El conjunto colchonero protestó mucho la pena máxima forzada por el delantero nervionense en la acción que dio origen al 1-0 a instancias de González Fuertes y los nervionenses reclamaron que el equipo visitante tendría que haber jugado con uno menos el último cuarto de hora sin que Díaz de Mera viese nada punible
En la noche de este pasado sábado, el Sevilla FC saltó al terreno de juego del Ramón Sánchez-Pizjuán para enfrentarse al Atlético de Madrid ocupando puestos de descenso, ya que la victoria del Elche CF le había empujado a la decimoctava plaza y eso le añadía aún más presión. Luis García Plaza debutaba en Nervión y el equipo blanquirrojo por fin logró llenar los pulmones de oxígeno con un triunfo por 2-1 que estuvo marcado por la polémica en el árbitraje de Isidro Díaz de Mera Escuderos y en la actuación de Pablo González Fuertes desde el VAR.
El equipo colchonero salió con un once lleno de suplentes y canteranos. El Cholo Simeone priorizó sus citas del martes, en la vuelta de los cuartos de final de la UEFA Champions League, y del próximo sábado, con la final de la Copa del Rey; pero se fue muy enfadado con el penalti señalado sobre Isaac Romero en el tempranero minuto 6, a instancias del VAR, que sirvió para que el Sevilla FC se adelantase en el marcador. No obstante, en sus quejas, el argentino se olvidó de la expulsión que el colegiado perdonó a Thiago Almada por un pisotón sobre Joaquín Martínez ‘Oso’.
El audio entre el VAR y el árbitro del Sevilla – Atlético en el penalti sobre Isaac Romero
Corría el minuto 5 de partido cuando, tras una acción a balón parado a favor del Sevilla FC se genera un barullo en el área del Atlético de Madrid que el canterano Dani Martínez intenta solventar con un despeje. Mientras arma la pierna para proceder a alejar la pelota de la zona de peligro, aparece desde atrás Isaac Romero, quien se adelanta. El ‘7’ blanquirrojo aprovecha que el joven zaguero no le ve llegar para meter la pierna entre el balón y la bota del rival, que acaba golpeándole de manera indudable.
La acción ha generado mucho debate en redes sociales entre los que ven algo punible y los que consideran que es el delantero local quien invade una zona que tiene ganada el central visitante. En el Atlético hay enfado porque entienden que Isaac no tiene intención de disputar la pelota y que su única motivación es ser golpeado. En primera instancia, Isidro Díaz de Mera no señala nada; pero Pablo González Fuertes le invita a acudir al monitor para ver la acción repetida a cámara lenta.
«Isi, te recomiendo una revisión para que valores un potencial penalti«, le dice el asturiano por el pinganillo. Con el árbitro manchego frente a la pantalla, González Fuertes le expone su versión: «Vale, mira, hemos advertido una zancadilla por parte del defensor. No es un contacto tardío, ya que es un derribo, y es una patada después de que el delantero del Sevilla toque el balón. Evita que pueda seguir jugándolo, por tanto existe una causa de penalti».
«Vale, perfecto, dámela en movimiento», responde Díaz de Mera mientras lo que ve es una fotografía congelada del momento del impacto de Dani Martínez sobre Isaac Romero. «Vale, veo que lo derriba y que es penalti. Ahora dámela amplia para ver si tengo que amonestar o no», reclama el árbitro, pidiendo una toma cenital. «Perfecto, Pablo, voy con penalti sin amonestación», concluye ante el «OK» de los asistentes en la Sala VOR.
El Atlético debió acabar el partido con 10: el pisotón de Thiago Almada sobre Oso es de roja
Unos pisotones sí y otros no. Los dos que la semana pasada se llevó Djibril Sow en Oviedo -uno resuelto con amarilla y otro con simple falta- fueron puestos por el CTA como ejemplo de buen arbitraje. Este mismo sábado, el VAR entró en una acción idéntica para expulsar al jugador de la Real Sociedad Sergio Gómez en el partido ante el Deportivo Alavés. Sin embargo, unas horas después, el que Thiago Almada propinó al sevillista Oso volvió a quedarse sin sancionar. ¿Fue intencionado? Es lo que habría que interpretar.
Para entender lo sucedido más allá de una captura de imagen, cabe recordar que el internacional argentino ya venía calentito de una acción inmediatamente anterior en la que protesta un agarrón del canterano nervionense. Ambos van con fuerza a un balón sin dueño claro. El jugador del Sevilla FC se lanza a ras de suelo y, cuando está haciéndose con el esférico, el atacante del Atlético estira su pierna izquierda y clava los tacos de su bota entre la tibia y el empeine del tobillo derecho del defensor local. Era el minuto 75, con un exiguo 2-1 en el marcador. Díaz de Mera volvió a no ver nada y esta vez González Fuertes no dijo ni pio.




