Carlos Cao, director de infraestructuras del club vigués, señala la fecha del 24 de agosto, día en el que el filial se enfrenta al Andorra en el estadio vigués en su primer partido como local en Segunda
El Celta de Vigo trabaja en la reparación del césped de Balaídos, que ha sufrido una enfermedad por un hongo y que provocó que se aplazara el partido del estreno liguero frente a Osasuna. La idea es que el estadio se pueda utilizar para la práctica del fútbol sin problemas el próximo lunes 24 de agosto, cuando está previsto que el filial se enfrente al Andorra.
Esa es la idea explicada por Carlos Cao, director de infraestructuras del Celta de Vigo. «Las máquinas ya están trabajando desmontando el césped actual y ya tenemos en camino de vivero un césped nuevo para poder estar en su estado óptimo de cara al día 24«, ha señalado en una entrevista en los medios oficiales del club gallego.
Tres partidos en una semana en Balaídos y el cambio de césped
La del 24 de agosto es la fecha clave, día en el que el Celta Fortuna se enfrentará al Andorra en el estreno como local del filial en Segunda División tras su histórico ascenso. Será una semana intensa para Balaídos que deberá acoger dos partidos más en esos siete días. Para el jueves 27 está programado el aplazado ante Osasuna, mientras que nuevamente el Celta de Vigo de Claudio Giráldez recibe el domingo 30 el Athletic de Bilbao. Una prueba de fuego para el césped de Balaídos.
Carlos Cao ha detallado que Balaídos no cambió el césped para la nueva temporada, sino que la idea era hacerlo a mitad de curso. Sin embargo, los últimos problemas han derivado en que el cambio sea ahora. «Se hizo un tratamiento exhaustivo para que de aquí a mitad de temporada el campo asumiese toda la carga de trabajo que iba a tener encima, con lo cual no es un nuevo cambio de césped, sino que es el cambio de césped que teníamos previsto más adelante, pues adelantarlo y ejecutarlo de forma inmediata para que el campo esté en óptimas condiciones ya», ha comentado.
Carlos Cao y la narración de los hechos de las últimas semanas
Cao también ha narrado los hechos sucedidos en las últimas semanas que acabaron por aplazar el Celta-Osasuna. «El campo se puso enfermo, entró una enfermedad y se aplicó el procedimiento habitual para tratar esa enfermedad. La evolución fue buena, continua, y, ante esa evolución favorable, la semana pasada informamos a la Liga de que teníamos esta enfermedad en el césped. LALIGA envió a sus técnicos especialistas en césped, analizaron los trabajos realizados y nos dieron un informe favorable», ha señalado el director de infraestructuras del Celta de Vigo.

Sin embargo, luego la situación varió el pasado martes e hizo que el partido fuera suspendido, como ha seguido contando Cao: «Detectamos que el campo no solo se había frenado en su evolución favorable, sino que había involucionado. Realmente, se había expandido la enfermedad, era más notoria en las zonas centrales del centro del campo y, lógicamente, comunicamos a LaLiga esta situación, que era novedosa y con la que no contábamos. LALALIGA decidió realizar otra inspección y toma la decisión de aplazar el partido».
Del mismo modo, Cao ha señalado que el aplazamiento del partido contra Osasuna ha sido un palo porque supuso «cortar la ilusión» del celtismo porque «ya se habían vendido todas las entradas para este partido». Las localidades servirán para que aquellos que quieran ver el duelo que se disputará el 27 de agosto a partir de las 20.30 horas.





