La paciencia del Athletic con Edin Terzic no puede ser ilimitada

La paciencia del Athletic con Edin Terzic no puede ser ilimitada

La coartada de que se trata de un nuevo proyecto no puede alargarse ‘sine die’ en el tiempo. Urgen resultados y también una evolución en el juego de un equipo con varios problemas y muchos experimentos

El nuevo Athletic de Edin Terzic no arranca. Y aunque desde Ibaigane se mantiene la confianza en el técnico alemán, es evidente que también hay motivos de sobra para estar preocupados. La clasificación no engaña: dos victorias en ocho partidos le tienen a dos puntos del descenso y a cinco de Europa, con el atenuante de la ‘bola extra’ pendiente frente al Rayo Vallecano. Pero, además, lo que inquieta es que el equipo no solo tiene un problema, sino varios, pues a la evidente falta de peligro arriba se sumó, ante el Levante, una alarmante inseguridad en defensa, que hasta ahora era lo que parecía sostener al equipo.

De poco o nada vale que el equipo suela estar bien plantado sobre el césped y juegue de manera aparentemente correcta. Si luego no existe maldad en ataque y se producen desconexiones letales atrás… Estamos habituados a escuchar que la clave está en las áreas. Y así es. Dominarlas multiplica las opciones de salir victorioso. Pero este Athletic de Terzic no encuentra la fórmula. Y la excusa de que estamos en el arranque de la temporada comienza a agotarse, pues está a punto de cumplirse ya el primer cuarto de la misma.

Edin Terzic sigue realizando probaturas

Una pretemporada y ocho jornadas después, el entrenador alemán sigue realizando probaturas. A Johaneko, al que él mismo se ha sacado de la chistera, lo tiene loco, ubicándolo cada día en una posición diferente. Tampoco parece tener claro si Peio Canales debe ser el relevo natural de Oihan Sancet en la mediapunta. En el Ciutat de València apostó por Robert Navarro y en el descanso tuvo que dar marcha atrás. Que rectificar es de sabios, sí, pero más de sabios es acertar a la primera.

La excusa de las bajas y la búsqueda de soluciones

No cabe dudas de las bajas también tienen su peso. No disponer de jugadores como el propio Sancet o Nico Williams y perder por lesión a tu máximo goleador, un Gorka Guruzeta que lamentablemente ha dicho adiós a la temporada, son trabas que afectan a cualquiera. Pero tampoco se pueden convertir en una eterna coartada. Al entrenador se le pide que busque soluciones. Y las mismas no pueden tardar en llegar.

Este domingo urge una reacción ante el Getafe, un visitante siempre incómodo que llega en medio de un lío tremendo por las críticas de Bordalás a su plantilla y la respuesta del presidente, el peculiar Ángel Torres. Pero si algo ha demostrado el técnico azulón en todos estos años en el banquillo del Coliseum es que sabe sacar petróleo de lo que tiene. No hay más, eso es lo que se le exige Terzic: resultados.

Paciencia sí, ¿pero hasta cuándo?

Una cosa no quita la otra. Hay que tener paciencia y darle tiempo a un entrenador que debuta en LaLiga. Pero la cuestión es, ¿hasta cuándo? Una pregunta que en Bilbao no quieren hacerse. Nadie quiere fijar un plazo porque sería lo mismo que lanzar un ultimátum, cuando en realidad se confía en que el Athletic sea capaz de recuperar la ilusión que trajeron las victorias consecutivas ante Celta de Vigo y Atlético de Madrid. Hasta el momento, dos rayas en el agua.

No ha habido otros partidos en los que los rojiblancos sean capaces de firmar más de un gol. Un dato demoledor: dos tantos a favor en los cuatro últimos partidos. Y no solo es una cuestión de acierto ante el arco rival. Es evidente que falta profundidad y mecanismos para sorprender al contrario. Y eso se trabaja.

Tiempo, sí, pero para ganárselo, Terzic debe demostrar que su Athletic va evolucionando y adquiriendo una personalidad que por ahora no se percibe. La confianza hay que merecerla. San Mamés es exigente y sabe que por encima de los proyectos están los resultados. Veremos.

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