Luis Carbonell, gitano, hijo de presidiario y promesa fallida: “Fermín, el cabrón, era un enano. En Linares pegó un cambio físico espectacular”

Luis Carbonell, gitano, hijo de presidiario y promesa fallida: “Fermín, el cabrón, era un enano. En Linares pegó un cambio físico espectacular”

El exjugador del Real Zaragoza, actualmente en el Barbastro, repasa su infancia, los prejuicios que sufrió por ser gitano, su paso por el Real Madrid y una carrera que terminó alejándose de las expectativas que generó

El delantero zaragozano Luis Carbonell llegó a ser considerado una de las grandes promesas de la cantera del Real Zaragoza, pasando posteriormente por el Real Madrid. Ahora, a sus 23 años, atraviesa una nueva etapa en la UD Barbastro, en Segunda Federación. Una carrera como profesional que ha estado marcada desde el principio por sus orígenes y una vida desordenada.

Carbonell, criado en el barrio Oliver, nació en 2003 y comenzó a formarse en el Real Zaragoza. Debutó con el primer equipo maño siendo todavía menor de edad y posteriormente llegó al Real Madrid. Su trayectoria, sin embargo, no siguió el camino que muchos habían imaginado. Ahora, en una entrevista en el podcast El After, de Post United, ha hablado de su infancia, de los prejuicios que sufrió por ser gitano, de su salida del Zaragoza y de algunos de sus recuerdos de cantera junto a futbolistas que terminaron llegando a lo más alto.

Luis Carbonell: «Mi padre lleva 25 años en la cárcel»

Una de las partes más personales de su relato con Post United tiene que ver con su infancia. Carbonell explica que creció sin la presencia de su padre, que lleva 25 años en prisión. «Cuando yo nací mi padre ya no está. Lleva 25 años en la cárcel y para todo niño criarse sin padre es muy complicado», cuenta el futbolista, quien se crió con sus abuelos y tíos: «Tuve la suerte de tener a mis abuelos, a mis tíos y a mi hermano mayor, que hicieron ese papel. Ellos me llevaban a jugar y, a día de hoy, son los que siguen haciendo que no pierda esa ilusión por jugar al fútbol».

En su conversación, Carbonell recuerda que pasó buena parte de su infancia recorriendo cárceles españolas para visitar a su padre. Una situación que terminó formando parte de su dia a día, aunque con el paso de los años comenzó a comprender la dimensión de lo sufrido: «Me he pegado toda la vida recorriendo cárceles en España. Cuando nazco mi padre ya estaba ahí, así que al final te acostumbras. Lo asimilas porque es algo donde tú no puedes hacer nada. Es difícil de llevar, pero uno entiende que no es su culpa, no es su vida, y tienes que seguir hacia delante».

«He sido muy juzgado por ser gitano”

La historia familiar de Carbonell no ayudó en el crecimiento como profesional de Luis Carbonell, quien destaca que siempre fue juzgado por ser gitano. «Es algo por lo que la gente te juzga mucho. La gente se cree que porque tu padre esté en la cárcel vas a seguir sus pasos o en tu familia son delincuentes”, explica el delantero, quien apostilla: «He sido muy juzgado por eso y por ser gitano».

El futbolista asegura que llegó a recibir mensajes en los que algunas personas le auguraban un futuro relacionado con la delincuencia por su etnia: «Por ser gitano, me han llegado un montón de mensajes y lees comentarios como: ‘vas a terminar robando’, ‘te espera lo mismo que a tu padre’, ‘este chico va a terminar montando un puesto en el rastro’…». Unos comentarios que han sido especialmente duros para él en ciertos momentos: «Son comentarios innecesarios, más contra un chaval de 23 años, soy un crío. Pero estoy tranquilo con lo que soy. He tenido suerte porque esas críticas nunca me han afectado. Yo las he sabido llevar mejor que mi familia”.

Su salto al Real Madrid

Mientras lidiaba con su vida personal, Carbonell progresaba como futbolista, llegando a debutar con el primer equipo del Real Zaragoza. Su talento le llevó posteriormente al Real Madrid, donde coincidió con algunos de los jóvenes futbolistas más prometedores de aquella generación.

Sin embargo, Carbonell considera que su salida del Zaragoza estuvo marcada por una decisión que todavía hoy le duele: «Mi ilusión había sido jugar en el Real Zaragoza. Me voy a Madrid porque ellos no apuestan por mí realmente». El delantero asegura que quería demostrar su nivel con el primer equipo zaragocista y que no llegó a tener la oportunidad que esperaba antes de marcharse: «El Zaragoza se ha equivocado bastante conmigo. Yo jamás les he reprochado nada porque me han dado la vida”.

«Es el club que más quiero, pero sabían de dónde venía y que necesitaba una ayuda diferente al resto”, argumenta Carbonell, quien pone sobre la mesa la necesidad de comprender que no todos los jóvenes futbolistas parten desde el mismo lugar: «Si quieres ayudar a una persona que quiere estar aquí y quiere formar parte del Real Zaragoza tienes que ayudarle y yo no me sentí ayudado”.

Florentino Pérez, Xavi Simons, Fermín…

Su llegada a la cantera del Real Madrid lo colocó en otra dimensión, al entorno del fútbol de élite. Aquello le permitió comprobar desde juveniles cómo eran algunos de los jóvenes talentos que años después se convertirían en grandes estrellas. Uno de ellos fue Xavi Simons: «Era increíble. Me acuerdo de ir a torneos y cuando terminaba se tenía que ir corriendo porque todos querían fotos con él”.

Sobre Fermín, quien ahora brilla en el Barcelona y se perdió el Mundial con España por una inoportuna lesión, recuerda: «Fermín, el cabrón, era un enano y de repente en Linares pegó un cambio físico espectacular. De pequeño, la calidad ya le sobraba”.

Pero no sólo quedó impresionado Carbonell por la presencia de algunos futbolistas, sino también por la del presidente Florentino Pérez. Entre sus recuerdos como blanco, una escena que aun recuerda con cariño: «Yo me acuerdo de estar cenando pizza en un hotel y Florentino Pérez tocándole la espalda. Es increíble el aura que desprende».

Una lesión cambió la carrera de Luis Carbonell

La trayectoria de Carbonell tampoco estuvo marcada únicamente por las decisiones deportivas. Las lesiones terminaron teniendo un peso importante en su carrera. Durante su etapa en el Ejea sufrió una grave lesión de rodilla que afectó a su cartílago. Según explicó en la entrevista, comunicó su situación al Zaragoza y posteriormente pasó meses sin recibir noticias del club ni del Ejea.

Cuando finalmente fue examinado, asegura que recibió un diagnóstico muy pesimista y que incluso se planteó la posibilidad de tramitar una invalidez. «Les dije que me parecía perfecto, pero que íbamos a gastar todas las balas que pudiéramos en recuperarme. Me dicen que sí podía jugar, que me meta al gimnasio para fortalecer y que en un mes estaría jugando, y así fue», recuerda Carbonell, quien ahora intenta volver a empezar en Barbastro.

La relación de Carbonell con el Real Zaragoza terminó el pasado verano, después de 14 años vinculado a la entidad maña. Su carrera, lejos de desaparecer, afronta ahora un nuevo capítulo en el Barbastro, donde ha vuelto a coincidir con Iván Martínez, técnico que ha jugado un papel muy importante en su carrera: “Él me hizo debutar en el primer equipo del Real Zaragoza».

Ahora, en Barbastro, Luis Carbonell trata de renacer como futbolista. En el comienzo de la temporada 26/27 ha sido titular en los cinco primeros encuentros de su equipo en Segunda Federación, sumando un gol. A los 23 años, todavía tiene fútbol por delante.

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