Mourinho reconoce públicamente el fichaje que habría sido «la guinda» para su equipo

Mourinho reconoce públicamente el fichaje que habría sido «la guinda» para su equipo

Trece años después de su partida, el técnico portugués volvió a exponerse ante los medios como entrenador del Real Madrid con un discurso pausado y cargado de mensajes

José Mourinho vivió su primera rueda de prensa como entrenador del Real Madrid en su segunda etapa en el club. Trece años después de su última comparecencia en la sala de prensa de Valdebebas, el técnico portugués inauguró su nueva era con un discurso pausado, extenso y cargado de mensajes.

Fueron casi tres cuartos de hora de rueda de prensa, muy por encima de lo que venía siendo habitual en las comparecencias previas de sus antecesores. Le espera el Espanyol en Cornellà en su debut liguero.

Mourinho lleva dos meses al frente del equipo, pero hasta ahora había evitado las ruedas de prensa y sus intervenciones se habían limitado prácticamente a los canales oficiales del club y a una entrevista en ‘El Chiringuito’ el mismo día de su presentación. Su nueva exposición ante los periodistas sirvió para comprobar que el Mourinho de 2026 mantiene muchas de sus señas de identidad, aunque él mismo se encargó de remarcar que ha cambiado con el paso de los años.

«Estoy bien. Es el primer partido oficial de la temporada, pero ya hace más de 20 años que me pasa esto. Estoy tranquilo», aseguró. «No siento presión ni por debuts, ni por ningún partido de fútbol. Además, tengo mucha confianza en el trabajo que hemos hecho».

Mourinho ya siente suyo al Real Madrid

La primera gran declaración de la comparecencia llegó cuando fue preguntado por su relación con el Real Madrid durante los años que ha permanecido alejado del club. Mourinho reconoció que Florentino Pérez nunca perdió el contacto con él. «A cada título del Madrid tenía la llamada del presidente. Pero una llamada del presi que siempre he respondido no, no tiene nada que ver conmigo», explicó. «Me alegro de que el trabajo que he hecho aquí haya dejado cosas positivas, pero después los títulos son de los que han estado aquí: Carlo, Zidane, de los jugadores y de la gente».

Ahora, sin embargo, el contexto es muy distinto. Mourinho considera que el equipo ya es suyo, aunque entiende que todavía queda mucho camino por recorrer. «Ya es mi equipo, sea para bien o para mal», afirmó. «Si vamos al concepto del equipo perfecto, nunca lo será. Porque yo soy de esas personas que piensa que cada día es una oportunidad para mejorar. Un equipo tiene siempre espacio para mejorar. Tenemos un trayecto largo para recorrer, pero el fútbol y la competición no esperan por nosotros».

«Necesitamos ser un equipo»

Uno de los mensajes que más se repitió durante la rueda de prensa fue el del compromiso. Mourinho no quiere excepciones y dejó claro que hay aspectos que no piensa negociar con sus jugadores. «Necesitamos ser un equipo, trabajar bien, y no intentar negociar cosas que son innegociables. El compromiso no tiene modo de no estar cada minuto de cada partido», sentenció.

El portugués también habló de la frustración que aparecerá cuando comiencen las decisiones importantes. «Solo puedo empezar con once y espero que cada partido sea un momento difícil para mí. El día que uno se deje comer por la frustración y baje el nivel, las decisiones serán fáciles para mí. Yo no quiero decisiones fáciles, las quiero difíciles».

En esa misma línea llegó otro de sus mensajes más contundentes. «Hay que defender con once». Mourinho explicó que no todos tendrán que realizar exactamente el mismo trabajo, pero sí tendrán que implicarse. «Hay gente que va a tener que presionar verdaderamente y otra que tiene que cerrar espacios. Pero el concepto de gente que defiende y el de gente que espera que el balón esté recuperado, aquí no va», afirmó.

Vinicius, Mbappé y Bellingham, el gran reto

La convivencia futbolística entre Vinicius, Mbappé y Bellingham será uno de los grandes retos de Mourinho. El entrenador considera que los tres pueden jugar juntos y que su misión será encontrar el contexto adecuado. «Los mejores quieren jugar con los mejores», recordó. «Quiero que los tres se sientan seguros en el campo. Siempre me preocupa pedirles cosas que sé que hacen bien. Lo hago por el bien del equipo y tengo mucha confianza cuando jueguen los tres juntos porque son jugadores de gran calidad y no pienso que sean posiciones incompatibles».

También se refirió especialmente a Vinicius y a su renovación. «Cuando llegué y me explicaron la situación contractual, mi primera pregunta fue ‘¿Este se quiere quedar o no’? Y este se quiso quedar. Fue una cuestión de número y de sus agentes, pero él se quiere quedar», reveló. «Seguramente es uno de los mejores jugadores del mundo. Y los mejores tienen que estar aquí».

Un centro del campo sin problemas

Mourinho tampoco quiso alimentar la necesidad de nuevos fichajes en el centro del campo, aunque reconoció que Rodri Hernández habría sido «la guinda» del pastel. «No creo que tengamos un déficit. Después puedes decir que no tenemos un déficit pero habéis querido fichar a Rodri. Él sería la guinda. Es un jugador con experiencia y si lo podemos tener, vamos a mejorar», explicó.

Sin embargo, recordó que dispone de Tchouameni, Camavinga, Valverde, Bernardo Silva y Arda Güler. «No es que tengamos un problema o que tengamos que ir a por otro jugador», señaló.

También despejó cualquier duda sobre la relación entre Tchouameni y Valverde tras los problemas de la pasada temporada. «He llegado con mucha información. He estado aquí tres años y tengo mis contactos de base. He llegado a saber muchas cosas, no simplemente la situación que se dio entre Tchouameni y Federico. Pero he decidido partir de cero».

Y su conclusión en este sentido fue muy clara: «Lo que he visto ni se trata de paz, se trata de normalidad, amistad y cooperación. Es como si no hubiera pasado nada».

La cantera también tendrá sitio

Mourinho confirmó que tres canteranos, Rivas, Cestero y Ciria, estarán en el banquillo ante el Espanyol. El portugués quiere aprovechar las necesidades de una plantilla todavía condicionada por las lesiones para abrir la puerta a La Fábrica.

«Voy a querer también motivar a los niños y hacerles entender que la puerta está abierta», explicó. «Esta semana les toca a estos tres y les tocará a muchos más».

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