Lamine Yamal ha hablado sin filtros sobre el racismo que ha sufrido durante su carrera. El futbolista del Barcelona recuerda algunos episodios vividos en los estadios y explica cómo afronta los insultos: «Soy negro, no soy de ningún color», afirma en ‘Universo Valdano’
Lamine Yamal ha decidido hablar abiertamente de una realidad que le ha acompañado desde sus primeros pasos en el fútbol profesional: el racismo. El extremo del Barcelona será el protagonista de una nueva entrega de ‘Universo Valdano’, que se emitirá este viernes en Movistar Plus+, y en ella aborda algunas de las experiencias relacionadas con el racismo que ha vivido dentro y fuera de los terrenos de juego.
La conversación con Jorge Valdano deja varias reflexiones del internacional español sobre los insultos, las miradas y determinados comportamientos que, según explica, también pueden esconder actitudes racistas aunque quienes los protagonizan no sean conscientes de ello.
«Sí, mil veces he sentido racismo»
La respuesta de Lamine es clara y redonda cuando Valdano le pregunta si ha sentido el racismo de manera directa durante su carrera. «Sí, mil veces», responde el jugador azulgrana.
Sin embargo, el futbolista va más allá de los insultos explícitos. Lamine considera que algunas situaciones son más difíciles de identificar porque se producen de manera indirecta. «Yo creo que la gente indirectamente es racista contigo, pero a lo mejor no se dan cuenta. Hay muchos comentarios, muchas veces, muchas miradas que son racistas y no se dan cuenta». Una reflexión con la que el delantero pone el foco no solo en los episodios evidentes, sino también en aquellos comportamientos cotidianos que, desde su experiencia, pueden resultar igualmente ofensivos.
Durante la entrevista, Lamine también recuerda algunos episodios concretos vividos en los estadios. Entre ellos, hace referencia a un vídeo grabado en el Santiago Bernabéu en el que recibió insultos racistas.
El futbolista explica que una misma palabra puede tener un significado diferente dependiendo de la intención con la que se utilice. En su caso, asegura que no es el término en sí lo que necesariamente le afecta, sino el propósito de utilizarlo para intentar ofenderle. «Que esa persona me llame negro no me va a molestar en nada». Y añade una frase que resume su reflexión: «Soy negro, no soy de ningún color». Lamine distingue así entre la utilización de una palabra para describirle y el uso de esa misma expresión como insulto.
No quiere que los insultos condicionen su fútbol
El extremo del Barcelona también explica cómo intenta gestionar estas situaciones cuando se producen durante un partido. Para Lamine, permitir que un aficionado consiga cambiar su comportamiento sobre el césped supondría darle una importancia que no quiere concederle.
El futbolista apuesta por no dejar que los insultos interfieran en su rendimiento y mantener el foco en aquello que sucede sobre el terreno de juego.





