Duelo de objetivos muy dispares en Balaídos: los de Giráldez necesitan recuperar sensaciones de cara al duelo europeo contra el Friburgo y los de Almada agotan sus últimas opciones de salvación pues necesitan sumar de tres en tres para aferrarse al tren de la permanencia
Apretado por la presión de sus perseguidores directos y aún con el recuerdo reciente de la derrota europea en Alemania, el Celta afronta un compromiso clave frente al Real Oviedo, colista. El conjunto gallego necesita sumar para afianzarse en la sexta posición y mantener vivas sus aspiraciones de alcanzar la quinta plaza, en manos del Betis. Por su parte, el equipo asturiano mantiene viva la esperanza mientras no agote sus escasas opciones de salvación.
El encuentro llega en un momento delicado del calendario, con la vuelta continental a la vista, lo que obligará a Claudio Giráldez a gestionar esfuerzos. Futbolistas importantes como Borja Iglesias o Ilaix Moriba podrían dosificar su carga de minutos pensando en el decisivo duelo del jueves. En esa misma línea se encuentra Matías Vecino, que sigue recuperando sensaciones tras la lesión muscular sufrida semanas atrás. El centrocampista uruguayo ya tuvo participación en el último encuentro en Friburgo y volverá a sumar minutos con el objetivo de alcanzar su mejor nivel físico cuanto antes.
Sin embargo, la mayor preocupación del técnico celeste se sitúa en la defensa. Las ausencias se acumulan en una línea que ha mostrado fragilidad en las últimas jornadas. Starfelt continúa de baja por problemas lumbares y no estará disponible una vez más, mientras que Javi Rodríguez tampoco podrá participar al tener que cumplir sanción. Estas bajas han coincidido con una preocupante racha defensiva: nueve goles encajados en los tres últimos partidos, una cifra elevada para un equipo que hasta hace poco se había caracterizado por su solidez.
Ante este escenario, Giráldez deberá recomponer la zaga con alternativas como Álvaro Núñez, Yoel Lago o incluso Aidoo, que podría repetir en el eje. En los laterales, Javi Rueda y Carreira apuntan a ocupar las bandas. En ataque, se abre la puerta a rotaciones, con jugadores como Aspas, Pablo Durán o Jones El Abdellaoui como posibles novedades en el once inicial.
El Oviedo no pierde la esperanza
Enfrente estará un Real Oviedo que regresa a Balaídos 25 años después de su última visita, en la que logró llevarse la victoria por la mínima. El conjunto asturiano llega con la urgencia de sumar en su lucha por la permanencia, ocupando actualmente la última posición de la tabla.
El técnico Guillermo Almada cuenta con algunas bajas importantes por lesión, como Dendoncker, Ilic y Forés, aunque recupera efectivos como David Carmo, Lucas Ahijado y Ovie Ejaria. Todo apunta a que repetirá el bloque que consiguió la victoria en la última jornada, con un sistema en el que Fede Viñas actúa como referencia ofensiva, acompañado por un trío creativo por detrás.
Pese a su condición de colista, el Oviedo ha mostrado cierta mejoría en las últimas semanas. Ha sumado siete puntos de los últimos doce en juego, con victorias en casa y un empate a domicilio que reflejan su capacidad competitiva. No obstante, su principal asignatura pendiente sigue siendo lejos de su estadio, donde solo ha logrado una victoria en toda la temporada.




