Abdul Abdellaoui, tío de Lamine Yamal, ha hablado sobre su sobrino, su estrecha relación y sus raíces en Rocafonda, además de pronunciarse sobre la decepción familiar tras conseguir el tercer puesto para el Balón de Oro 2026: «A Harry Kane le quedan tres días de fútbol, vamos a regalárselo»
El éxito de Lamine Yamal ha cambiado por completo su vida, pero hay cosas que siguen estando muy presentes en su día a día. A sus 19 años, el delantero del FC Barcelona se ha convertido en una de las grandes estrellas del fútbol mundial, aunque sus raíces familiares y el barrio de Rocafonda, en Mataró, continúan ocupando un lugar especial para él. Una de las personas que mejor conoce esa faceta más personal es su tío Abdul Abdellaoui, que ha contado en varias entrevistas cómo ha vivido el crecimiento del futbolista y por qué decidió poner en marcha un restaurante en el barrio que vio crecer a su sobrino.
La historia de Abdul también refleja una parte menos conocida del fenómeno Lamine. Mientras el joven internacional español acumula reconocimientos y protagonismo con el balón, su tío mantiene su rutina de trabajo en Rocafonda, donde tiene el establecimiento ‘Familia LY 304’, un negocio familiar que se ha convertido en uno de los lugares vinculados a la historia del jugador. «Quería descansar, pero la casa se me caía encima, así que decidí abrir un pequeño restaurante en el barrio», explicó en una conversación con Capgros, el diario digital de Mataró y el Maresme. Una decisión que terminó convirtiendo su local en un punto de encuentro para quienes quieren acercarse, de alguna manera, a los orígenes de la estrella azulgrana.
Un restaurante convertido en un pequeño museo de Lamine Yamal
El establecimiento, especializado en comida tradicional marroquí, es mucho más que un negocio para Abdul. En sus paredes conserva algunos de los recuerdos más especiales de la trayectoria de su sobrino. Entre ellos destaca la camiseta que Lamine vistió en la final de la Eurocopa con España, además de fotografías de sus primeros pasos con el primer equipo del Barcelona y de su estreno en la Champions League. El local también tiene un significado especial por el número que acompaña al futbolista desde sus primeros años: el 304, los últimos dígitos del código postal de Rocafonda y el gesto que utiliza para celebrar sus goles. De hecho, el nombre del establecimiento, ‘Familia LY 304’, es toda una declaración de intenciones.
Su relación con el azulgrana va mucho más allá del parentesco. «De pequeño siempre estaba en casa, lo cuidaba como a un hijo más. Para mí es eso, un hijo, y lo será toda la vida. Lo llevo en el corazón», explicó Abdul, que también reconoció que los compromisos profesionales del delantero han reducido el tiempo que pueden pasar juntos. Aun así, intenta estar pendiente de él y aconsejarle en todo lo relacionado con su vida personal y deportiva. «Le recuerdo que tiene que comer bien, descansar, irse a dormir pronto porque mañana tiene partido, que tiene que estar tranquilo y mantenerse fuerte», contó sobre las conversaciones que mantienen por WhatsApp.
La decepción de su familia tras el Balón de Oro
Las últimas semanas también han vuelto a situar a Abdul en el foco mediático por sus declaraciones sobre el Balón de Oro de 2026. Lamine Yamal terminó tercero en la votación, por detrás de Kylian Mbappé y del ganador, Harry Kane, una decisión que no sentó nada bien en su entorno familiar. El tío del futbolista no escondió su decepción tras conocer el resultado de la gala celebrada en Londres. En declaraciones a la Cadena SER desde el restaurante familiar, defendió los méritos de su sobrino y cuestionó que el galardón hubiera terminado en manos del delantero inglés. «Si te gusta el fútbol, tú vas a ver a Lamine, no vas a ver a Harry Kane», aseguró. También consideró que la juventud del azulgrana había pesado en la decisión: «Siempre dicen que Lamine es joven, tiene 19 años, ya lo ganará… y a Harry Kane le quedan tres días de fútbol, así que vamos a regalárselo». Abdul, además, se mostró convencido de que su sobrino tendrá más oportunidades de conseguir el máximo reconocimiento individual: «Ganará cinco Balones de Oro».
Pero aunque Lamine vaya consiguiendo más títulos y crezca, aún más, en el mundo del fútbol, Abdul sigue viendo en él al mismo niño que pasaba las tardes jugando al fútbol con sus primos y amigos. Un vínculo que no ha cambiado con la fama y que explica por qué Rocafonda continúa siendo una parte fundamental de la historia de Lamine Yamal.





