Aitor Larrazabal, actual director deportivo del Sestao River de Segunda Federación, atiende a Futeros en una entrevista en la que charlamos sobre el momento actual del Athletic Club y el cambio que ha sufrido el fútbol desde que él lo practicaba
Aitor Larrazabal es toda una leyenda del Athletic Club con más de 400 partidos en el conjunto vasco. Ahora Larrazabal, que antaño fue director de cantera del Athletic, ocupa el puesto de director deportivo en el Sestao River. Precisamente el próximo 22 de julio, Sestao River y Athletic Club se verán en un amistoso de pretemporada. Sobre ese duelo, su carrera y sobre si cambiaría su posición actual por la de futbolista, hablamos en Futeros en la primera parte de la entrevista con Aitor Larrazabal
– ¿Cómo está siendo el comienzo en la temporada con el Sestao River?
– Hemos dado comienzo a la pretemporada el día 13 y bueno con todo el tema de pruebas físicas, presentación, una presentación con los aficionados muy bonita para dar a conocer la nueva vestimenta que vamos a tener este año. Ha sido algo ilusionante. Hemos empezado antes que el resto de equipos de Segunda RFEF porque el próximo 22, miércoles, jugamos un amistoso con el Athletic Club, en Las Llanas. Esto pues origina un inicio un poco más rápido para minimizar el riesgo de lesiones. Hemos empezado con jugadores del A y con jugadores del B, los suficientes para el miércoles, si no pasa nada, afrontar ese primer amistoso.
– ¿Cómo afronta ese amistoso?
– Siempre es especial, al margen de que hay bastantes jugadores en el equipo del Athletic Club que estuvieron también, ya eran algunos de ellos de categorías inferiores cuando yo estuve de director deportivo allá por 2011 hasta 2015 y algunos continúan todavía en la estructura del Athletic. Por tanto, siempre es agradable pues volver a ver a personas como Óscar de Marcos que recientemente ha ingresado en el staff técnico de Terzic, incluso pues gente del cuerpo médico que también desde que yo estuve allí pues siguen estando en el club. Siempre es motivo agradable de volver a saludar a personas entrañables y para los futbolistas… Pues obviamente siempre les motiva el enfrentarte a un equipo de Primera división aunque sea en un partido amistoso. Todo da lugar para que sea un día de fiesta y agradable para el aficionado del Sestao River.
¿Cómo está siendo la experiencia en el Sestao River?¿Nota el peso del escudo cuando hay que tomar ciertas decisiones?
– No he tenido que tomar decisiones complicadas, quitando la del entrenador y bueno tenía un ramillete importante de entrenadores que me había entrevistado con ellos. De momento lo que he notado es que hay mucha ilusión en el pueblo. Después de una temporada pasada que no fue del todo buena. Ellos vuelven a tener ilusión, el aficionado, el socio, la directiva… de cómo se está generando y confeccionando la plantilla y a partir de ahí pues bueno, ahora nos queda acertar en esas últimas incorporaciones que podamos tener y sobre todo ser competitivos y devolver la ilusión al pueblo, al aficionado para que esta temporada podamos hacer un inicio interesante. Podamos estar otra vez arriba para intentar que el Sestao River esté en una categoría mas. Ese sería nuestro objetivo real.
– ¿Dónde se sufre más, en el campo, en el banquillo o en los despachos?
– En los despachos porque en la tribuna, porque es la posición donde más impotencia se siente. Si tu estás en el campo tienes opciones de correr aunque no estés acertado con el balón en muchas cosas. Si tu estás en el banquillo tienes la opción de hacer un cambio, dos o cinco y de revolucionar un poco el equipo cuando no lo ves bien. Cuando estás en la tribuna lo único que ves es que harías una cosa, que eso no se está dando, que les cogerías en el descanso y les apretarías y les dirías y para eso tienes a tu entrenador. Entonces yo creo que sinceramente, es donde más se sufre. También lo hemos elegido y bueno hay que aceptarlo y convivir con ello.
– ¿Cambiaría su actual etapa de director deportivo por la de futbolista?
– Me encantaría volver a ser futbolista. Además tengo la virtud de que terminé mi equipo y no tuve lesiones. Me siento bien a pesar de mis 55 años ya, pero me siento muy bien. Tengo una vida realmente feliz y estando cerca del futbolista que eso también me produce mucha satisfacción. Estoy también más o menos en forma y es un gusto esta físicamente bien.
– Más de 400 partidos con el Athletic Club. Hoy en día estaría entre los llamados ‘one man club‘. ¿Qué cree que ha cambiado en el fútbol para que esto ya no se de tanto?
– Creo que las generaciones han cambiado. Nuestra manera de educar ha cambiado, incluso me atrevería a decir a que los valores no son los mismos. Eso es lo que vemos en el día a día. Las redes sociales han marcado un antes y un después yo creo que en muchas cosas, muchísimos factores y en el día a día de los chicos y chicas jóvenes yo creo que también, de los futbolistas y de las futbolistas. Yo siempre he conocido valores en mi casa a través de mis padres y de mis hermanos mayores de constancia, sacrificio, de que sin trabajo no llegas a ningún lado… Caminar bastantes kilómetros cuando yo ingresé en la academia del Athletic. Ahora pues ves que los clubes ponen taxis a los chicos para ir a los entrenamientos o hay autobús, incluso algunos de ellos van en patinete en vez de caminar. Eso es un handicap muy interesante en el cambio generacional que hemos tenido en muchas cosas y a mi me causa mucha frustración.
He tenido que trabajar también con eso porque es frustrante que los chicos sean tan cómodos. Y que las familias crean que cuando hay un chico que empieza en una academia con 11 años pues va ser el salvador de los padres de no seguir trabajando en lo que no están trabajando. Eso es un peso que va a la espalda de cada futbolista y que cuando las cosas no salen como las expectativas estaban creadas o estaban generadas, pues luego el varapalo es muchísimo mejor. Entonces creo que hay que tener en cuenta… muy al detalle esas circunstancias porque luego hay el abandono muy pronto de muchos jugadores. Te quedas asustado de que los jugadores no sigan teniendo ilusión por jugar a un deporte en el que se han formado, que te ha hecho sentir bien y que te lo has pasado bien. Me produce mucha tristeza en muchos casos.

Los padres de las nuevas generaciones creen que aquí no hay una inversión. Cuando un jugador ingresa a la edad de 10-11 años en un club y a los 20,21,22, cuando ya empieza a tener su primer contrato profesional empieza a escuchar cantos de sirena en otros lugares. Además hay representantes, en algunos de los casos, pues lo que les incentiva es a «no que te quiere fulanito o menganito» y entonces la fidelidad que puede demostrar hacia ese club pues… el mercado es constante y en ese sentido es una pena. Otra cosa es que el club decida que a cierta edad ya no cuentan para ese club porque las prestaciones que ofrece pues a lo mejor no son las que ese club podía tener para jugar en Primera división. Pero desde luego que yo creo que la inversión que se hace en cada futbolista es tan alta, que nadie se para a pensar en que eso tiene un coste muy importante para los clubes hoy en día.





