El seleccionador nacional de ciclismo recuerda cómo afrontaba las grandes carreras y un consumo que le hizo muy conocido en el pelotón
Desde la última victoria de Alberto Contador hasta el triunfo, este año, de Enric Mas en la Vuelta a España, el ciclismo español estuvo falto de un líder que pudiera ilusionar y sólo podía hacerlo con un veterano como Alejandro Valverde, que extendió su carrera más allá de los 40 años.
De hecho, Valverde ‘amenazó’ con volver porque se aburría lejos de la carretera y seguía demostrando en el gravel que el que tuvo, retuvo. Cuando hace dos años los nombraron seleccionador nacional ya ha tenido que estar más encima de las carreras, sin dejar de competir en pruebas de gravel o de ejercer como embajador del equipo Movistar.
‘El Bala’ sigue siendo uno de los referentes ciclistas y no sólo en España. A lo largo de sus veinte años de carrera logró 133 triunfos. Las más importantes fueron la Vuelta a España 2009 y el Mundial en ruta de 1018 en Innsbruck, pero también tiene triunfos parciales en las tres grandes (12 etapas sólo en La Vuelta), cuatro victorias en uno de los Monumentos (Lieja-Bastoña-Lieja), aparte de ganar tres veces la Volta a Catalunya y clásicas como la Flecha Valona o la Clásica de San Sebastián. Y además del oro mundial, logró estar en el podio hasta en cinco ocasiones más (2 platas y 5 bronces).
Alejandro Valverde repasaba su carrera en una entrevista para el canal de YouTube de Laura Meseguer y ahí reconocía algo que ya había dicho en más de una ocasión Perico Delgado: que el Tour de Francia no le gusta a nadie por lo mucho que estresa a todos. Pero que es la victoria más importante que se puede lograr y por eso van todos.
El Giro, «más duro» que el Tour
«El Giro es más duro que el Tour, pero el Tour, por lo que sea, es una la carrera que más estrés hay y eso a mí me desgastaba mucho. Yo realmente, si te soy sincero, yo creo que no he disfrutado nunca del Tour», admite el ciclista murciano, que coincide con esas palabras de Perico en las que hablaba de lo mismo. «En el Tour de Francia nadie está feliz haciendo su trabajo. Es agresivo para periodistas, corredores, equipos y organización», dijo el segoviano.
«Estaba etiquetado con que tenía que ganar el Tour. Por eso, cuando hice tercero me liberé, para mí era como si lo hubiera ganado», admitía. Valverde, en cambio, estaba encantado con la Vuelta a España y fruto de ello son las numerosas victorias que logró a lo largo de los años: un triunfo global y seis podios más en la general final, a parte de las 12 etapas. «En cambio, La Vuelta me gustaba hacerla porque siempre disfrutaba. Hiciera lo que hiciera, siempre me lo pasaba bien», añadía el de Las Lumbreras.
Valverde, como si estuviera en activo
Ahora, una vez retirado, Alejandro Valverde sigue entrenando como si fuera a competir y, de hecho, asegura en esta misma entrevista tener la misma alimentación que cuando era profesional. «Yo desayuno lo mismo que cuando competía y como lo mismo cuando entreno que cuando no salgo: 160 gramos de avena. Me mantengo un poco también en el peso porque entreno», reconoce.
Sin embargo, lo que llama la atención es que algo por lo que ya era conocido en sus equipos y en el pelotón: por su consumo de cerveza. Ahí, admite que siempre se tomaba dos antes de comer, algo que también mantiene ahora.
«Siempre tomaba dos cervezas. Antes de comer y antes de cenar», admite el tenista murciano, que bromea, incluso, con el momento. «Sí -de aperitivo-, para que te deje ahí el mareo a gusto», añadía antes de confirmar que también lo hacía «en competición». «Me duchaba y cuando salía, me tomaba mi arroz con mi cerveza. Ya últimamente estaban un poco más serios y digo, pues bueno, me la voy a tener que tomar en la habitación», desvelaba el corredor de Las Lumbreras.





