Lamine Yamal, 19 años: «Si tuviera un hijo, podría cuidar de él»

Lamine Yamal, 19 años: «Si tuviera un hijo, podría cuidar de él»

El delantero del FC Barcelona repasa su infancia, los sacrificios de sus padres y cómo ha cambiado su vida desde que se convirtió en una de las grandes estrellas del fútbol mundial

Lamine Yamal apenas tiene 19 años, pero su vida poco tiene que ver ya con la de cualquier joven de su edad. Consagrado ya como la gran figura del FC Barcelona y de la selección española, el futbolista ha alcanzado una estabilidad económica que le permite mirar la vida de una manera completamente distinta, dejando atrás algunos de los miedos que marcaron su infancia.

En una extensa entrevista concedida al diario The Guardian, el crack azulgrana ha hablado de su pasado, de sus progenitores y hasta de la posibilidad de ser padre.

Una infancia marcada por las dificultades

Lamine no olvida de dónde viene. Su padre, Mounir Nasraoui, es de origen marroquí, mientras que su madre, Sheila Ebana, procede de Guinea Ecuatorial. El jugador creció en el barrio barcelonés de Rocafonda, en Mataró, un entorno que también contribuyó a forjar su personalidad y su manera de entender la vida.

El futbolista reconoce que mantiene una relación muy reservada con su intimidad y que son muy pocas las personas que conocen realmente cómo es lejos de los focos. «Crecí en un barrio donde, cuanto menos sepa la gente de ti, más feliz eres y más tranquila es tu vida».

Esa forma de protegerse se mantiene pese a la enorme exposición que soporta desde que irrumpió en la élite. «Solo mi círculo más íntimo sabe lo que pienso, cómo soy. La gente no tiene ni idea. Ni la más mínima idea».

Lamine tiene una relación desde el pasado verano con la joven toledana Inés García, un romance que ambos quisieron hacer público desde el primer momento sin importarles compartir su historia con el mundo. Sobre el terreno de juego, su visión es muy parecida. Yamal disfruta de esa presión y de la energía que recibe cada vez que juega. «Nunca me quedo en casa dándole vueltas a la cabeza».

El sacrificio de sus padres que nunca olvida

Detrás del futbolista que hoy puede disfrutar de una vida acomodada existe una historia familiar que tiene muy presente. Yamal recuerda especialmente los esfuerzos realizados por sus padres para que pudiera seguir jugando al fútbol cuando todavía era un niño. «He sufrido y luchado junto a ellos, hemos pasado por malos momentos y, ahora que disfrutamos de la vida, tengo que seguir adelante».

El internacional español también explicó de manera especialmente gráfica cómo era aquella etapa y qué significaban para él las dificultades económicas que atravesó su familia. «Vi a mi madre luchar para que yo pudiera jugar al fútbol. Vi a mi padre recorrer las calles recogiendo chatarra para que yo pudiera comer. Eso sí es miedo».

Precisamente ahí aparece una de las reflexiones más llamativas de toda la entrevista. Con solo 19 años, Yamal considera que su situación actual le permite afrontar de otra manera aquello que más le preocupaba cuando era pequeño. «Ahora, si tuviera un hijo, podría cuidar de él. Si mi madre o mi padre necesitan algo, puedo ayudarles. Ya no tengo ese miedo, y ese es el único miedo que podría tener en la vida».

El fútbol ocupa un lugar distinto en su vida

La fama y el éxito no han cambiado, según explica, la importancia que concede al fútbol dentro del conjunto de su vida. Aunque reconoce que disfruta de la presión competitiva, considera que existe una diferencia enorme entre el deporte y todo lo demás. «Sé que el fútbol representa el 0,000001 % de la vida».

Su relación con el juego tampoco está basada exclusivamente en las estadísticas o en los reconocimientos individuales. «No juego por dinero, juego porque me encanta. Los jugadores obsesionados con los goles o las asistencias no disfrutan. Yo juego para divertirme».

Su estilo, además, es consecuencia de la combinación entre la formación recibida en La Masía y las experiencias acumuladas en la calle. «El Barcelona me dio control, comprensión del juego e inteligencia táctica. En el parque no hay táctica: vas a por el rival y luego retrocedes. Yo tengo eso». En este sentido, Yamal resume así la mezcla de ambas escuelas. «Si no viniera de donde vengo y no hubiera pasado por La Masía, no habría salido así».

La fama, Messi y una fotografía que cambió su historia

El joven atacante también habló de la famosa fotografía en la que aparece de bebé junto a Lionel Messi. Yamal explicó que pidió a su padre que esperara antes de hacer pública aquella imagen porque quería construir su propia identidad y no quedar definido desde el principio por su comparación con el astro argentino. «Cuando sea Lamine, haz lo que quieras».

Después de la final del Mundial, además, tuvo la oportunidad de acercarse a Messi y agradecerle todo lo que ha aportado al fútbol. «Le di las gracias por todo lo que le ha dado al fútbol. No hago cosas para quedar bien en la foto. Eso me salió de dentro».

Ahora, en la cúspide de su una carrera que todavía no ha hecho más que comenzar, Yamal reconoce también lo que siente cuando salta al terreno de juego y percibe toda la expectación que genera. «Es como si algo en tu interior te hiciera sentir más poderoso que nadie. Espero que eso perdure hasta el día en que me retire. Sientes una oleada de energía a tu alrededor y te sientes como Superman, como Spiderman. Te sientes espectacular», finaliza.

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