La madre del Campeón del Mundo con España y de la Champions con el PSG, candidato al Balón de Oro, explica los orígenes del futbolista y los sacrificios que tuvo que hacer para mantener a sus tres hijos
Hay una imagen que explica mucho mejor a Fabián Ruiz que cualquiera de su títulos. El flamante campeón de la Champions con el PSG por segundo año consecutivo y del Mundial con la Selección Española es el fruto del sacrificio y el esfuerzo de una madre. Es la historia de un niño que se dormía en el coche, esperando, mientras una madre trabajaba.
Mucho antes de que Fabián Ruiz se convirtiera en uno de los centrocampistas más reconocidos del fútbol europeo y Mundial; antes de que comenzara a destacar con el Betis y el Nápoles se fijara en él. Incluso antes de que arribara al PSG o llegaran las Champions, la Eurocopa con España y el Mundial del pasado verano. Mucho antes de todo eso hubo un niño con la ilusión y el sueño de convertirse en profesional, y una madre sin demasiados recursos que hizo todo lo que estaba en su mano para tratar de que hijo lo consiguiera. La historia de Fabián Ruiz es la historia de Chari Peña, su madre. Una mujer que se levantaba temprano para sacar adelante a sus tres hijos y que encontró en el Betis una forma de que su hijo pudiera seguir persiguiendo su sueño.
Hoy Fabián está en las quinielas por el Balón de Oro. Pero mucho antes de todo eso, su historia empezó de la mano de la de su madre, Chari. Unos orígenes, un inicio, que merece la pena recordar en estos momentos. Y es que eso, quizá, explica también con la humildad que el propio Fabián Ruiz defiende su candidatura al Balón de Oro, mientras que otras grandes estrellas lo hacen con mucha más osadía y prepotencia.
Cuando la madre de Fabián «no tenía dinero para llegar a fin de mes»
Cuando los padres de Fabián se separaron, el ahora futbolista apenas tenía 12 años. Era un niño con muchas ilusiones y su madre se quedó al frente de la familia con tres hijos y una situación económica complicada. El propio Fabián lo ha contado años después sin pelos en la lengua: «Mi madre tuvo que sacarnos adelante sola a mis hermanos y a mí. No sé cuánto ganaba, pero no mucho. Y con una casa, tres hijos, los estudios, llevarme a mí a entrenar al Betis… No fue fácil, lo pasamos mal económicamente».
Pero Chari no estaba dispuesta a que las dificultades económicas acabaran con el sueño de su hijo. Así lo explicaba ella misma. El Betis había incorporado a Fabián a sus categorías inferiores y el club terminó ofreciéndole trabajo. «El Betis me ofreció trabajo en la lavandería o limpiando el vestuario», recordó Chari. Su jornada comenzaba a las siete de la mañana. Después llegaba la segunda parte de aquel día interminable: llevar a Fabián a entrenar.
Su jornada empezaba a las siete; a las cuatro de la tarde «llevaba a Fabián a entrenar»
«Empezaba a las siete, a las cuatro le llevaba a entrenar», rememora la madre del hoy campeón del mundo. Y cuando su hijo salía al campo, ella no se marchaba: «Salía a verlo».
En aquella época no había hoteles, representantes, coches de lujo ni comodidades. Había una madre trabajando y un niño esperando su oportunidad. De hecho, Fabián la acompañaba desde primera hora, esperando dormido hasta que llegaba el momento de su entrenamiento. El propio jugador ha recordado que se quedaba en el coche hasta que tenía que entrenar. «Mi madre tuvo que sacarnos adelante sola», ha explicado Fabián en alguna ocasión.
Chari Peña trabajaba prácticamente todos los días para que a sus hijos no les faltara nada. Sus hermanos Alejandro y Yamila también han sido testigos de aquella etapa y de la importancia que tuvo su madre en la familia. La ayuda de una tía fue igualmente fundamental. «Afortunadamente tuvimos la ayuda de mi tía, que tampoco estaba muy bien económicamente, pero nos dio un gran apoyo, sobre todo a mi madre. Por fortuna, nos ha llegado la recompensa con el fútbol», recordó Fabián.

Fabián se avergonzaba de que su madre limpiara los vestuarios
Durante su adolescencia, Fabián sentía cierta vergüenza. Su madre limpiaba los vestuarios del Betis y él se cambiaba allí con sus compañeros. «Al principio me daba un poco de vergüenza porque ella limpiaba los vestuarios del Betis y yo me cambiaba allí», reconoció años después.
Era un niño. Y no resulta difícil entender que aquella situación pudiera incomodarle: «Después fue todo lo contrario. Sentía orgullo de ver a mi madre trabajando allí y haciendo todo lo posible por nosotros».
El día que Fabián pudo devolverle todo a su madre
El salto al fútbol profesional cambió la historia de Fabián Ruiz y de su madre. Primero fue el Betis, precia cesión por el Elche, donde se hizo un hombre. Después llegó el Nápoles, que pagó 30 millones de euros por su fichaje en 2018. Y Fabián tenía algo muy claro. Su primera gran recompensa no iba a ser para él; iba a ser para su madre. «Lo primero que hice fue quitarla de trabajar por todo el esfuerzo que hizo por mí», explicó el campeón del mundo: «Tuve la suerte de poder permitirme sacarla de trabajar y tirar yo de mi familia, y sin ninguna duda lo hice».
La humildad de Fabián Ruiz
Si por algo se ha caracterizado siempre Fabián Ruiz a lo largo de su carrera como profesional es por haber obrado con muchísima humildad, algo que se explica en sus orígenes: «A mi familia nunca le va a faltar nada. Somos una familia humilde, llana, del pueblo». Ese origen sigue presente aunque su vida haya cambiado por completo. Ahora Fabián vive en París, juega en el PSG y ha ganado prácticamente todo lo que un futbolista puede ganar, pero en su cabeza sigue siendo el Fabián Ruiz de Los Palacios, quien se crió gracias al cariño y el esfuerzo de su madre.
La polémica de RTVE volvió a poner a Chari en el foco
Los orígenes de Fabián, precisamente, volvieron a poner al futbolista y su madre, Chari Peña, en el foco el pasado verano. RTVE emitió el documental ‘Denominación de origen’, dedicado a los orígenes de los internacionales españoles durante el Mundial. Chari Peña aparecía hablando de su hijo. Y sus declaraciones fueron subtituladas.
El episodio provocó una enorme reacción y obligó al presidente de RTVE, José Pablo López, a pedir disculpas públicamente a Chari y a los andaluces. López reconoció que había sido «un gran error». Fabián tampoco se quedó callado. «Si alguien en la entrevista no me entiende podéis poner subtítulos por mi acento andaluz. Lo podéis hacer», dijo el futbolista, tirando de mucha ironía.





