El seleccionador español recuerda el triunfo en el mundial 2006, del que mañana jueves, 3 de septiembre, se cumplen 20 años
Este jueves se cumplen 20 años del gran salto del baloncesto español. El combinado que lideraba el aún joven Pau Gasol y que formaban un grupo de jugadores que ya son historia de España se proclamaba campeón del mundo en Japón, barriendo en la final a Grecia.
A las órdenes de Pepu Hernández, los Gasol, Calderón, Navarro, Reyes y compañía dieron la primera alegría de las muchas que llegarían en los años siguientes, con otro Mundial, cuatro títulos europeos, tres medallas olímpicas, dos de ellas de plata…
Con motivo del 20 aniversario, algunos de los principales protagonistas de aquella hazaña rememoran todo lo vivido en Saitama, donde rompieron todos los pronósticos y desbloquearon un techo que España tenía históricamente en las finales de los campeonatos.
Aquella final la ganaron muy tocados. La semifinal ante Argentina, que se decidió por un punto y con un triple fallado por los argentinos en el último momento, se había cobrado la baja de Pau Gasol y había dejado tocados a otros jugadores importantes.
Así lo recuerda un Pepu Hernández que había perdido a su padre la noche antes de la final. “El día de antes de la final entrené sólo con 9 jugadores y caminando”, asegura el madrileño a EFE, y recuerda que no sólo Pau era baja, sino que Juan Carlos Navarro y José Calderón estaban con molestias.
La lesión de Pau Gasol hundió al vestuario
“Me sorprendió mucho que, tras ganar la semifinal ante Argentina, el equipo no estaba del todo contento en el vestuario. Estaban muchos tristes, algunos llorando, porque no un jugador muy importante, sino su amigo Pau, se iba a perder el partido tan divertido de la final”, añade Pepu, que ni él mismo se esperaba el espectáculo que sus jugadores dieron ante un rival que venía de ganar a la poderosa Estados Unidos.
El 70-47 con el que acabó el partido se puede calificar de corto, ya que España se relajó algo al final. Pero fue muy superior. “Sabíamos que estábamos haciendo un buen baloncesto, pero había que demostrarlo. En la final ante Grecia, Pau Gasol y yo nos mirábamos y decíamos: ‘Cómo estamos defendiendo’”, indica Pepu Hernández, que supo valorar lo que habían hecho. “Lo disfruté al máximo porque hubo una importancia del baloncesto a nivel nacional muy significativa”, añade.
Una hazaña que pudo valorar cuando regresó a España y se encontró con un recibimiento que recuerda mucho al vivido este verano cuando se ganó el Mundial de fútbol. “Tampoco lo teníamos muy claro, cuántos y cómo nos estaban siguiendo en toda España, pero luego nos quedó claro que muchísima gente. Fuimos conscientes quizás días y meses posteriores al campeonato porque hubo una afluencia tremenda, no sólo de aficionados, sino de jugadores y jugadoras que querían acercarse al baloncesto”, asegura.
Pau Gasol: «Fue una etapa muy bonita para el deporte español»
Si Pepu era el alma de ese equipo, la estrella era un Pau Gasol que se perdió aquella final, pero que cuya ausencia no se notó. «Fue un momento muy especial, nos llegó en ese momento de madurez como grupo que fue diferencial», señala en Radio Marca, donde recuerda aquellos años en los que España lo ganaba todo.
«Fue una etapa muy bonita para el baloncesto y el deporte español. Entre todos nos contagiamos un poco: estaba Fernando Alonso, Rafa Nadal… Hubo cosas que pusieron a España como un referente a nivel deportivo. Y nos hemos consolidado», recuerda el de Sant Boi.
Berni Rodríguez y la anécdota de la bandana
Uno de los que más pudo disfrutar aquello, tal vez porque faltó de muchos de los títulos posteriores, fue el malagueño Berni Rodríguez. El que fuera capitán de Unicaja admite que la amistad del grupo que se formó fue clave para que funcionara tan bien.
“No nos engañemos, teníamos un equipo buenísimo, mucho talento, diferentes físicos… pero la gran clave era ese hermanamiento, esa amistad entre nosotros. El grupo que teníamos era increíble, no sé si hemos tenido una selección de ese nivel nunca más”, comenta el andaluz, quien tiene muy buenos recuerdos de ese 3 de septiembre ante Grecia. “Teníamos la oportunidad de hacer algo histórico y la jugamos con una motivación extra por nuestro amigo Pau (Gasol). La verdad es que fue una pasada, les pasamos por encima”, sentencia.

Rodríguez comenta una anécdota sobre el final del partido que delata la fiesta que se montó. “Yo estaba jugando en la parte final del partido y fíjate que un jugador siempre quiere estar en el campo jugando, pues ha sido el único partido en mi vida que quería salirme, no quería quedarme sin bandana”, señala en referencia a las bandanas que se pusieron todos los jugadores al final para celebrar el triunfo. Una imagen con la que pasaron a la historia.
“La gente de la organización se reía de nosotros porque la llevábamos del revés, no entendíamos los caracteres que ponía. Eran palabras tipo ‘fuerza’, ‘espíritu’, ‘trabajo’”, recuerda Berni Rodríguez, para el que fue uno de los mejores momentos de su carrera deportiva. “Quizás esa final marca mucho mi carrera con la selección. Tenía una sensación muy fuerte de ‘¿qué estoy haciendo aquí? Quiero disfrutarlo’”, admite.




