El central del Getafe, Abdel Abqar, trató de descentrar a la estrella del FC Barcelona y de la selección española recordándole que tuvo la posibilidad de elegir a la selección del país norteafricano, del cual es originario su familia paterna
Sin duda alguna, Lamine Yamal es uno de los jugadores más temidos por los defensas. El crack del FC Barcelona resulta imparable por momentos. Por ello, cualquier estrategia, siempre dentro de la legalidad, es buena para tratar de frenarlo. O eso debió pensar esta pasada jornada el Abdel Abqar, central del Alavés, que trató de provocarlo y descentrarlo de un modo cuanto menos curioso, sin hacerle nada, solo con una referencia a sus orígenes familiares.
Todo ocurrió tras una acción en la que Anthony Gordon se plantó ante David Soria y acabó cometiendo falta. Fue entonces cuando los futbolistas azulgranas saltaron para protestar la decisión del colegiado, Jesús Gil Manzano, reclamando que fue el meta azulón el que derribó al extremo inglés. Entre los que rodean al árbitro se encontraba Lamine Yamal, que trató de influir en el extremeño: «Pero si al final chuta, pero si al final chuta». Y ahí es cuando apareció Abdel Abqar para intentar sacarlo de quicio, como han recogido las cámaras de ‘El día después’ de Movistar Plus.
El zaguero marroquí, que ha vestido en tres ocasiones la camiseta de los ‘Leones del Atlas’, le dijo al extremo culé y estrella de la selección española. «Lamine, Lamine, tú quieres jugar en Marruecos. Lamine, tú quieres». Pero el futbolista nacido en Esplugues de Llobregat trató de seguir a lo suyo y apartó con el brazo al jugador del Getafe, que le perseguía mientras protestaba, apartándose finalmente de la escena cuando ya entendió que el colegiado no cambiaría de decisión.
No le dijo nada el catalán al ex del Alavés. Pero lo cierto es que sí han sido varias las veces en las que se ha referido a la posibilidad que tuvo de jugar con Marruecos en lugar de con España, con la que a sus 19 años ya ha conquistado una Eurocopa y un Mundial, firmando 11 goles y 14 asistencias en sus 37 partidos como internacional absoluto. Antes de ello, además, siempre jugó en las categorías inferiores de la ‘Roja’, desde la sub 15 hasta la sub 19. Aunque cuando empezó a despuntar, desde el país norteafricano trataron de echarle el lazo, debido a que su padre es marroquí (y su madre de Guinea Ecuatorial).
La respuesta de Lamine Yamañ: «Me he criado aquí y siento que es mi país»
El propio Lamine Yamal, orgulloso de sus raíces, admitió en su día que de no habría sido algo descabellado jugar con otra selección. «También es mi país. No hubiera sido nada raro jugar con ellos. Estaba en mi cabeza, pero yo quería jugar una Eurocopa. Me he criado aquí y siento que es mi país», afirmó este pasado verano, en una entrevista concedida a la cadena CBS.
Incluso el ex seleccionador marroquí, Walid Regragui, admitió que trató de convencerlo, aunque el azulgrana le transmitió el mismo argumento en privado. «Me llamó y me dijo que elegía España porque se sentía español», afirmó el que fuese técnico del combinado norteafricano, que aseguró hizo todo lo posible por convencerle.

Los intentos de Marruecos por convencerlo: «No conocía a ningún español que se llame Yamal»
También desde su entorno familiar han defendido en todo momento la decisión adoptada en su día por Lamine Yamal, como hizo su abuela Fátima, que llegó a España sola en los años noventa para comenzar una nueva aventura y sacar adelante a sus cinco hijos. «Este niño no es de Marruecos, nació aquí y se educó aquí», señaló cuando desde la Federación de Marruecos, su presidente, Fouzi Lekjaa, pudo en duda la elección del barcelonista. «No conocía a ningún español que se llame Yamal», aseguró.
La primera vez de Lamine Yamal en Marruecos: «No entendía nada»
La historia particular de Lamine Yamal, sin embargo, pasa por una niñez que se desarrolló en el barrio de Rocafonda, en Mataró. «Cuando fui por primera vez no me enteraba de nada, hablaban y no me enteraba de nada, solo hablaba español. Vi lo difícil que es adaptarse a un sitio, aunque al final lo conseguí», afirmó en su día, aunque nunca ha renunciado a esos orígenes que volvió a recordarle Abdel Abqar: «Ser el producto de dos culturas te ayuda en todo, como ser humano, a la hora de conocer a otra persona sabes que tienes que ayudarle».





