Arteta blinda a Zubimendi y frena al Real Madrid tras perder a Rodri

Arteta blinda a Zubimendi y frena al Real Madrid tras perder a Rodri

El técnico del Arsenal protege al mediocentro español ante el renovado interés blanco, mientras Bruno Guimarães y Myles Lewis-Skelly elevan la competencia en Londres

El Real Madrid ha reactivado el nombre de Martín Zubimendi después de perder la carrera por Rodri. El internacional español siempre ha figurado en la agenda blanca y aparece nuevamente como una solución para ordenar un centro del campo que necesita otro organizador.

El Arsenal no contempla su salida. Mikel Arteta ha respondido con contundencia a los rumores y considera al exjugador de la Real Sociedad una pieza fundamental, pese a que terminó la última temporada como suplente y afronta ahora una competencia todavía mayor.

Mikel Arteta cierra al Real Madrid la puerta del Arsenal por Zubimendi

La respuesta de Arteta no admite demasiadas interpretaciones. Preguntado sobre la posibilidad de que Zubimendi abandone Londres durante el mercado de verano, el entrenador español descartó públicamente esa opción.

“No. Es un jugador realmente importante”, contestó el técnico. Arteta también reivindicó su rendimiento durante la temporada anterior y aseguró que fue uno de los mejores futbolistas del Arsenal.

“Sin él nunca habríamos llegado a la posición en la que estuvimos”, añadió el preparador, que atribuyó al mediocentro una parte considerable del éxito de un equipo que conquistó la Premier League y alcanzó la final de la Champions League.

Real Madrid vuelve a Zubimendi después de perder a Rodri ante el Barcelona

Rodri era el gran objetivo del Real Madrid para reconstruir la base de su centro del campo. Su fichaje se consideraba una oportunidad para incorporar experiencia, dominio posicional y liderazgo, pero el internacional español terminó eligiendo al Barcelona.

La decisión obligó a la dirección deportiva blanca a revisar su lista de alternativas. Zubimendi ya había sido señalado como una prioridad durante el verano de 2025, cuando todavía pertenecía a la Real Sociedad y disponía de una cláusula de rescisión de 60 millones de euros.

El Real Madrid no ejecutó entonces la operación y dejó el camino libre al Arsenal. Arteta convenció personalmente al futbolista y el conjunto londinense pagó alrededor de 65 millones para llevárselo al Emirates Stadium.

Zubimendi ofrecería a José Mourinho el control que buscaba con Rodri

Zubimendi no es una réplica exacta de Rodri, pero responde a una necesidad semejante. El vasco interpreta la salida desde una posición retrasada, ofrece una línea de pase constante a los centrales y permite acelerar la posesión con pocos toques.

Su principal virtud está en la lectura. No necesita acumular conducciones ni intervenir permanentemente para ordenar al equipo. Su colocación facilita que los interiores reciban en mejores condiciones y concede una mayor libertad a los laterales.

Rodri aporta más presencia física, dominio aéreo y amenaza cerca del área. Zubimendi, en cambio, destaca por su agilidad para girar bajo presión y por una circulación más rápida. El Real Madrid ganaría un organizador preparado para asumir el primer pase, aunque tendría que complementar su incorporación con músculo y recorrido.

Myles Lewis-Skelly desplazó a Zubimendi en el Arsenal

La firmeza de Arteta contrasta con lo ocurrido durante los últimos meses de la temporada pasada. Zubimendi comenzó el curso como titular indiscutible y acumuló 4.299 minutos entre todas las competiciones, pero fue perdiendo protagonismo cuando llegó el tramo final de temporada.

Myles Lewis-Skelly terminó arrebatándole el puesto. El canterano ofrecía más energía para presionar, capacidad para cubrir grandes espacios y una agresividad física que Arteta consideró necesaria en las eliminatorias de la Champions League.

Arteta ha explicado que mantuvo varias conversaciones con el futbolista para justificar sus decisiones. El entrenador considera que el vasco es extremadamente exigente consigo mismo y entiende que el desgaste acumulado terminó afectando a su rendimiento.

Zubimendi había alcanzado los 55 partidos antes de la fase final de la temporada. El objetivo del cuerpo técnico pasa ahora por administrar mejor sus minutos para que mantenga su influencia durante los once meses de competición.

Bruno Guimarães aumenta la competencia con Rice, Ødegaard y Lewis-Skelly

La llegada de Bruno Guimarães introduce otra dificultad. El Arsenal ha invertido alrededor de 75 millones de libras en el antiguo capitán del Newcastle, convertido en el segundo fichaje más caro de la historia de la entidad.

Declan Rice y Martin Ødegaard parten como dos figuras fundamentales del sistema. Zubimendi deberá competir por el tercer puesto con Guimarães, Lewis-Skelly, Mikel Merino y Eberechi Eze dentro de una plantilla diseñada para defender la Premier y volver a pelear por la Champions.

La competencia no implica necesariamente una salida. Arteta pretende disponer de diferentes perfiles para modificar el centro del campo según el rival y evitar la sobrecarga sufrida por sus titulares durante la pasada campaña.

El Real Madrid necesitaría una salida antes de intentar el fichaje de Zubimendi

El primer obstáculo del Real Madrid se encuentra dentro de su propia plantilla. El club tiene cubiertas sus fichas y necesitaría cerrar una salida antes de incorporar a otro centrocampista.

La operación tampoco dependería únicamente del dinero. Zubimendi tendría que considerar insuficiente su protagonismo y solicitar al Arsenal que negociara, una posibilidad que Arteta intenta neutralizar mediante sus declaraciones públicas y las conversaciones mantenidas con el jugador.

El Real Madrid permanece atento, pero la situación es muy diferente a la de 2025. Entonces bastaba con abonar la cláusula establecida por la Real Sociedad; ahora debe convencer al campeón de la Premier para que venda a un jugador que Arteta acaba de declarar esencial.

La pérdida de Rodri ha devuelto a Zubimendi al radar del Santiago Bernabéu. La respuesta del Arsenal, sin embargo, transforma el interés blanco en una operación extremadamente difícil: primero debe abrir espacio en su plantilla y después derribar el muro levantado por Arteta.

Scroll al inicio