El FC Barcelona y Limak negocian una nueva hoja de ruta para terminar la remodelación del estadio; el acuerdo firmado recientemente deja atrás las multas por los retrasos acumulados, aunque el club azulgrana mantiene la presión para evitar que los tiempos vuelvan a saltar por los aires
Las obras del Spotify Camp Nou siguen acumulando retrasos y mucha incertidumbre con los plazos. Con el regreso a pleno rendimiento aún lejos de materializarse, el FC Barcelona ha firmado un nuevo contrato con Limak que modifica sustancialmente las condiciones de la reforma.
Según informa el diario La Vanguardia, las penalizaciones que contemplaba el acuerdo original por los retrasos desaparecen, pero la entidad azulgrana ha establecido nuevas exigencias para que la constructora turca cumpla con el calendario previsto a partir de ahora. La pregunta que se hace el barcelonismo ahora es obvia: ¿Cuáles son esos nuevos plazos?
El acuerdo, firmado hace apenas unos días después de que el club tuviera que ampliar en 300 millones de euros la financiación del nuevo estadio, supone asumir los retrasos ya acumulados. Sin embargo, el Barça no está dispuesto a que las obras sigan comprometiendo sus cuentas y las de los inversores que respaldan el proyecto.

El Barça renuncia a las multas de un millón de euros por día de retraso
El contrato original contemplaba una penalización de un millón de euros por cada jornada de demora. Limak debía entregar el estadio terminado el 31 de julio de 2026, una fecha que ya ha quedado muy atrás en el calendario.
La Cadena SER explica que las multas dependían de que los retrasos fueran plenamente imputables a la constructora. La aparición de casi 3.000 incidencias en la segunda gradería, por ejemplo, constituye uno de los problemas que no pueden atribuirse directamente a la empresa turca y que también han condicionado el desarrollo de los trabajos.
Para determinar qué demoras eran responsabilidad de Limak y cuáles escapaban de su control, el Barça debía acudir a un arbitraje y, en caso de no alcanzar un acuerdo, abrir la vía judicial.
Con el nuevo contrato, ambas partes dejan atrás las penalizaciones por los aproximadamente dos años de retraso que ya acumula el proyecto. El club azulgrana acepta los incumplimientos anteriores, pero exige que se respeten los nuevos compromisos.
¿Una nueva constructora para levantar la cubierta?
El FC Barcelona contempla la posibilidad de contratar a otra constructora para ejecutar el denominado ‘Big Lift’, el levantamiento de la nueva cubierta, si Limak no cumple con los próximos plazos.
La advertencia tiene dos fechas marcadas en rojo. La primera es enero de 2027, cuando debería estar terminado el nuevo Barça Store, que sustituirá a la actual tienda del club, cuya importancia es más logística que económica. El actual Megastore sigue funcionando y registra un elevado volumen de ventas, pero su traslado permitiría liberar espacio en la explanada y mejorar la salida de los espectadores de Tribuna, que actualmente cuentan con pocos accesos y de dimensiones reducidas.
La segunda, y especialmente relevante para los inversores, es el 31 de marzo de 2027, fecha en la que deberían estar abiertos al menos el 75% de los palcos VIP, es decir, unas 7.500 localidades de las cerca de 10.000 previstas.
La explotación de estos espacios resulta fundamental para incrementar los ingresos del estadio y acelerar la recuperación del préstamo que financia la remodelación. Los inversores están especialmente preocupados por la construcción de estos palcos VIP y por el inicio de la estructura de la cubierta el próximo verano.
De las obras de 2022 al regreso previsto en 2028: dos años de retraso
Echando la vista atrás, no hay que olvidar que la remodelación del Camp Nou comenzó en junio de 2022, con el proyecto de convertir el estadio en uno de los recintos más modernos del fútbol europeo. La previsión inicial contemplaba que las obras estuvieran terminadas el 31 de julio de 2026.
Sin embargo, el calendario ha sufrido numerosos cambios y el estadio no estará completamente terminado hasta 2028, siempre que no aparezcan nuevos imprevistos. Esto supone que el proyecto acumula ya alrededor de dos años de retraso respecto a la fecha de entrega inicialmente pactada.
El Barça espera iniciar el ‘Big Lift’ en junio de 2027, una vez finalizada la temporada actual. La instalación de la cubierta podría prolongarse entre cuatro y ocho meses, lo que obligará al equipo a regresar nuevamente a Montjuic durante ese tiempo. El club ya tiene reservado el recinto olímpico hasta enero de 2028 y trabaja con el objetivo de regresar al Spotify Camp Nou a comienzos de ese año, con un aforo de aproximadamente 95.000 espectadores.

El Camp Nou no aumentará su aforo esta temporada
La remodelación también ha obligado al Barça a modificar sus planes de crecimiento de aforo. La tercera gradería no abrirá al público esta temporada 2026/2027, por lo que el estadio continuará limitado a poco más de 62.000 espectadores.
El club había estudiado una apertura progresiva del tercer anillo, que habría permitido alcanzar primero los 70.000 espectadores y posteriormente los 80.000, antes de llegar a las 104.000 localidades del proyecto final.
Sin embargo, la instalación de la cubierta exige retirar unos 18.000 asientos y hace poco rentable abrir parcialmente una gradería que después tendría que desmontarse. A ello se suma la exigencia municipal de una licencia única para la parte superior del estadio, donde todavía quedan 120.000 metros cuadrados por legalizar.
La previsión es que la tercera gradería esté terminada en marzo de 2027, aunque su apertura al público quedará aplazada hasta la construcción de la cubierta.





