El Sevilla cae derrotado en su visita al colista, en un partido marcado por la expulsión de Nianzou y otra vez malas sensaciones; el precipicio a Segunda, más cerca que nunca
El Sevilla de Luis García Plaza no pudo tener un estreno más accidentado y peor. Tiene mucho trabajo por delante el nuevo técnico blanquirrojo si quiere obrar el milagro de la salvación, porque ni en el Domingo de Resurreción, este Sevilla dio muestras resurgimiento y apunta a sufrir hasta la última jornada.
Y eso que hasta la media hora de juego el partido estaba bastante equilibrado y prácticamente no ocurrió nada pues en ambos equipos reinaba la imprecisión en las zonas de construcción. El único peligro llegaba pues, a balón parado. Tuvo el conjunto nervionense dos ocasiones con remates de cabeza de Gudelj, que protestó además un agarrón dentro del área de Fonseca, y de Nianzou, pero ambos se marcharon fuera.
El que sí iba a aprovechar un córner es el Oviedo, por algo es el equipo de LaLiga que más goles de saque de esquina ha hecho, nueve con el de Fede Viñas a los 32 minutos de partido. El delantero uruguayo remataba a placer después de que Nianzou le perdiera la marca y lo no desaprovechó el ‘9’ carbayón.
Nianzou, expulsado antes del descanso
De nuevo el central francés salía en la foto del gol rival pero su participación en el Carlos Tartiere todavía iba a tener un capítulo más, el de su expulsión.
Incomprensiblemente, el central sevillista se dormía al recibir y controlar el balón, para cuando quiso pasarla a Carmona, Viñas metía el pie y ganaba el balón derribándolo. Hernández Hernández no dudó en mostrarla la cartulina roja al defensor pese a que el balón no iba en dirección hacia la portería. Una expulsión que indignó todavía más a los sevillistas porque al cuarto de hora, el propio colegiado castigó con amarilla lo que podría haber sido una roja directa a Fede Viñas por una durísima entrada con la plancha sobre Sow.
El partido se le ponía todavía más cuesta arriba al Sevilla, abajo en el marcador y con diez jugadores desde el 39′. Aprovechó el Oviedo los últimos minutos para intentar buscar el segundo gol viendo que el Sevilla se quedaba tocado pero el conjunto de García Plaza defendió con orden.
De hecho, las dos únicas ocasiones antes del descanso fueron para el Sevilla. Una de Akor Adams, que intentó sorprender a Aarón desde casi el centro del campo pero el balón se marchó por encima del larguero, y ya en el tiempo añadido, un disparo con mucha intención de Vargas, pero que se perdió a un metro del poste.
Cambios tácticos de García Plaza para la segunda parte
El técnico nervionense esperó hasta el descanso para realizar cambios tras quedarse en inferioridad numérica. Dio entrada a Manu Bueno y a Castrín para conformar un 5-3-1 a la hora de defender que se transformaba en un 3-5-1 cuando tocaba atacar, pero nada más comenzar el segundo acto tuvo el Oviedo la oportunidad para hacer el 2-0. Nacho Vidal estuvo a centímetros de rematar un gran envío de Ilyas al ganar la espalda a Oso, pero no llegó en su intento por estirar la pierna ante Vlachodimos.
La volvería a tener el lataral local rematando a bote pronto un buen centro de Colombatto pero el balón se perdía alto. Le costaba mucho al Sevilla estirarse, acusando el esfuerzo y también la evidente falta de calidad de esta plantilla. Almada decidía meter en el campo a Cazorla para llevar la batuta del juego en los últimos minutos y tener más la pelota, evitando así algún susto de los sevillistas, y a punto estuvo de hacer el segundo el capitán del Oviedo, que cazaba un rechace dentro del área pero Vlachodimos sacaba una buena manopla.
El Sevilla buscó en la segunda parte llegar a los últimos minutos con el marcador abierto y aprovechar alguna ocasión aislada, a balón parado, o provocado por algún error del rival pero ni por esas. Fue Gudelj el que tuvo un lanzamiento de falta en la frontal pero se perdió por línea de fondo y Ejuke, en una contra, buscó a Akor Adams pero sin premio.
Tercera derrota consecutiva, malas sensaciones porque todos los de abajo suman menos este Sevilla, condenado una primavera más, a sufrir hasta el final, aunque en esta ocasión, el miedo es más real que en otras temporadas.
– Ficha técnica:
Real Oviedo: Aarón, Nacho Vidal, Dani Calvo, Bailly, Javi López (Rahim 85′), Sibo (Colombatto 59′), Fonseca, Thiago (Hassan 72′), Ilyas, Reina (Cazorla 72′), Viñas (Borbas 59′).
Sevilla FC: Vlachodimos, Carmona (Castrín 46′), Nianzou, Kike Salas, Oso (Suazo 72′), Gudelj, Mendy (Isaac Romero 72′), Sow (Manu Bueno 46′), Juanlu, Vargas (Ejuke 80′), Akor Adams.
Gol: 1-0 (32′) Fede Viñas.
Árbitro: José Hernández Hernández (canario). Amonestó a Fede Viñas, Javi López, Fonseca, Bailly por parte del Oviedo; por el lado del Sevilla, mostró cartulina amarilla a Carmona, Kike Salas, Manu Bueno, y expulsó a Nianzou por roja directa en el minuto 38.
Incidencias: Estadio Carlos Tartiere.




