El de Pinto ha hablado alto y claro en su última entrevista concedida sobre el triunfo del ciclista balear en la última edición de la ronda española
Todo un maestro de los pedales y con tres Vuelta a España en su palmarés, Alberto Contador, ha expresado su felicidad máxima por el éxito alcanzado por Enric Mas en esta última edición de la ronda española.
Y eso que el ciclista de Movistar le ha quitado el cartel de ser el último ganador español en la Vuelta. Pero se alegra aún más porque el ciclista balear se formó en el equipo de cantera del exciclista de Pinto.
Así, en una entrevista concedida al periódico El Mundo, Contador ha analizado lo conseguido por el isleño todos estos años atrás: «Enric es un corredor con mucho talento, como ha ratificado en esta Vuelta. Él, como otros, ha tenido que cargar con el peso de tomar el relevo de nuestra generación, que ganaba en las grandes rondas, en los Mundiales y en las clásicas, salvo en la París-Roubaix. Todo eso ha sido muy complicado».
En su día, le llegó a elegir como su heredero: «Después de mi retirada, él ganó una etapa en la Vuelta, con final en el alto del Collado de la Gallina, y terminó segundo en la clasificación general. Ganar es muy difícil y Enric, además, ha tenido que competir en unos años en los que todo ha quedado bloqueado por la presencia de Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard».
En este sentido, ha respondido sobre las críticas que ha recibido siempre Mas por no arriesgar: «No es cuestión de conformarse con ser segundo, sino de tener piernas. Si no estás bien no puedes arrancar. En esta Vuelta, Enric tuvo piernas y brilló».
Ante estas voces, Contador se alegra que Enric les haya callado la boca. «Sí, en algunos momentos se ha sido injusto con él. En el deporte no siempre se cumplen las expectativas. Se puede criticar, que es lo normal, pero lo que no se puede es faltar al respeto. Eso ha pasado en ocasiones. Ahora Enric ha demostrado que es un campeón, que ha sabido ganar cuando más se le cuestionaba. Lo suyo tiene mucho mérito, sobre todo cuando venía de un Giro de Italia en el que no le salió nada. Afortunadamente, el deporte no son matemáticas y hay situaciones que no tienen explicación».
Alberto Contador y su descubrimiento en 2013
«Conozco a Enric desde 2013, cuando llegó al equipo de mi Fundación, donde estuvo tres años. Cuando yo corría en el Tinkoff, en 2014, le invitamos a una concentración del equipo y un entrenamiento en el ascenso al Gavia, yo dejé descolgados a todos mis compañeros… A todos menos a él. Enric iba tan fuerte que yo temía que me superara. Como había mucha gente viéndonos, yo me dediqué a hablar con él, disimulando», ha confesado Alberto sobre su relación con Mas.
Y entre los capítulos que ha vivido con él, no se le olvidará el de su despedida en El Angliru, en la penúltima etapa de la Vuelta de 2017, donde Enric le ayudó como nadie: «Aquella fue mi última victoria. Llegué al comienzo de El Angliru escapado, junto a Enric y Marc Soler, que eran un chavales, con 22 y 23 años. En las primeras rampas, Enric me ayudó para mantener la distancia con el pelotón. Desde su equipo le decían que no relevara, pero él no les escuchó y se sacrificó por mí. Gané con su ayuda. Aquello fue muy emotivo».

Y, ahora que lo ve triunfar a lo grande, no puede evitar echar la vista atrás y que se le meta algo en el ojo: «Es un triunfo muy especial. Me alegro muchísimo por él, se lo merece. Todo esto me emociona». Eso sí, el de Pinto también se ha acordado de Mikel Landa, quien ganó la penúltima etapa: «Me alegré mchísimo por él, de alguna forma me recordó a mi despedida en El Angliru. Fue una victoria muy valiosa en lo deportivo, pero, sobre todo, en lo emocional».





