Roberto Fernández atraviesa el mejor momento de su carrera. El delantero del Espanyol acaba de debutar con la selección española y ha vivido un reencuentro muy especial con el Málaga en La Rosaleda, donde la afición le despidió con una ovación. Detrás de su crecimiento hay talento, sacrificio y una infancia marcada por el fútbol de calle
Semana importante en la carrera de Roberto Fernández la vivida hace unos días. Primero con el debut con la selección española en la victoria ante la República Checa (3-1) en la Liga de Naciones. «Estaba disfrutando. Obviamente, soy delantero y quería meter, pero estoy muy feliz, ha sido mucho sacrificio desde hace muchos años», afirmó el jugador del Espanyol, que este fin de semana salió ovacionado en La Rosaleda en el empate a uno del conjunto catalán ante el Málaga. «Para mí es el partido más especial del año. Venir aquí, a la que creo que es mi casa también, es muy especial», dijo a los micrófonos de LaLiga el atacante cordobés.
No cabe duda de que es el mejor momento de Roberto Fernández como futbolista, que ha ido dando pasos hacia adelante en su carrera hasta llegar a donde está ahora, un camino que es consecuencia del esfuerzo y del talento que ha mostrado desde bien pequeño, aprendiendo en la calle y disfrutando con una pelota desde chico. «Doy las gracias a Dios por haber tenido la infancia que tuve, jugando siempre en la calle con muchos niños con un balón», reconocía.
«Eran tardes inacabables, mi madre me gritaba y me estiraba de las orejas porque no me cansaba ni paraba de jugar», recordaba en una entrevista con el Diario Ara, donde deja constancia de que el fútbol estuvo presente en su vida desde una edad muy temprana.
Roberto siempre ha reivindicado el fútbol de barrio, el fútbol de calle, el cual escasea hoy en día. Por eso los futbolistas forjados en libertad, sin las restricciones tácticas
«En el campo me salen muchas situaciones que he aprendido y mamado de pequeño en la calle. Soy un delantero trabajador que no para de correr. Siempre voy con fe a todos los balones, pensando que el defensa o el portero fallarán. Hay que estar atento, a veces sale bien», explicaba el atacante perico.
Roberto Fernández está «muy contento y muy feliz, con una felicidad increíble» tras su debut con España y espera «seguir ayudando al equipo y poder seguir yendo con la selección». El andaluz se ha convertido en uno de los delanteros de moda del fútbol español y espera que esta temporada sea la de su consagración.
Ese fútbol de barrio al que Roberto Fernández sigue dando valor forma parte de su identidad como delantero. Lejos de olvidar aquellas tardes interminables con el balón, el cordobés reconoce que muchas de las situaciones que resuelve ahora sobre el césped nacieron en aquellos partidos improvisados. Una forma de entender el juego que ha mantenido con el paso de los años y que acompaña a un futbolista que, después de estrenarse con España, aspira a dar un nuevo salto en su carrera.




