La presentadora y el futbolista, que se casaron en Sevilla en 2019, han formado una familia numerosa con sus cuatro hijos y, pese a los rumores de crisis que han salpicado su relación en distintos momentos, continúan juntos después de 14 años; ella ha querido compartir su particular receta para que el amor siga funcionando
Pilar Rubio ha hablado de las claves de su matrimonio con Sergio Ramos con motivo de la presentación de su nueva colaboración con Selmark, una marca con la que vuelve a unir fuerzas en su faceta ligada a la moda deportiva. Más allá de los proyectos profesionales, sus palabras han despertado interés por el mensaje que esconde detrás de una relación que comenzó en 2012 y que ya dura casi tres lustros.
Para la presentadora, el secreto de su consolidada relación no consiste en hacer grandes sacrificios ni en estar constantemente demostrando el amor. La clave está en algo mucho más sencillo pero igualmente fundamental para que una pareja funcione con el paso de los años: «Respetar nuestros espacios, ayudarnos en todo lo que podamos y, sobre todo, intentar compatibilizar y comprender la vida de uno y de otro». Esta fórmula cobra todavía más importancia cuando los dos tienen agendas profesionales exigentes y cuatro niños en casa.
«Si no es fácil, es que no es amor»
Si hay una frase que resume la filosofía sentimental de Pilar Rubio es la siguiente: «Yo creo que si no es fácil, es que no es amor». Con esta declaración, la esposa de Sergio Ramos se desmarca de esa idea tan extendida de que las relaciones deben convertirse en una lucha constante para salir adelante.
«Si tú tienes que esforzarte y luchar, a mí lo de ‘quiero luchar por mi pareja’ me parece una frase que está todo en contra de lo que yo pienso, porque no tienes que luchar», ha explicado. Para ella, el amor debe surgir de manera natural y no convertirse en una batalla diaria en la que haya que demostrar continuamente los sentimientos.
La presentadora tiene claro que la vida ya plantea suficientes dificultades como para que la relación de pareja sea otra fuente de preocupaciones. Y así lo ha expresado con una reflexión que da título a esta historia: «Ya la vida es dura, tienes que luchar por muchas cosas fuera de tu casa, así que lo suyo es que dentro de tu casa encuentres una paz, una tranquilidad y no tengas que luchar».
Los rumores de crisis y una relación que sigue adelante
La historia de amor de Pilar Rubio y Sergio Ramos no ha estado exenta de especulaciones. La pareja tuvo que convivir con rumores de crisis matrimoniales en distintos momentos del pasado, lidiando con comentarios que alimentaron serias dudas sobre su situación sentimental. Sin embargo, ambos han seguido adelante con su vida familiar y sus respectivos proyectos sin que esas informaciones se hayan confirmado nunca.
Su relación comenzó en 2012 y dio un paso definitivo en junio de 2019, cuando celebraron su multitudinaria boda en Sevilla. Para entonces ya eran padres de Sergio, nacido en 2014; Marco, en 2015; y Alejandro, en 2018. Un año después de la boda llegó el pequeño de la familia, Máximo Adriano, nacido en 2020.

Y si ahora Pilar ha querido compartir las claves de su relación, no es la primera vez que habla con admiración de su marido. Hace un año, durante la presentación de otra colección, ya sorprendió al dedicarle unas palabras de lo más cariñosas. «El defecto que tiene es que es demasiado perfecto. Yo le digo que es como el Da Vinci del siglo XXI». También entonces contó algunas de las facetas de Sergio que más le gustan: «Lo mismo pinta, entrena o canta, que me escribe unas cartas de amor superbonitas que guardo como el mayor tesoro. A veces le digo: ‘Oye, podías hacer algo mal'».
La pareja, un refugio para desconectar del mundo
Pilar Rubio ha cerrado su reflexión con una imagen muy gráfica sobre el papel que debe desempeñar el hogar en una relación. Para ella, la pareja tiene que ser ese lugar donde uno pueda bajar la guardia después de afrontar las exigencias del día a día. «Ese es el momento en el que el guerrero se quita la armadura y puede relajarse», ha explicado. Y ha añadido que la relación debe fluir sin forzar situaciones. «No hay que luchar, siempre tiene que ser un poquito, tienes que ir un poco con el flow de la relación, pero no forzar nada», reflexionó.





