Se conocen desde la cantera del Athletic, compartieron vestuario en San Mamés y construyeron una sociedad de éxito en el banquillo del Rayo Vallecano; ahora el destino les ha colocado frente a frente en la Champions, un Liverpool-Villarreal que ha cambiado su relación por completo puesto que han cesado incluso sus conversaciones habituales
Hay partidos que trascienden de lo que sucede sobre el césped. El Liverpool-Villarreal de este martes es uno de ellos. Andoni Iraola e Iñigo Pérez vuelven a encontrarse, esta vez como rivales en la máxima competición continental, después de compartir buena parte de sus carreras futbolísticas y dar forma a una relación que va mucho más allá de los banquillos.
Su historia comenzó en Lezama, donde coincidieron en las categorías inferiores del Athletic, y continuó en el primer equipo rojiblanco. Cuando Iñigo decidió colgar las botas, Iraola no tardó en incorporarlo a su cuerpo técnico en el Rayo Vallecano. Juntos construyeron un equipo reconocible y sentaron las bases de una etapa que terminó abriendo a ambos las puertas de nuevos retos.
Ahora, el sorteo de la Champions les ha obligado a cambiar temporalmente el paso y aparcar su amistad. Así lo reconocen ambos. De hecho, apenas han mantenido contacto desde que supieron que tendrían que enfrentarse.
«Conforme se acercaba el partido hemos dejado de hablar»
El propio Iraola explicó cómo ha cambiado su relación en las últimas semanas durante su comparecencia previa al encuentro. El técnico del Liverpool no escondió el componente emocional de un enfrentamiento que le permitirá medirse por primera vez desde el banquillo a uno de sus amigos más cercanos en el fútbol. «Para mí es un partido especial. Iñigo es mi amigo, nos conocemos desde los años de la academia en el Athletic, jugamos en el primer equipo».
El entrenador también recordó cómo decidió incorporarlo a su equipo de trabajo cuando el navarro dejó el fútbol profesional. «Tan pronto como se retiró fui lo suficientemente rápido para agarrarlo para ayudarme como asistente».
El tiempo compartido ha dejado una relación estrecha, con conversaciones habituales sobre fútbol y también sobre cuestiones personales. Pero el enfrentamiento europeo ha introducido una pausa poco habitual entre ambos. «Hablo mucho con él, normalmente de fútbol, de la familia, pero a medida que se ha ido acercando este partido hemos dejado de hablar», reconoció Iraola.
El técnico ‘red’ también admitió que el conocimiento mutuo puede jugar un papel importante en este encuentro. «Me conoce muy bien, lo sabe todo, pero también es un equipo que yo sigo, conozco a los jugadores y va a ser un poco extraño, pero en el buen sentido».

Iñigo Pérez también admite el distanciamiento
Desde el otro lado, el entrenador del Villarreal confirmó que el silencio no es una impresión exclusiva de su amigo. Iñigo Pérez también habló con naturalidad sobre una situación que, sin llegar a poner en peligro su relación, sí ha convertido el partido en algo diferente a cualquier otro compromiso. «Tenemos una relación fantástica, hemos hablado muchas veces, pero llevo sin hablar con él desde que fue el sorteo, no hace falta decir más».
El técnico navarro incluso anticipó cómo podría ser el reencuentro antes del pitido inicial, recurriendo al carácter reservado que, según explicó, comparten desde sus orígenes. «Somos bastante parecidos y hemos crecido en una zona del país que se caracteriza por ser bastante introvertida. Nos saludaremos tímidamente e igual, después del partido, el que no esté muy contento, huirá. Pero es nuestra forma de ser».
Las cartas están sobre la mesa
La amistad queda aparcada cuando el balón empieza a rodar. Ambos entrenadores conocen bien las ideas del otro y saben que será difícil sorprenderse mutuamente, aunque Iñigo Pérez confía en que el Villarreal pueda romper ese espejo futbolístico. «Andoni me conoce mucho y yo a él también. Aunque hoy en día todos los entrenadores tenemos los datos para conocernos. Intentaremos que ese espejo se rompa por su lado».
El técnico amarillo no contempla renunciar a su identidad para tratar de descolocar al Liverpool y espera un encuentro exigente, consciente de que el conjunto inglés generará ocasiones y de que las acciones a balón parado pueden resultar determinantes. «Si cambias el paso, quizás tú mismo te tropieces. Creo que habrá pocas sorpresas entre lo que él propondrá y yo también. Las cartas están sobre la mesa y no creo que haya sorpresas».
Iraola, por su parte, también anticipó un partido complicado y dejó abierta la posibilidad de introducir cambios en su alineación por el desgaste acumulado. «Estoy pensando en el mejor once para enfrentarnos al Villarreal, pero quizá no sea el que vosotros pensáis, ya que algunos jugadores no están lo suficientemente frescos».





