El central uruguayo fue el autor del único tanto en el triunfo sobre el Villarreal que saca a los pericos de la zona de descenso en LaLiga y calma las aguas tras la destitución del entrenador y la llegada de Eder Sarabia
Tras el terremoto generado en el Espanyol por la eliminación de la Copa del Rey a manos del Sestao River, lo que llevó a Monchi a destituir a Manolo González en el mismo vestuario, el conjunto perico se dio un respiro este pasado viernes, en el arranque de la 11ª jornada de LaLiga. Con Sergio García como técnico interino, a la espera de que Eder Sarabia cumpla la sanción que arrastraba de la pasada campaña y tome el mando como nuevo entrenador, el cuadro catalán salió victorioso de La Cerámica con un 0-1 sobre el Villarreal que le saca de la zona de descenso. Un balón de oxígeno en toda regla.
«Vale muchísimo, es sacarse un lastre que teníamos encima. Puntuar y salir de la zona roja, es un triunfo muy, muy, muy importante. Lo luchamos y, por suerte, lo conseguimos. Ha sido un partido muy exigente a todos los niveles», destacó tras el choque, en los micrófonos de Movistar+, el capitán Leandro Cabrera, protagonista del duelo al anotar el único tanto del partido.
Da gran parte del mérito del gol a Bryan Zaragoza: «Tremendo centro»
El veterano central uruguayo de 35 años, que acaba contrato a final de temporada, ejerció de improvisado delantero para dar un alegrón a a los suyos en el minuto 60, después de que el colegiado anulase un tanto de Roberto Fernández por falta previa. «Me quedé medio pescando y me cayó tremendo centro de Bryan Zaragoza. La suerte de poner el pie bien y de que vaya dentro», explicó sobre su tanto.
La destitución de Manolo González: «Había mucha rabia contenida»
Bromas aparte, Cabrera, uno de los pesos pesados del vestuario del Espanyol, sí lamentó la forma en la que se produjo la salida de Manolo González, uno de los grandes artífices del ascenso en la 23/24. «Emocionalmente teníamos que sobrepasar lo que fue la destitución de Manolo, ha sido un entrenador que nos dio mucho y el equipo no supo darle el final que se merecía en esta etapa en el club. Había un poco de todo, la decepción de la plantilla por tener que el club destituir a un entrenador, que eso siempre duele. Un entrenador que entra y que, básicamente no tiene tiempo de entrenar, solamente fueron charlas y vídeos. Y después también el tema de la presentación de Eder, que vino a conocernos al hotel. Había mucha rabia contenida e incluso poco de frustración. El equipo lo manejó de manera espectacular», detalló el charrúa.
Toque de atención a Riedel, Urko, Gorosabel y Àlex Calatrava
Por otro lado, el defensor blanquiazul también se refrió al hecho de que jugadores como Clemens Riedel, Urko González de Zárate, Andoni Gorosabel y Àlex Calatrava, los dos últimos fichados por Monchi el pasado verano, se quedasen fueran de la convocatoria para el encuentro disputado en tierras castellonense, defendiendo la decisión tomada por el técnico interino.
«Sergio entró con todos los poderes, con toda la potestad que le dio el club a todos los niveles. Él tomó su decisión, creo que no es sorpresa de nadie que hubo decisiones que sorprendieron. Fueron ellos los que se quedaron en Barcelona, pero podríamos haber sido otros. Fue un toque de atención que lo terminaron pagando ellos, pero era para todos«, sentenció.





