El debut de la Selección de Canadá ante Bosnia y Herzegovina en el Mundial 2026 ha desatado una fiebre sin precedentes en la reventa, con precios que superan los 80.000 euros tras la sorprendente eliminación de Selección de Italia en la repesca y la falta de entradas por parte de la FIFA
El Mundial de 2026 ya empieza a dejar cifras que sorprenden incluso antes de que ruede el balón. El partido inaugural de Canadá frente a Bosnia y Herzegovina, que se disputará el próximo 12 de junio en Toronto, ha provocado una auténtica locura en el mercado de reventa, con precios que se han disparado hasta niveles nunca vistos.
Las cifras hablan por sí solas. La entrada más cara disponible ha alcanzado los 130.766 dólares canadienses, lo que equivale a más de 80.000 euros. Un precio desorbitado que refleja el enorme interés que ha generado este encuentro, especialmente tras los últimos acontecimientos en la fase de clasificación.
Pero no se trata de un caso aislado. Incluso los asientos más modestos han experimentado una subida significativa. Actualmente, la entrada más barata ronda los 2.961 dólares canadienses, cerca de 2.000 euros, una cifra que deja claro que asistir al debut de Canadá en su Mundial no estará al alcance de todos.
El efecto Italia dispara la demanda
Uno de los factores clave que explica este fenómeno es la eliminación de Italia. La histórica ‘Azzurra’, ausente del torneo por tercera vez consecutiva, ha dejado un vacío que ha alterado por completo el escenario en el grupo.
Bosnia y Herzegovina, que logró el billete tras imponerse en la repesca, se ha convertido en uno de los grandes atractivos inesperados del torneo. Y eso, unido al hecho de que Canadá jugará como anfitrión, ha disparado el interés por el partido.
En ciudades como Toronto, donde existe una importante comunidad de origen italiano, la ausencia de Italia ha llevado a un incremento inmediato en la reventa, con aficionados locales queriendo asistir al encuentro ante Bosnia y Herzegovina.
Sin venta oficial y con la reventa disparada
Otro elemento que ha contribuido a este aumento de precios es la falta de alternativas en la venta oficial. Con el canal de FIFA cerrado temporalmente, los aficionados solo pueden acceder a las entradas a través de plataformas de reventa.
Esto ha provocado un efecto inmediato: menor oferta, mayor demanda y, en consecuencia, precios descontrolados. Un fenómeno habitual en grandes eventos, pero que en este caso ha alcanzado cifras especialmente llamativas.
Un Mundial que ya se juega fuera del campo
El Mundial de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, apunta a ser uno de los más mediáticos de la historia. Y no solo por lo que ocurra sobre el césped.
Antes incluso de su inicio, ya está generando historias que reflejan su impacto global: desde tensiones geopolíticas hasta precios récord en las entradas. El caso del Canadá – Bosnia es solo el primer ejemplo de lo que puede venir.
Canadá, ante una oportunidad histórica
En lo deportivo, la situación también ha cambiado. La ausencia de Italia ha abierto el grupo y ha incrementado las opciones de Canadá de avanzar a la siguiente fase, algo que sería histórico para el combinado norteamericano.
El debut ante Bosnia no será solo un partido. Será el inicio de un sueño y, visto lo visto, también uno de los eventos más exclusivos del torneo.





