explicó, diferenciando errores propios de acciones difíciles de defender.

El Celta, un rival incómodo

Sobre el rival, Lisci destacó la complejidad táctica del Celta, un equipo que, según él, introduce muchos matices en cada partido. “No es un equipo simétrico, siempre mete detalles diferentes y hay que ir ajustando cosas”, señaló.

El técnico adelantó que Osasuna podría mostrar variantes respecto a otros encuentros: “No se puede hacer el mismo partido de siempre contra equipos que van al hombre en todo momento”.

Mercado cerrado y vestuario unido

Por último, Lisci valoró de forma muy positiva el mercado invernal, poniendo el acento no solo en las llegadas, sino en las no salidas. “El club se ha hecho muy fuerte manteniendo a jugadores importantes; eso en enero es clave”, afirmó.

Sobre la marcha de Becker, dejó una reflexión poco habitual en el fútbol profesional: “Seguramente una parte de culpa la tengo yo de no haber sacado su máximo rendimiento”, confesó, antes de destacar su actitud ejemplar en el vestuario.

Con ese equilibrio entre autocrítica, ambición y cautela, Osasuna se presenta en Balaídos con un mensaje claro: competir sin perder de vista la realidad de una Liga donde, como recordó su entrenador, “el descenso empuja fuerte y no te puedes relajar ni un solo día”.