El navarro mantiene una estrecha relación con su lugar de nacimiento, muy ligado al Camino de Santiago y junto al río Arga
Miguel Induráin es para la inmensa mayoría de aficionados al ciclismo en España el mejor de esta disciplina que ha dado nuestro país. Incluso muchos lo sitúan entre los mejores deportistas españoles de la historia. Uno de los secretos del navarro siempre ha sido su sencillez, la misma que tiene su pueblo natal, Villava, aunque al igual que esta localidad, Induráin también escondía una gran majestuosidad.
Ubicada a tan solo cuatro kilómetros del centro de Pamplona, Villava se caracteriza por estar muy vinculada al agua, concretamente al río. Con alrededor de 10.000 habitantes, tiene muchos caminos junto al agua y un parque fluvial cercano. El cinco veces vencedor del Tour de Francia encuentra allí su refugio para desconectar y estar en paz.
Fue en Villava donde Miguel Induráin arrancó su pasión por la bicicleta. Las carreteras y calles de esta villa navarra fueron recorridas por un joven niño sin saber que luego rodaría por carreteras de todo el mundo y sería uno de los grandes ciclistas de la historia. Décadas después, todavía sale a rodar por unos parajes llenos de naturaleza y con un toque medieval.
«Aquí me conozco todas las carreteras. Me gusta ir por los sitios a los que iba antes», llegó a decir Induráin en 2017 en una entrevista con el Diario de Navarra. Pero su relación con Villava va más allá, porque cuando ve alguna prueba ciclista por allí, es un habitante más, sin que casi nadie le moleste. «Cuando estoy en la carretera viendo la prueba, la mayoría de ellos ni se dan cuenta de dónde estoy, porque voy como cualquier aficionado», apuntaba.

Para los ciclistas que pasean y entrenan por allí, es un privilegio encontrarse con Miguel Induráin en el camino, aunque el oro olímpico en Atlanta y campeón de dos Giros de Italia asume que ya no puede ir tan deprisa. «Esta gente va muy rápido», recuerda.
Desde luego, Villava tampoco olvida a su vecino más ilustre. Allí se puede ver una escultura en honor al cinco veces campeón del Tour.
Localizada junto al río Arga, está ligada a varios de los cursos fluviales que cruzan Navarra, destacando también el puente de la Trinidad.

Con origen medieval, pasa por encima del río Ulzama, afluente del Arga, y es frecuentado por peregrinos que realizan el Camino de Santiago, puesto que la zona tiene historia jacobea. Además, está cerca el Camino Baztanés, ruta emblemática del Camino. En las inmediaciones del puente de la Trinidad se sitúa un albergue destinado a los peregrinos.
Es por eso que el pueblo está lleno de vida. A sus casi 10.000 habitantes se le suman peregrinos y turistas, todos disfrutando de un paisaje natural y propicio para ir en bicicleta, tal y como hace Miguel Induráin.





