El central sueco se retiró a la media hora ante Bosnia con un fuerte pinchazo en el muslo derecho y su seleccionador, Graham Potter, ya ha advertido de que «no tiene buena pinta»
La historia vuelve a repetirse con Carl Starfelt. El central del Celta ha vuelto a lesionarse con la selección de Suecia y las primeras sensaciones no invitan al optimismo.
El defensor tuvo que abandonar el terreno de juego a la media hora del encuentro ante Bosnia (1-1), después de llevarse rápidamente la mano a la parte posterior del muslo derecho tras intentar alcanzar un centro.
La lesión «no tiene buena pinta»
Starfelt pidió el cambio y fue sustituido por Eric Smith. Desde el Celta ya han confirmado que se trata de «una lesión muscular», aunque el alcance exacto no podrá conocerse hasta que el futbolista sea sometido a las correspondientes pruebas médicas a su regreso a Vigo. La preocupación es manifiesta. «No tiene buena pinta y, obviamente, no jugará contra Rumanía. Es un duro golpe», reconoció Graham Potter, seleccionador sueco, después del encuentro.
El internacional se echó las manos a la cabeza nada más sentir el pinchazo y ya ha abandonado la concentración de su país para regresar a Vigo para ser evaluado por los servicios médicos del club. Si se confirma una lesión muscular de cierta entidad, podría afrontar varias semanas de baja y perderse un importante número de encuentros en un momento especialmente delicado del calendario celeste.
El recuerdo de la pasada temporada
El nuevo percance llega, además, después de un final de temporada especialmente complicado para Starfelt. El sueco ya tuvo que perderse el tramo decisivo del pasado curso por una lesión de espalda derivada de una hernia discal, un problema que le hizo perderse las últimas jornadas de Liga y los cuartos de final de la Europa League.
Su ausencia se notó especialmente en ese momento. El Celta afrontó el tramo decisivo de la campaña con menos garantías en el centro de la defensa y terminó haciendo aguas cuando más necesitaba estabilidad. La eliminación europea dejó precisamente la sensación de que el equipo de Claudio Giráldez echó de menos a uno de sus referentes defensivos.
Ahora, seis meses después, Starfelt vuelve a encontrarse con un problema físico importante cuando trataba de recuperar protagonismo. Su arranque de curso había estado condicionado por una pretemporada corta y algunas molestias, aunque había jugado ante Athletic y Getafe y también había disputado el encuentro europeo frente al Omonia.

El virus FIFA golpea de nuevo al Celta
El problema para Claudio Giráldez es que la lesión de Starfelt no llega sola. El Celta está sufriendo un inicio de temporada marcado por las continuas lesiones y el parón internacional está dejando una nueva factura.
Sebastián Cáceres también tuvo que abandonar antes de tiempo la concentración de Uruguay por unas molestias en el pubis. En su caso, las primeras informaciones del club apuntan a que no se trata de un problema de gravedad y el central ya trabaja de manera individual con la intención de reincorporarse cuanto antes.

También está entre algodones Ionut Radu, que no participó con Rumanía por unas molestias en el hombro derecho. El guardameta arrastraba ese problema desde semanas atrás y el cuerpo técnico de su selección optó por no arriesgar.
A ellos se suman bajas de mayor duración. Miguel Román estará entre cuatro y seis semanas fuera después de someterse a una artroscopia en la rodilla derecha, mientras que Jones El-Abdellaoui afronta un periodo similar tras pasar por el quirófano por un problema en la rodilla izquierda.
Iago Aspas, por su parte, encara la recta final de su recuperación de la lesión muscular sufrida ante el Málaga.
Un calendario que no permite tropiezos
La probable baja de Starfelt supone un golpe especialmente inoportuno porque el Celta afronta ahora un calendario cargado de compromisos. El conjunto vigués tendrá que disputar nueve partidos en apenas 20 días entre Liga y competición europea, además del debut en la Copa del Rey previsto para finales de octubre.
La enfermería celeste se ha llenado justo cuando ha aumentado la exigencia y la situación de Starfelt preocupa especialmente por sus antecedentes.
Las pruebas médicas determinarán si el susto se queda en una lesión muscular de menor alcance o si, como apuntan las primeras sensaciones, el Celta tendrá que afrontar otro largo periodo sin el internacional sueco. De momento, las palabras de Potter dejan poco espacio para el optimismo.





