El extremo andaluz suma ya tres encuentros consecutivos sin jugar en la Serie A y comienza a ser criticado por los aficionados del conjunto italiano, que difícilmente ejercerá la opción de compra pactada con el club alemán
En el Celta de Vigo nadie echa de menos a Bryan Zaragoza. El extremo andaluz aterrizó el pasado verano como el fichaje estrella. No fue sencillo conseguir su cesión por parte del Bayern Múnich. Pero de forma sorprendente, justo cuando parecía que comenzaba a despegar, en el mercado de enero decidió cambiar de aires ante la llamada de la Roma. Sobre el papel, una baja de peso que además no fue cubierta. Aunque el buen hacer del equipo dirigido por Claudio Giráldez ha hecho que su ausencia no se note lo más mínimo.
El tren del Mundial se escapa
El ex del Granada abandonó la disciplina celeste con 26 encuentros en los que firmó dos goles y cuatro asistencias. No era lo que esperaba. Por ello, con su aterrizaje en el escaparate de la Serie A confiaba en que se la abriesen de nuevo las puertas de la selección española. Nunca ha dejado de soñar con el Mundial. Pero salvo sorpresa mayúscula, De la Fuente no lo tendrá en cuenta. Y es que su rendimiento en Italia está siendo peor aún.
Bryan Zaragoza, de más a menos en la Roma
Al poco de aterrizar, Bryan Zaragoza debutó con su nuevo equipo ante el Cagliari el pasado 9 de febrero, gozando de algo más de media hora. Luego fue titular ante el Nápoles, con asistencia incluida, aunque fue sustituido en el descanso, y repitió en el once a la siguiente jornada frente al Cremonese. Pero desde entonces, su presencia en el campeonato liguero ha sido testimonial.
Sin Europa League, al contrario que el Celta de Vigo
En presente mes de marzo lo arrancó saliendo desde el banquillo contra la Juventus en el último minuto, enlazando desde entonces tres encuentros consecutivos sin rascar bola, ante Genoa, Como y Lecce, lo que deja entrever que ha perdido la confianza de Gian Piero Gasperini. Pero las mayores críticas le han llegada en la Europa League, en la que el Celta de Vigo celebró su pase a unos cuartos de final en los que no estará la Roma, sorprendida en octavos por el Bolonia.
En dicha eliminatoria, el extremo malagueño fue titular en la ida, siendo relevado de nuevo en el intermedio, mientras que en la vuelta saltó al campo en la prórroga, con 3-3 en el marcador, llegando poco después el 3-4 definitivo. Tras ello, aún dispuso de hasta tres acciones en las que acabó perdiendo el balón, sin poder sacar un centro en busca del empate que forzara la tanda de penaltis.
Las condiciones de su cesión en la Roma
Por ello, muchos aficionados del conjunto italiano han señalado a través de las redes sociales a un jugador que a final de temporada tendrá que regresar al Bayern Múnich, donde no tiene sitio pero sí contrato hasta 2029. El club alemán vio con buenos ojos su cambio de Vigo a Roma y para ello pagó incluso una indemnización de tres millones de euros al club gallego, que además se ha ahorrado la parte proporcional de su importante salario.
Pensaban el Allianz Arena que las condiciones ofrecidas desde el Olímpico eran mucho más beneficiosas. En el caso del Celta, su opción de compra de 13 millones de euros se convertía en obligatoria si se cumplían dos condiciones: que jugase el 60% de los minutos y que el equipo quedarse entre los 11 primeros en LaLiga. Con la Roma, en cambio, el precio se eleva a 13,5 millones y los requisitos son que se clasifique para Europa, algo factible (es sexta en la Serie A), y que juegue la mitad de los minutos. Pero por este camino será difícil que se cumpla esta última exigencia.





