Denuncia a su equipo por no renovarla tras quedarse embarazada: «Tuve muchos ataques de ansiedad»

Denuncia a su equipo por no renovarla tras quedarse embarazada: «Tuve muchos ataques de ansiedad»

La waterpolista Maica García, campeona olímpica y del Mundo, ha decidido llevar al Club Natació Sabadell tras su controvertida salida de la entidad con motivo de su maternidad

Maica García ha decidido llevar al Club Natació Sabadell a los tribunales después de una salida que ha terminado convirtiéndose en uno de los casos más controvertidos del deporte español en relación con la maternidad. La campeona olímpica y mundial ha denunciado públicamente la situación vivida tras regresar de su baja por maternidad y asegura que la decisión del club le provocó un enorme impacto emocional: «Tuve muchos ataques de ansiedad».

La waterpolista, que acaba de iniciar una nueva etapa en el CN Sant Andreu, considera que el Sabadell no respetó la normativa que protege a las deportistas profesionales que son madres. Su interpretación es que su contrato debía haberse prorrogado automáticamente hasta 2027 y, por ello, ha decidido emprender acciones legales.

El caso tiene además una enorme carga simbólica. Maica García llegó al Sabadell cuando tenía apenas cuatro años y ha pasado más de tres décadas vinculada a la entidad. Durante 18 temporadas formó parte del primer equipo y se convirtió en una de las grandes referentes de la historia del waterpolo español.

Maica García sostiene que su contrato debía continuar hasta 2027

El conflicto gira alrededor del artículo 6 bis del Real Decreto 1006/1985, modificado para reforzar la protección de las deportistas profesionales durante el embarazo y la maternidad.

Según la interpretación defendida por García, al encontrarse en el último año de contrato cuando comunicó su embarazo, su vínculo con el Sabadell debía quedar prorrogado automáticamente durante una temporada más.

La jugadora comunicó su embarazo en enero de 2026 y fue madre de su hija Olivia el 25 de septiembre de 2025. Después del periodo correspondiente de recuperación, regresó a los entrenamientos con la intención de continuar con su carrera deportiva. Sin embargo, el club le comunicó que no contaba con ella para la siguiente temporada.

García ha explicado que le costó asimilar lo ocurrido y que durante todo el proceso esperaba que el Sabadell terminara rectificando. «Tuve muchos ataques de ansiedad», reconoció la waterpolista al explicar cómo vivió aquellos meses.

La campeona olímpica considera especialmente doloroso el desenlace después de tantos años defendiendo el mismo escudo y entiende que su caso puede convertirse en un precedente para otras deportistas que decidan ser madres durante sus carreras.

El Sabadell niega que su salida tenga que ver con la maternidad

El Club Natació Sabadell, sin embargo, mantiene una versión muy diferente. La entidad ha rechazado que la salida de Maica García esté relacionada con su maternidad y sostiene que la decisión respondió exclusivamente a criterios técnicos y deportivos dentro de la planificación del nuevo proyecto.

El club también defiende que respetó los derechos de la jugadora durante su embarazo y su posterior regreso a la actividad. Según la versión ofrecida por la entidad, su contrato ya se habría prolongado durante un año para garantizar precisamente esa protección.

Además, el Sabadell asegura que ofreció a García una posición no competitiva dentro de la estructura del club, una propuesta que la jugadora habría rechazado. La disputa queda así planteada en dos frentes: mientras Maica García entiende que la normativa obligaba a mantener su contrato como deportista, el Sabadell defiende que actuó conforme a la legislación y que su decisión estuvo relacionada exclusivamente con el proyecto deportivo.

32 años en el Sabadell y un palmarés histórico

Más allá del conflicto contractual, la salida supone el final de una etapa extraordinariamente larga. Maica García llegó al Sabadell en 1994 y permaneció vinculada al club durante 32 años. En el primer equipo acumuló 18 temporadas y construyó un palmarés que la convirtió en una de las grandes figuras de la historia del waterpolo femenino español.

Con el conjunto catalán conquistó siete Ligas de Campeones, 17 Ligas, 15 Copas de la Reina, cinco Supercopas de Europa y 13 Supercopas de España.

Su trayectoria con la selección española tampoco admite demasiada discusión. García fue campeona olímpica en París 2024, campeona del mundo en Barcelona 2013 y tres veces campeona de Europa. También fue reconocida como mejor jugadora de Europa en 2014. Ahora, toda esa historia queda inevitablemente marcada por la manera en la que se ha producido su salida.

Una nueva etapa en el Sant Andreu

Pese al golpe, Maica García no tiene intención de poner punto final a su carrera. La waterpolista ha firmado por el CN Sant Andreu para continuar compitiendo al máximo nivel y trabaja con un objetivo muy concreto: recuperar su mejor versión y volver a tener opciones de estar con la selección española. Su gran reto pasa por llegar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

Lo hará además después de convertirse en madre, con su hija Olivia como parte de esta nueva etapa de su vida. «Es un objetivo personal, conseguir una versión mía mucho mejorada y luchar por volver a entrar en las listas lo antes posible», explicó.

Scroll al inicio