La dirección deportiva bética preguntó el verano pasado por el joven y espigado central georgiano, que, tras no cuajar en Udinese y jugar cedido en la Championship, llega al próximo mercado a la mitad de su valor
Aunque ahora mismo la posición se encuentra cubierta, Manu Fajardo rastrea el mercado de centrales ante la posibilidad que se produzca alguna salida en verano, sobre todo por el interés que despiertan Natan o Valentín Gómez.
En este sentido, ha iniciado contactos para intentar cerrar el fichaje de Kevin Lomónaco, frustrado el verano anterior, e incluso el pasado domingo el secretario técnico, Álvaro Ladrón de Guevara, lo siguió en directo en el partido entre independiente contra Talleres, también con la intención de avanzar en esta operación.
No obstante, como reveló Futeros, las filtraciones que se han producido sobre los encuentros han causado un profundo malestar en la dirección deportiva verdiblanca, provocando un receso en la operación sin que sea necesariamente definitivo.
Dos nombres que tanteó el pasado verano con situaciones muy diferentes
En cualquier caso, Fajardo maneja más opciones y no resultaría extraño que rebuscara en la lista de nombres tanteados el verano pasado, cuando una de las preferencias era el eje de la zaga.
Además de Lomónaco, la dirección deportiva se interesó por la situación de otros zagueros prometedores, como Daniele Ghilardi, a día de hoy casi inalcanzable por su rendimiento en la Roma y el crecimiento de su valor de mercado, que se ha triplicado hasta los 15 millones.
Al mismo tiempo que surgió el nombre del central italiano, en el mes de julio, ESTADIO informó de que el Betis había preguntado al Empoli por Saba Goglichidze, zaguero georgiano de 21 años y 1,92 metros de estatura que empezaba a despuntar en la Serie A y cuya trayectoria a partir de ahí ha sido muy distinta a la de Ghilardi.
Drástica reducción de valor de mercado de Goglichidze
Así, los verdiblancos firmaron finalmente a Valentín Gómez y el Empoli alcanzó un acuerdo con el Udinese por cuatro millones de euros, si bien el futbolista gozó de poco protagonismo en su nuevo destino, hasta el extremo de que a partir de noviembre solo sumó dos minutos.

Esta situación de ostracismo propició en la ventana invernal una cesión al Watford de la Championship inglesa, donde su protagonismo ha crecido, pero sin impedir que su precio de mercado haya sufrido un descenso considerable.
No en vano, cuando el Betis lo pretendió, Transfermarkt lo tasaba en ocho millones de euros pese a su juventud y, a día de hoy, su cotización se ha reducido prácticamente a la mitad, a 4,5 millones de euros.

Al tratarse de una cesión simple, Goglichidze volverá cuando termine el préstamo a Udinese, que si no le encuentra sitio en la planificación volverá a cederlo o tratará de recuperar lo invertido.





