El presidente del club rojiblanco, que cesará en sus funciones el 29 de marzo para pasar a ser candidato de cara a unas elecciones que tendrán lugar el 8 de mayo, admite que la marcha del ‘Txingurri’ ha sido «complicada para las dos partes», pero recuerda que el trabajo está hecho: «Siempre hemos trabajado en alternativas, desde la temporada uno a la cuarta»
Aunque no se atisba de momento ninguna otra candidatura para hacer frente a Jon Uriarte, el actual máximo dirigente del Athletic Club ha anunciado que las elecciones a la presidencia tendrán lugar el próximo 8 de mayo en San Mamés, coincidiendo con el choque ante el Valencia. A tres meses de finalizar su mandato a finales de junio, el dirigente rojiblanco avanzó que la actual junta cesará de sus funciones el próximo 29 de marzo y que entonces se constituirá una comisión gestora que regirá el club hasta la fecha de los comicios, justificando el por qué de esta fecha, cuatro jornadas antes de que acabe LaLiga.
El por qué de unas elecciones con LaLiga en marcha
“Pensábamos que es la fecha que mejor encajaba para el club, principalmente por un motivo: limitamos la interferencia en el día a día del club y da margen de maniobra a la persona que esté a los mandos del Athletic durante los próximos cuatro años, tanto si soy yo como, sobre todo, si viene otra persona, tendrá un mes y pico para subirse a este tren en marcha como definí en mi primera asamblea e incluso algunos se reían. Es un plazo para entrar con las suficientes garantías para la nueva temporada. En ciertas fechas durante la temporada no puedes ofrecer nada al electorado, siempre he defendido irnos a final de temporada. No hay una fecha de elecciones perfectas, cualquier fecha tiene sus pros y sus contras siempre. Ir a finales de junio sería una locura para un nuevo equipo de trabajo, porque tienes que conocer el club en poco tiempo”, explicó, admitiendo que su experiencia le otorga ventaja, pues “estos cuatro años son buenísimos y tienen un valor increíble”.
Para Uriarte, las elecciones tienen «cosas positivas», pues en las mismas se ofrecen «alternativas a los socios», aunque también cree que «si son mal llevadas tiene efectos negativos, generan división y pueden llegar a generar conflictos, como se ha visto en otros procesos electorales”. En cualquier caso, si finalmente no se presentase ningún otro candidato, entiende que su continuidad sería síntoma “de que hay unión y apoyo al proyecto”.
Rendido a Valverde, apunta que su salida ha sido «consensuada»
Al respecto, una de las grandes decisiones que se deberán tomar es el nombre del sustituto de Ernesto Valverde, cobrando fuerza la opción de Edin Terzic por encima de la de Iraola en las últimas horas. El aún presidente del club bilbaíno, sin embargo, no soltó prenda al respecto y comenzó por elogiar el trabajo del ‘Txingurri’. «Un entrenador increíble. Ha sido un honor estar estos cuatro años a su lado. No tenía casi ni idea de fútbol y estar a su lado nos ha ayudado un montón sabiendo que el equipo estaba en muy buenas manos. Una persona que representa los intereses del Athletic por encima de los suyos”, señaló.
Además, Uriarte insistió en que la atención se centra ahora en las 9 jornadas que restan, recalcando también “ha sido una salida consensuada, complicada para las dos partes, con una comunicación fluida, sin dramas». «A Ernesto no le gustan nada este tipo de homenajes y este tipo de cosas, encima nos estamos jugando mucho estos nueve partidos. Cuando acabe la temporada ya tendremos tiempo de estos homenajes aunque no le guste mucho”, añadió.
Preparados para el «reto» de elegir a un nuevo entrenador
En Ibaigane, en cualquier caso, están preparados para el relevo en el banquillo. De hecho, es algo en lo que nunca han dejado de trabajar, desvelando que la comisión deportiva siempre ha realizado informes de otros entrenadores por si llegaba el momento, como sucedió el pasado año con Claudio Giráldez. “Ernesto es un seguro para cualquier club, y a sí lo veíamos cuando contamos con él en el candidatura. Ahora te enfrentas a qué va a pasar y cómo ocupar ese lugar que se queda vacío. Un reto ante nosotros, sustituir la figura de un mito. La figura que encontremos va a hacer un trabajo maravilloso y si es de otra candidatura, hará un trabajo maravilloso. Siempre hemos trabajado en alternativas desde la temporada uno a la cuarta, ante la tesitura de no saber si iba a seguir o no Valverde. Pero las decisiones que tenga que tomar con respecto a mi candidatura, será como candidato. Habrá tiempo de hablar de las candidaturas. Cuando dimita y pasemos a la siguiente fase, comenzaré a intervenir como candidato y responderé a las cuestiones sobre el nuevo proyecto”, destacó, admitiendo no obstante que le gustaría que el nuevo entrenador fuese “algo parecido a Ernesto en su desempeño». «Es algo que vamos a buscar», sentenció.
Elogios a Mikel González
Por otro lado, el mandatario también defendió la figura del director deportivo, Mikel González, que tendrá mucho que decir mucho a priori en la elección del nuevo técnico, aunque no aclaró una continuidad que está en entredicho. “Se pensaba que era una elección arriesgada por ser un chico joven, pero fue acertada. Su trabajo ha sido muy bueno, estoy muy contento que haya siso parte de mi equipo y su desempeño”, afirmó, refiriéndose también a la «necesaria llamada de atención» que supusieron sus palabras para fijar como nuevo objetivo la permanencia.
El objetivo de esta temporada
«En mitad de temporada tuvimos una pequeña crisis de resultados y entramos en el grupo de abajo. Ahí cambiamos el objetivo, pero ahora nuestro estado ha cambiado y Europa está a 3 puntos. No podemos olvidarnos de los 42 puntos, pero tenemos que mirar arriba. Primero Getafe, dos en casa y ya veremos después”, comentó.
Firme ante las amenazas de los radicales
Por otro lado, Uriarte a las amenazas que ha recibido por parte de algunos radicales, ante lo que ya ha interpuesto las pertinentes denuncias, admitiendo que es algo que le afecta pese a estar tranquillo. «No vamos a admitir este tipo de comportamientos. No es un plato de buen gusto. Un grupo de personas han venido medio encapuchadas a dejar cartas amenazantes a donde vivo y en Bilbao se me han acercado por detrás para recordarme esas visitas a casa, me lleva a épocas que hemos vivido en Euskadi bastante duras. No es un drama, no me voy a echar a llorar, no han cambiado mis hábitos. A nadie le gusta. Aceptos las críticas, pero deben ir por unos cauces distintos a lo que han hecho estas personas, es algo con lo que voy a seguir peleando”, zanjó.





