El canterano maximizó su breve salida del ostracismo para convertir las críticas en alabanzas y erigirse en la recta final como una alternativa a las limitaciones físicas del brasileño
Tras dos meses sin entrar en los planes de Manuel Pellegrini, Pablo reapareció en el partido de ayer contra el Espanyol al entrar en el terreno de juego en el minuto 75 en lugar de Sergi Altimira.
El de Alcosa no pisaba el terreno de juego en la elite desde 1 de febrero contra el Valencia y entre medias se tomó la decisión, con la luz verde del jugador, de bajarlo al Betis Deportivo para ayudar en el objetivo de la salvación ante la falta de minutos con el chileno.
Este ostracismo le pasó factura en el primer compromiso de España sub 21 en el parón internacional al no saltar al verde contra Chipre, pero aprovechó a tope sus minutos contra Kosovo al asistir a Gonzalo en el 1-0 y marcar un auténtico golazo para sentenciar el choque.
Pablo García se reivindicó en un cuarto de hora y tuvo la victoria
Esta actuación le sirvió como impulso para recuperar la confianza y lo demostró en el cuarto de hora que le brindó Manuel Pellegrini ayer tras su largo silencio en el primer equipo. Y es que el extremo se mostró muy activo desde que ingresó en el terreno de juego y aumentó la profundidad bética en los últimos metros.
De hecho, el capitalino tuvo en sus botas la victoria verdiblanca en la recta final con un remate dentro del área que se estrelló con el larguero, reflejo de que se le resiste su primer gol en la máxima categoría del fútbol español, si bien con participaciones como esta no tardará en llegar.

En este sentido, en pocos minutos silenció las críticas que había recibido antes de desaparecer de los planes de Pellegrini y los convirtió en peticiones de que disfrute, a partir de ahora, de más oportunidades, ante los problemas del Betis en ataque.
Alternativa a Antony con problemas físicos que no remiten
Tanto es así que Pablo García se posiciona como una alternativa real a Antony ante los problemas que arrastra en el pubis y que cada vez son más evidentes en la forma de jugar del brasileño, pues las limitaciones en el plano físico afectan en su atrevimiento y aportación ofensiva al equipo.
«Hay que buscar la manera de intentar sacarle mejor rendimiento, pero, como ya dije, hay que llevarlo con mucho cuidado porque es una lesión que, si no es complicada, limita mucho en el esfuerzo físico, sobre todo en los minutos de más cansancio», señaló Pellegrini sobre el estado de un Antony que no ha mejorado con el parón.
Además, más allá del Cucho Hernández, las otras opciones en ataque, Chimy Ávila y Bakambu, no están respondiendo a las exigencias, lo que podría otorgarle un mayor protagonismo de aquí al final a un Pablo García que llamó con fuerza la puerta de chileno en los escasos minutos que estuvo sobre el césped.





