Maldini rompe su silencio y desvela el plan que pudo cambiar a Italia: Guardiola, Ancelotti y Pirlo

Maldini rompe su silencio y desvela el plan que pudo cambiar a Italia: Guardiola, Ancelotti y Pirlo

Paolo Maldini ha roto su silencio sobre su frustrada llegada a la dirección de la selección italiana y ha desvelado detalles inéditos de un proyecto que llegó a poner a Pep Guardiola muy cerca del banquillo. El exjugador también explica qué provocó su salida junto a Leonardo

Paolo Maldini ha decidido contar lo que ocurrió detrás de su frustrado desembarco en la selección italiana. En una entrevista en Corriere della Sera el exfutbolista del Milán cuenta los motivos que le llevaron a presentar su dimisión junto a Leonardo antes incluso de comenzar oficialmente su etapa como director técnico y presidente del Club Italia.

Su relato deja al descubierto un proyecto que pretendía cambiar el rumbo de la selección italiana y que llegó a poner sobre la mesa nombres de la talla de Carlo Ancelotti, Pep Guardiola y Andrea Pirlo.

Todo comenzó en Semana Santa, cuando Giovanni Malagò se puso en contacto con Maldini para plantearle la posibilidad de convertirse en presidente de la FIGC y contar con él a su lado. La propuesta convenció al excapitán del Milan. “Para mí, en el fútbol solo hay dos cosas: el Milán y la Selección”, explica Maldini al recordar aquella conversación.

Un proyecto con una idea clara

Maldini y Leonardo comenzaron entonces a diseñar una estructura diferente para la selección. Según explica el exjugador, querían tener mayor peso en la dirección técnica y establecer una comunicación más directa entre esta figura y el seleccionador. El objetivo deportivo también estaba definido: apostar por un fútbol ofensivo y modernizar una selección que, a su juicio, se había quedado atrás en varios aspectos.

Para el banquillo habían pensado inicialmente en tres nombres: Andrea Pirlo, Daniele De Rossi y Fabio Grosso. Los tres compartían un elemento: habían sido campeones del mundo con Italia.

Sin embargo, las condiciones del acuerdo con los clubes de la Serie A terminaron descartando a De Rossi y Grosso. Maldini asegura que Malagò les comunicó que no podían contratar a entrenadores que estuvieran vinculados a equipos de la máxima categoría italiana.

Pirlo pasó entonces a ser la opción principal.

Guardiola estuvo cerca de decir que sí

Pero antes de decantarse definitivamente por el excentrocampista, Maldini y Leonardo exploraron posibilidades todavía más ambiciosas.

Una de ellas fue Carlo Ancelotti, al que Maldini define como “el mejor entrenador italiano de la historia” y su gran amigo. El técnico, según su relato, les explicó que Brasil había vuelto a mostrarle su confianza.

La otra opción fue todavía más sorprendente: Pep Guardiola.

Mantuvieron una conversación durante todo un día y llegaron a estudiar diferentes posibilidades para transformar la estructura de las selecciones italianas. “Estaba muy tentado. Estuvo muy cerca de aceptar”, cuenta Maldini.

La leyenda del Milan incluso asegura que Guardiola llegó a escribir posibles alineaciones durante la reunión. El dinero tampoco habría sido el problema. Según Maldini, el técnico catalán estaba dispuesto a cobrar menos que su predecesor.

Finalmente, Guardiola rechazó la posibilidad por una razón personal: el cansancio acumulado después de una década de trabajo en la Premier League y sus problemas físicos.

Pirlo, el punto de ruptura

Con Guardiola descartado y las otras alternativas condicionadas, Maldini y Leonardo apostaron por Pirlo. El exfutbolista considera que reunía las características necesarias para iniciar una nueva etapa. Sin embargo, la elección terminó generando el conflicto que acabó provocando la salida de Maldini y Leonardo.

El exjugador explica que apareció una polémica relacionada con una empresa de apuestas rusa con la que Pirlo tenía vinculación. Para Maldini, aquello se utilizó como argumento para frenar su candidatura. “Yo diría que fue un pretexto”, afirma.

Maldini sostiene que no existía ningún impedimento jurídico que imposibilitara a Pirlo convertirse en seleccionador y que el propio técnico estaba dispuesto a terminar su relación con dicha empresa.

“A partir de hoy, yo decido el entrenador”

El momento definitivo llegó cuando Malagò comunicó a Maldini y Leonardo que las condiciones habían cambiado. Según el relato del exfutbolista, el presidente de la FIGC les llamó para informarles de que Pirlo ya no podía ser elegido y que, a partir de ese momento, sería él quien decidiría quién ocupaba el banquillo, mientras que Maldini y Leonardo únicamente tendrían que dar su aprobación.

Para Maldini, aquello rompía por completo el acuerdo inicial. “Pero si tengo una función, si tengo una responsabilidad, y tengo la intención de ejercerlas, esto es inaceptable”, sostiene.

Maldini y Leonardo se tomaron 24 horas para reflexionar y finalmente presentaron su dimisión. Lo hicieron incluso antes de que comenzara oficialmente el contrato de cuatro años que debía arrancar el 1 de agosto.

Su proyecto para Italia se quedó, por tanto, en el camino. Un plan que llegó a contemplar a tres campeones del mundo, que intentó convencer a Ancelotti, que estuvo cerca de seducir a Guardiola y que terminó apostando por Pirlo.

Pero para Maldini, más importante que el nombre del seleccionador era algo que consideraba imprescindible: tener la autoridad y la confianza necesarias para construir el proyecto que le habían encomendado. Cuando eso desapareció, decidió marcharse.

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