Kimi Antonelli ha cerrado la primera victoria de su carrera en una escabechina en China, lo que ha permitido a Carlos Sainz estrenar su casillero de puntos, mientras que el gran drama sigue siendo Fernando Alonso por culpa de Aston Martin
La primera victoria de muchas, eso es lo que ha conseguido Kimi Antonelli en el Gran Premio de China de Formula 1. El italiano ya se estrenó como poleman el sábado y en carrera no ha fallado, dominando de principio a fin hasta terminar alzando los brazos, devolviendo la alegría a Italia dos décadas después. Aunque lo que sale reforzado de Shanghái es el dominio de Mercedes, que parece un paso por encima del resto y solo Ferrari es capaz de plantar algo de carrera. La carrera ha sido una escabechina, con los McLaren sin poder salir o Verstappen abandonando con problemas en el coche, entre otros, lo que ha beneficiado a Carlos Sainz, quien ha sumado sus primeros puntos con el Williams. Por otro lado, Fernando Alonso sigue con el drama y apenas ha podido dar 34 vueltas.
De principio a fin, pues pese a perder el primer puesto con Lewis Hamilton en la salida, lo ha recuperado pronto, abriendo una ventaja que ha convertido en definitiva tras entrar a boxes y aprovechar que coches mas lentos no habian parado y han quedado entre él y sus perseguidores. Desde ese momento ha administrado el margen hasta el final para, salvo un error bloqueando neumáticos al final, llegar sin problemas a meta. Tras él un George Russell que hoy sí que ha tenido que pelear con los Ferrari, pero una vez que los ha pasado no ha sufrido para mantener la plaza. Mientras que el podio lo ha cerrado Lewis Hamilton después de una ardua pelea con Leclerc.
Una escabechina desde antes de la salida
El nuevo reglamento sigue siendo un quebradero de cabeza para los equipos y este domingo en China ha ido un paso más allá. Hasta cuatro coches no han podido tomar la salida: ambos McLaren, Bortoleto y Albon. Pero según avanzaba la carrera ha ido a más, con Stroll y Alonso también fuera o Max Verstappen con su Red Bull parado cerca del final. Lo que antes era una excepción cada vez está más cerca de convertirse en norma, dejando una Formula 1 que roza lo cómico.
Aston Martin es un drama y Carlos Sainz pesca en río revuelto
La carrera de Stroll ha durado poco, pero la de Alonso se ha alargado durante 34 vueltas, un tiempo en el que se ha visto como el asturiano tenía que, literalmente, soltar el volante en las rectas debido a las tremendas vibraciones de su Aston Martin. Algo sumamente peligroso y que puede generar un debate en torno a si debe estar un coche con estos problemas en la parrilla. Mientras que Carlos Sainz ha sido uno de los nombres del día, terminando 9º tras llevar el Williams hasta la línea de meta y aguantar durante casi 50 vueltas con un neumático duro, con el que ha defendido los ataques del Alpine de Franco Colapinto, que venía más rápido y con mejores gomas.





