Fermín López, jugador del Barcelona: «Convencí a mi madre para que dejara su trabajo. Mi padre es cartero de Correos, pero nunca quiso dejarlo»

Fermín López, jugador del Barcelona: «Convencí a mi madre para que dejara su trabajo. Mi padre es cartero de Correos, pero nunca quiso dejarlo»

Fermín López no olvida el sacrificio de su familia para ayudarle a cumplir su sueño de triunfar en el fútbol. El jugador del Barcelona ha desvelado que convenció a su madre para dejar su trabajo, mientras que su padre, cartero en Correos, se niega a abandonar su profesión

Fermín López, el futbolista del Barcelona, aunque sea una estrella en el ámbito del fútbol, no olvida de dónde viene ni quiénes le ayudaron a cumplir su sueño. En una entrevista en RAC1, el onubense ha desvelado que su madre dejó su trabajo para acompañar su crecimiento y que su padre, cartero en Correos, sigue acudiendo al suyo pese a la insistencia del jugador para que lo abandone. Cuando alguien ve el dinero fácil, acaba dejándolo todo, pero las nuevas generaciones del fútbol están demostrando otra cosa.

La decisión de su padre y el paso al frente de su madre

La vida de Fermín López ha cambiado de forma radical desde que empezó a hacerse un hueco en el primer equipo azulgrana. Sin embargo, el éxito deportivo y el reconocimiento internacional no han alterado una de las señas de identidad que más valora el centrocampista: mantener los pies en el suelo. Y, en ese aspecto, sus padres siguen desempeñando un papel fundamental.

En su conversación con RAC1, el futbolista explicó cómo ha cambiado la situación laboral de ambos desde que su carrera comenzó a despegar. «Mi madre trabajaba en una empresa de fruta y la convencí para que lo dejara. Mi padre es cartero en Correos y nunca quiso dejarlo, dice que es su trabajo», relató. La confesión refleja dos decisiones distintas dentro de una misma historia familiar. Fermín consiguió convencer a su madre para que abandonara su empleo, mientras que su padre ha preferido continuar con su profesión pese a la nueva realidad económica de su hijo. Para el jugador, esa postura tiene un significado especial: ni siquiera haber llegado a la élite del fútbol ha hecho que su progenitor renuncie a una rutina que considera parte de su vida.

El centrocampista no oculta el orgullo que siente por los suyos. Al contrario, cuando habla de su trayectoria, suele poner el foco en el entorno que le ha acompañado desde sus primeros pasos, mucho antes de que su nombre apareciera entre los futbolistas más reconocidos del Barcelona y de la selección española.

Una familia que le recuerda quién es

«Mi familia siempre me recuerda que soy un chico normal», reconoció Fermín durante la entrevista. Una frase sencilla que explica buena parte de su manera de afrontar la fama. El onubense sabe que el fútbol puede cambiar la vida de un jugador en muy poco tiempo, pero también que conservar la perspectiva resulta esencial para no perder de vista sus orígenes.

Sus padres también estuvieron presentes en una de las decisiones que marcaron su futuro. El Barcelona se interesó por él cuando tenía 11 años, pero su padre consideró que todavía era demasiado pequeño para marcharse de casa. Dos años después, el club volvió a llamar y la familia tuvo que afrontar de nuevo la posibilidad de que el joven Fermín se trasladara a Cataluña para incorporarse a La Masia. Esta vez, el futbolista tenía claro que quería dar el paso. Aquella apuesta no estuvo exenta de dificultades. Dejar El Campillo, en Huelva, para instalarse lejos de los suyos siendo adolescente supuso un cambio importante. Con el tiempo, sin embargo, ese camino terminó llevándole al primer equipo azulgrana y a convertirse en internacional con España.

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