El conjunto amarillo rompe su mala racha en La Cerámica en un partido espeso en el que le costó derribar el muro de Bordalás y encontrar soluciones ante un rival encerrado que apenas tuvo argumentos ofensivos; dos zarpazos en el tramo final evitaron que los nervios fueran a mayores
El Villarreal respira e Iñigo Pérez se gana un balón de oxígeno. El equipo amarillo puso fin a su mala dinámica con una victoria por 2-0 ante el Getafe, que sigue sin puntuar lejos de casa en el presente campeonato.
No fue un partido brillante de los amarillos, ni mucho menos, pero sí uno de esos encuentros en los que lo importante era sumar los tres puntos. Y lo hicieron gracias a la insistencia de un equipo al que le sigue faltando pegada, pero que encontró en Buchanan y Carlos Romero a sus salvadores cuando el encuentro agonizaba.
El Getafe, por su parte, planteó un partido de máxima resistencia. Mucho sacrificio defensivo, líneas juntas y muy poca producción ofensiva. Su plan pasaba por aguantar el chaparrón y esperar que el paso de los minutos hiciese mella en un Villarreal necesitado de alegrías. Estuvo cerca de conseguirlo, pero acabó pagando su falta de ambición.
El Villarreal domina, pero no encuentra el camino
Con cinco cambios respecto al once que cayó goleado ante el PSG, Iñigo Pérez apostó de inicio por el joven Carlos Macià, mientras que Bordalás introdujo a Dani Carvajal y Enes Ünal en su alineación. El partido arrancó con intercambio de balones largos, aunque pronto quedó claro quién iba a llevar el peso del encuentro.

El Villarreal monopolizó la posesión y trató de encontrar espacios ante un Getafe muy bien organizado, que apenas concedía pasillos interiores. Sin embargo, al conjunto amarillo le faltaba velocidad y precisión en los metros finales. Su fútbol era demasiado plano y David Soria apenas tenía que intervenir.
Mikautadze consiguió revolverse en el área en el minuto 26, pero Mojica apareció providencial para evitar que Buchanan rematase a gol. El Getafe, mientras tanto, se limitaba a buscar alguna salida al espacio con Andrés García, sin demasiada continuidad.
La mejor ocasión llegó prácticamente sobre la bocina. Moleiro alcanzó un balón largo y puso un centro al área que Santiago Mouriño remató de espuela, obligando a David Soria a sacar una mano salvadora. Un primer aviso serio de un Villarreal que dominaba, pero no terminaba de traducirlo en ocasiones.

Pape Gueye perdona y el Getafe resiste
El paso por los vestuarios no cambió demasiado el guion, aunque el Getafe adelantó sus líneas de presión con la entrada de Terrats. Los azulones consiguieron incomodar algo más la salida de balón local, mientras el Villarreal seguía sin encontrar la claridad necesaria para derribar el muro de Bordalás.
Pape Gueye tuvo en sus botas la ocasión más clara hasta ese momento. El centrocampista se plantó ante Soria, pero el guardameta visitante sacó una estirada de pie espectacular para mantener el empate. También estuvo cerca de llegar el gol en una falta peligrosa ejecutada por el propio Gueye, que Mario Martín estuvo a punto de introducir en su portería.
Iñigo Pérez buscó soluciones desde el banquillo con las entradas de Freeman, Ayoze y Comesaña. Los nervios comenzaban a reinar en La Cerámica. Caras serias en palco y banquillo. El Villarreal recuperó el control, pero seguía sin encontrar la manera de hacer daño a un Getafe que defendía cada vez más cerca de su área y parecía cómodo con el paso de los minutos.
Buchanan y Carlos Romero rescatan al Villarreal
Cuando La Cerámica empezaba a impacientarse, apareció Nicolas Pépé para cambiar el destino del encuentro. El extremo costamarfileño puso un centro medido al segundo palo y Buchanan, llegando desde atrás, conectó una volea para batir a David Soria en el minuto 79.

Un gol liberador para un Villarreal que llevaba demasiado tiempo buscando premio a su insistencia.
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El tanto obligó al Getafe a dar un paso adelante y abandonar por fin su planteamiento conservador. Pero los espacios que dejó atrás terminaron condenándole. El Villarreal encontró más facilidad para correr y, en una buena combinación ofensiva, Ayoze metió un pasecito de calidad para un Carlos Romero que apareció con una definición cruzada para firmar el 2-0 definitivo en el minuto 90 y sentenciar el encuentro.

Iñigo Pérez salvó así su primer examen por el puesto y el Villarreal vuelve a sumar de tres, aunque todavía tiene mucho margen de mejora en su juego ofensivo.
Ficha técnica
Villarreal: Gulácsi; Mouriño (Freeman, 63′), Logan Costa, Veiga, Carlos Romero; Buchanan, Macià (Comesaña, 63′), Pape Gueye, Moleiro (Ayoze, 63′); Oluwaseyi (Pépé, 76′) y Mikautadze (Saliba, 84′).
Getafe: David Soria; Carvajal, Boselli, Djené, Mojica; Mangala (Francho, 81′), Gudelj; Andrés García (Femenía, 81′), Satriano, Mario Martín (Terrats, 45′) y Ünal (Iván Azón, 81′).
Goles: 1-0: Buchanan (79′); 2-0: Carlos Romero (90′).
Árbitro: Carlos Muñiz Muñoz. Amonestó a Mario Martín, Gudelj, Comesaña y Veiga.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la duodécima jornada de LaLiga EA Sports disputado en el Estadio de la Cerámica ante 17.102 espectadores. En los prolegómenos del partido se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del futbolista del Tenerife Jesús de Miguel. Los jugadores de ambos equipos lucieron en la salida al campo una camiseta conmemorativa con el dorsal 9 y el lema ‘9 siempre en nuestro recuerdo’. Antes del inicio del encuentro, ambos conjuntos y el equipo arbitral formaron un círculo en el centro del campo, donde se depositó un ramo de flores. El homenaje previsto para el minuto 9 se llevó a cabo en el 11, cuando se produjo la primera interrupción del juego, y estuvo acompañado por una larga ovación al futbolista fallecido.





