El asturiano está sufriendo otro de sus peores fines de semana en la Fórmula 1. Y ya lo que le queda es tirar de ironía para aguantar lo que resta de temporada
Fernando Alonso no puede más, está cansado ya de nadar a contracorriente. Porque por más que lo intente, sabe que no llegará a la orilla. Y la recta final de la temporada, que podría ser su última en la Fórmula 1, se le empieza a hacer bola.
El asturiano ha vuelto a caer en la Q1 una cita más por un problema de motor y ya ha optado por tirar de ironía para no explotar ante los medios de comunicación.
Pese a que el ovetense ya sabía que saldría último o penúltimo en la carrera del sábado en Bakú por la penalización tras cambios en el motor, ha vivido este viernes el enésimo fallo de su monoplaza este año. Logró batir en la Clasificación a los tres únicos coches con los que puede luchar, el de su compañero y a los Cadillac, pero pasó siguiente: «Apreté al entrar en la curva 15 y se me bloquearon las ruedas, así que fue un error del piloto y, por eso, no estamos en la pole».
Sin duda alguna, un mensaje indirecto para dejar claro que su coche no le permitió disfrutar como a él le gustaría. Cuestionado por su objetivo este fin de semana, Alonso ha sido realista: «Intentar terminar la carrera sin cometer errores como los de hoy y sin estrellar el coche. No nos jugamos muchas posiciones importantes, así que es fundamental mantener el coche en buen estado de cara al triplete. Ahora hay tres carreras (después de este sábado, el siguiente domingo en Sepang y el siguiente en Singapur), así que tenemos que cuidar las piezas de serie y cosas por el estilo».
Sobre los cambios recibidos, el bicampeón del mundo hace este análisis: «Hoy estoy mucho más contento que ayer con el coche. Hemos hecho muchos cambios en la puesta a punto durante la noche y me he sentido mucho más seguro en la FP3 y en la clasificación. He podido exprimir el coche y los tiempos salían con más facilidad; creo que hoy estábamos a 2,5 segundos de los primeros».
Cabe recordar que, aunque ha vuelto a caer a las primeras de cambio, en la FP3, Alonso había estado a 2.5 del líder, aunque con el error en Q1, terminó a 2.9s este viernes.
«A pesar de las desventajas que tenemos en las rectas, creo que hemos dado un paso adelante en las curvas con respecto a ayer. Aún queda un largo camino por recorrer; tenemos que seguir mejorando en ambos aspectos, el chasis y el motor, e intentar mejorar», ha subrayado el asturiano para intentar animar a su equipo.
Durante la sesión del jueves, Fernando Alonso sufrió una fuga de aceite que le dejó fuera en gran parte de la FP2, pero no sabe a ciencia cierta si arreglaron o cambiaron el motor a última hora: «Creo que lo estamos utilizando».
Por otro lado y comparando ambos motores, el piloto español quiso dejar clara una cosa: «No, tiene las mismas especificaciones, así que ofrece el mismo rendimiento, pero, obviamente, tuvimos que aceptar algunas sanciones para terminar la temporada. Aún no sé si tendremos que asumir más o no, pero de vez en cuando tenemos que aprovechar los fines de semana en los que somos menos competitivos. Ya entonces sabíamos que era uno de esos circuitos en los que había que penalizar para intentar conseguir algunas piezas más nuevas para Malasia y Singapur, donde tenemos más esperanzas».

Respecto al viento, Alonso cree que fue clave en su problema: «Me salí de la pista; creo que al frenar con viento de cola; a veces te da una ráfaga de viento y el coche no se detiene, sigues avanzando y no hay frenada; en algunas curvas sí que ayuda porque tienes el viento de frente. Típico de Bakú; no creo que sea un Bakú diferente al de cualquier otro año».
Por último, ha vaticinado una carrera espectacular desde el punto de vista del aficionado: «Mañana va a ser lo mismo, así que tenemos que pensar en cómo preparar mejor Bakú. Es un lugar increíble, con esas largas rectas; creo que mañana habrá muchos adelantamientos. Solo tenemos que asegurarnos de que esté limpio cada día».
Así queda la parrilla de salida del Gran Premio de Azerbaiyán
De nuevo, los Aston Martin serán, salvo novedad de última hora, los que ocupen las dos últimas posiciones en la parrilla de salida, aunque esta vez porque ambos pilotos han recibido modificaciones en su motor. Aunque de no haberlas recibido tampoco hubiese cambiado mucho la historia.
La gran sorpresa de la jornada de mañana será ver de nuevo a Antonelli tan atrás. El líder del Mundial de F1 saldrá desde la 16ª plaza al romper su vehículo en la Q1. Aunque viendo como se las gasta el joven italiano es mejor no descartarle para una nueva victoria.






