El internacional es ya el máximo goleador en la historia de Anoeta, pero lejos de conformarse se muestra ambicioso y quiere seguir dando alegrías a la afición donostiarra, con el foco puesto en la final de la Copa del Rey en La Cartuja
La Real Sociedad es otra desde que Pellegrino Matarazzo se sienta en su banquillo. No en vano, es el tercer mejor equipo de LaLiga en 2026, solo por detrás de Barcelona y Real Madrid. Pero no todo ha cambiado desde que el técnico estadounidense tomó las riendas. Hay algo que se mantiene inalterable para felicidad de todos en Donostia: el gran rendimiento de Mikel Oyarzabal y su acierto rematador.
69 goles en Anoeta
Son ya 13 los tantos que suma el internacional en la presente temporada. Pero el penúltimo de ellos, en la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey ante el Athletic, fue sin duda especial. No solo por sellar el billete a La Cartuja, sino porque lo convierte en el máximo goleador en la historia de Anoeta, con 69 tantos. Otro hito más para todo un mito txuri urdin que echa la vista atrás y se muestra orgulloso de lo conseguido con el equipo de tosa su vida.
«Para mí es un gran honor. De pequeño ni soñaba con algo parecido, he conseguido mucho más de lo que hubiera imaginado jamás y estoy contento, como es normal, pero quiero seguir, no quiero quedarme aquí y, sobre todo, que todos los goles y cosas que consiga sean en beneficio del equipo, porque siempre lo pongo por delante de la persona”, ha señalado en los medios oficiales del club, donde expresó su felicidad por lograr el pase a la final de Copa del Rey en una temporada que empezó torcida.
El buen momento de la Real Sociedad
«Nos quitamos el peso de encima que teníamos los dos últimos años que llevábamos jugadores y afición. Ahora queda el último paso, pero al menos vamos a tener la oportunidad de estar allí y vivirlo. Venimos de una situación difícil, el año no empezó bien, el final de la pasada temporada ya fue raro, lo que hace que la situación en la que estamos ahora tenga un poco más de valor, refleje lo que es el equipo y lo que vale. Ahora es momento de disfrutar, tenemos la final de Copa de aquí a un mes, todavía pueden ocurrir muchas cosas y por eso tenemos la cabeza puesta en LaLiga. Estamos en una buena racha y vamos a intentar darle continuidad para llegar bien a esa cita dentro de un mes”, apuntó, sin querer despistarse así del objetivo de pelear por Europa en las 11 jornadas que restan.
Una Copa del Rey «especial» por poder vivirla con la afición
Aunque, inevitablemente, en Anoeta todos miran de reojo a la cita del 18 de abril ante el Atlético de Madrid. En el recuerdo sigue muy viva la Copa del Rey conquistada en 2021 ante unas gradas vacías por la pandemia y eso hace que esta vez sea más especial si cabe. “Fueron un año y medio o dos años difíciles para todos, no tuvimos la oportunidad de compartir con la gente lo que más nos gustaba y, si no compartes tu alegría que la gente a la que quieres, es menos alegría. Por eso, vivir esta final con ellos, que la gente pueda disfrutar de ella, de los días previos, la hace especial, diferente”, señaló al respecto Oyarzabal, que también mostró su lado más familiar.
El lado más familiar de Oyarzabal: «La paternidad te hace disfrutar más de los partidos»
“Poder compartir las alegrías con mi mujer, la que está en los buenos y también en los malos momentos, con mi familia, amigos, ahora el pequeño, es doble felicidad. ¿Si se entera Martín de que le dedico los goles? Yo creo que todavía no es consciente de la magnitud que tiene todo esto pero es verdad que, cuando estamos solos con él le decimos a ver si sabe hacer el gesto que hace su aita con las manos cuando marca goles e intenta imitarme. Para mí eso es lo que más vale”, destacó sobre su fijo.
Esa satisfacción personal, además, tiene su reflejo sobre la hierba, donde el goleador realista se siente en la plenitud de su carrera, a las puertas además del Mundial. «Estoy contento y siento que estoy haciendo mi trabajo; a veces peor, otras veces mejor, pero creo que estoy en el camino correcto, tranquilo mentalmente, disfrutando del momento. La paternidad te da eso, disfrutar más del día a día, disfrutar más de los partidos, cuando hay cosas que celebrar tomarlas desde otra perspectiva, y cuando las cosas van mal, como es normal, sentir el dolor pero que ese dolor dure lo menos posible y no llevarlo a lo personal. No sabemos qué pasará dentro de un tiempo ‘X’, dónde estaremos, cuál será la situación del mundo, pero tengo claro que voy a aprovechar y disfrutar todos los días que vaya a estar aquí», sentenció.

Solo se ve vestido de txuri urdin
A nivel contractual, de momento, tiene firmado hasta 2028. Pero a sus 28 años le queda cuerda para rato y no se ve por ahora en otro sitio que no sea la Real Sociedad. «Quiero seguir haciendo camino, ayudando al equipo, diría también que al club, que en los últimos años ha adquirido una mayor importancia y dimensión, y todos deseamos continuar unidos para conseguir más logros todavía”, sentenció al valorar su futuro.





