Aston Martin da un paso gracias a Fernando Alonso, pero lanza un aviso: »No es suficiente»

Aston Martin da un paso gracias a Fernando Alonso, pero lanza un aviso: »No es suficiente»

Tras superar sus graves problemas de fiabilidad en Japón con Alonso en meta, Aston Martin aparca la euforia y exige mejoras urgentes de rendimiento para dejar de dar solo »pequeños pasos»

El Gran Premio de Japón ha dejado una sensación agridulce en el garaje de Aston Martin. Aunque el equipo respira aliviado por haber superado el calvario de la fiabilidad que arrastraban desde China, el discurso interno huye de cualquier tipo de euforia. Haber terminado la carrera con Fernando Alonso se ve como un avance necesario, pero en el cuartel general son plenamente conscientes de que el rendimiento real del AMR26 sigue estado lejos de los puestos de privilegio.

El jefe de operaciones, Mike Krack, fue tajante al definir el momento actual en unas declaraciones recogidas por Marca: «El ambiente en el equipo no es de celebración, eso está claro. Pero, Jesús, si echamos la vista atrás, en Melbourne hablábamos de dar seis vueltas, en Shanghái conseguimos dos sesiones».

Aston Martin avanza a pasos de hormiga

Tres semanas de incertidumbres con las baterías, el objetivo en Suzuka era simplemente ver la bandera a cuadros: »Nuestro objetivo, un objetivo modesto, claro está, era terminar la carrera con ambos coches. Lo conseguimos con uno, así que es un pequeño paso en la lista de muchos, muchísimos pequeños pasos que aún quedan por dar», admitía Krack. Sin embargo, la fiabilidad es solo la base de un edificio que aún no tiene estructura. Para el luxemburgués, la realidad de la Fórmula 1 es implacable: »Lamentablemente, en cuanto se solucionan los problemas de fiabilidad, todos se centran en el rendimiento. Y viendo esto, nos hemos dado cuenta de que tenemos que dar pasos importantes, no pequeños pasos como los que hemos dado ahora con la fiabilidad, sino pasos de gran envergadura».

Las vibraciones, el talón de Aquiles del AMR26

Uno de los puntos que más preocupa son las vibraciones en el monoplaza, que obligaron a Alonso a soltar la mano del volante para mitigar el cansancio físico. Aunque se probaron soluciones, el equipo prefirió no arriesgar en carrera. »Teníamos algunas contramedidas para ir más allá. Hubo un problema: probamos algo en las sesiones que supuso una pequeña mejora, pero no pudimos usarlo en la carrera», confesaba el jefe de equipo, quien espera para que Miami este problema sea historia. El asturiano reconoció que las piezas nuevas son »prometedoras», pero la cautela manda.

La jornada también dejó el abandono de Lance Stroll y un gesto significativo: el apretón de manos entre Lawrence Stroll, dueño de la escudería y Koji Watanabe, presidente de Honda, sellando una paz que Krack considera que nunca se rompió: »No había necesidad de hacer las paces, porque tenemos una buena relación. Sentimos un gran respeto por Honda y hemos visto el gran trabajo que se ha invertido». Aston Martin sobrevive a duras penas a Japón, pero el mensaje es claro: terminar las carreras es lo normal, no una cuestión para celebrar.

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