Lamine Yamal (19 años): «Cuando fui por primera vez a Marruecos no me enteraba de nada, solo hablaba español»

Lamine Yamal (19 años): «Cuando fui por primera vez a Marruecos no me enteraba de nada, solo hablaba español»

«Vi lo difícil que es adaptarse a un sitio, que al final lo conseguí hacer», ha reconocido el ’10’ del Barça, quien se siente «muy afortunado» de sus raíces mientras Marruecos sigue persiguiéndole, también, sobre el césped

El Barcelona-Getafe de este pasado sábado dejó una escena que nada tuvo que ver con el 3-0 final. Las cámaras dea ‘El Día Después’, de Movistar Plus, captaron a Abdelkabir Abqar, central del Getafe e internacional marroquí, persiguiendo a Lamine Yamal mientras el azulgrana protestaba una falta a Gil Manzano: «Lamine, Lamine, tú quieres jugar en Marruecos». El de Rocafonda se lo quitó de encima con el brazo y siguió a lo suyo. Un hecho, cuanto menos, insólito.

La provocación de Abqar vuelve a poner sobre la mesa los orígenes de Lamine Yamal, quien hace tan sólo unas semanas, en su entrevista con Jorge Valdano en ‘Universo Valdano’, habló abiertamente de sus raíces y de lo que supuso para él pisar por primera vez Marruecos, el país de su padre. Lo hizo con una naturalidad poco habitual en un futbolista de 19 años y candidato, a día de hoy, al Balón de Oro, junto al madridista Mbappé, entre otros.

Lamine Yamal y su primera vez en Marruecos

Lamine Yamal nació el 13 de julio de 2007 en Esplugues de Llobregat, aunque se crió en el barrio de Rocafonda, en Mataró. Su padre, Mounir Nasraoui, es marroquí, y su madre, Sheila Ebana, procede de Guinea Ecuatorial. Una mezcla que, lejos de pesarle, es considerado una ventaja, según el propio jugador. «Yo creo que te ayuda en todo como ser humano. Al final, a la hora de conocer a otra persona, sabes que a lo mejor también viene de una cultura diferente y tú sabes que tienes que ayudarle», explicó Lamine Yamal a Valdano.

Para ilustrarlo, el azulgrana tiró de un recuerdo. «Yo cuando fui por primera vez a Marruecos no me enteraba de nada. O sea, hablaban y no me enteraba de nada, solo hablaba español yo, y vi lo difícil que es adaptarse a un sitio, que al final lo conseguí hacer», relató Lamine Yamal.

Una experiencia que, según el propio futbolista, le ha enriquecido en todos los sentidos: «Eso te ayuda tanto en lo social, con la gente, a la hora de comer comida nueva, a la hora de conocer sitios nuevos, un idioma nuevo. O sea, me siento muy afortunado de todo eso».

De la calle a La Masía

No es la única dualidad que Lamine reconoce en su vida. Valdano, que lo entrevistó en La Masía, le planteó también si se sentía fruto de la calle y de la escuela azulgrana. «Sí, lo siento así. Yo creo que así me he criado y se nota cuando juego, cuando hablo con alguien, cuando me conoce. Lo tengo dentro», aseguró Lamine Yamal, quien es consciente de que no todos los que crecieron con él tuvieron su misma suerte. «Está el típico jugador que yo he conocido en la calle, que era mil veces mejor que yo, que veías que en el momento que se fuera a un club iba a reventar todo y, bueno, al final la calle tiene esas cosas, que te atrapa», explica un Lamine que, a sus 19 años, ya es campeón de Europa y del Mundo con España.

Y es que su historia, la de Rocafonda, sigue siendo la de su familia. La abuela del jugador, Fátima, llegó sola a España en los años 90, y su tío Abdul, panadero y madridista, guardaba una réplica de la Copa del Mundo para el día en el que su sobrino la levantara. Lo hizo este pasado verano, ante Argentina. Ante Messi, con el que ya se había fotografiado siendo un bebé: «Me tocó a mí, luego me tocó encontrármelo en la final del Mundial».

Lamine Yamal, sobre el racismo: «Sí, mil veces»

La conversación con Valdano derivó, lógicamente, hacia el racismo. Y Lamine fue tajante cuando el argentino le preguntó si lo había sufrido de manera directa. «Sí, mil veces. Yo creo que la gente indirectamente es racista contigo, pero a lo mejor no se dan cuenta. Hay muchos comentarios, muchas veces, muchas miradas que son racistas y no se dan cuenta también», lamentó.

El azulgrana, sin embargo, considera que el fútbol está dando pasos, aunque insuficientes. «Yo creo que se están haciendo cosas, pero habría que ser más serio con algunas decisiones. Al final, una persona que está jugando un partido que le están viendo mil niños, en el momento en el que tiene un acto racista, lo está viendo todo el mundo y tienes que castigarlo de la manera que se debe», apunta. Y apostilla: «Yo sólo cambiaría la forma del castigo. Al final es algo que no se puede tolerar”.

Marruecos lo intentó, pero Lamine eligió España

Sus raíces marroquíes, en cualquier caso, nunca le hicieron dudar a la hora de elegir selección. Marruecos lo intentó por todas las vías posibles, tal y como reconoció Walid Regragui, quien fuera seleccionador marroquí: «Dos o tres días después de hablar con él me llamó con respeto y me dijo: ‘Míster, gracias por el cariño, pero voy a elegir a España. Me siento español’. Es un chaval muy honesto».

Lamine debutó con la Selección Española en septiembre de 2023, con apenas 16 años, siendo el futbolista más joven de la historia en hacerlo. Desde entonces ha ganado una Eurocopa y un Mundial. De ahí que el gesto de Abqar, más allá de la anécdota, reabra un debate que el propio jugador cerró hace tiempo y que en Marruecos, a la vista está, todavía escuece a algunos.

Lamine Yamal, la estrella que quiere ser anónimo

Pese a todo, lo que más llama la atención de su charla con Valdano es su deseo de pasar desapercibido. Lamine reconoce que la fama tiene un precio y que lo paga, sobre todo, cuando sale a la calle. «Siempre me pasa cuando estoy dando una vuelta por Barcelona, que a lo mejor voy a comprar ropa, que la gente dirá: ‘Ojalá ser Lamine y poder comprarme todo lo que quiera’. Pues yo es al revés: ojalá ser vosotros y poder tomar algo en esta calle tranquilamente», confesó.

Una vida que cambiará todavía más si el próximo 26 de octubre, en París, se confirma lo que él mismo ya ha reclamado públicamente: que el Balón de Oro debe ser suyo. «Yo creo, sinceramente, que los mejores del mundo somos dos y este año me lo merecería yo por lo que he ganado», le dijo a Valdano. Argumentos, desde luego, no le faltan. Lamine acumula ocho goles y nueve asistencias en sus diez partidos disputados entre LaLiga y Champions.

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